Salinas de Bonanza en Sanlucar de Barrameda (Algaida) - Parque natural de Doñana. Provincia de Cádiz.

Para los amantes de espacios naturales, donde la vista se funde con el paisaje, o donde lo que se descubre no tiene nada que ver con la imaginación.

 

 

Las salinas de Sanlúcar de Barrameda fueron y son espacios naturales destinados a la producción de sal, están ubicadas en el último tramo del río Guadalquivir, cercanas a la propia desembocadura donde el agua dulce se mezcla con la sal del océano Atlántico.

 

Esta ruta recorre paralela al río Guadalquivir toda la zona del Parque Natural de Doñana en Bonanza de Sanlúcar de Barrameda.

 

Se trata de un área de indudable valor ecológico, científico, cultural y paisajístico, que presenta diversos grados de transformación antrópica, resultado de aprovechamientos primarios, compatibles con la preservación de los valores que se protegen.

  

Es una magnífica ruta con altos valores culturales, paisajistas y un espectáculo para los amantes de la ontológica, ya que cuenta con varios observatorios desde donde se pueden ver, según la época del año, flamencos, avocetas, garzas imperiales, garzas reales, canasteras, ánades, espátulas y águilas pescadoras entre otras especies.

 

Estas marismas presentan suelos muy salinos de textura arcillosa, destacando entre su vegetación la presencia de almajos y salicornias. La estacionalidad propia de este ecosistema y su dependencia de las precipitaciones no se reflejan en estas marismas, ya que la existencia de salinas en producción facilita la inundación de amplias superficies cuando las marismas naturales pluviales de la otra margen del río aparecen secas.

 El paisaje es sobrecogedor y se pueden contemplar gran variedad de aves en un entorno de paz e inmensidad perteneciente a la zona sanluqueña del Parque de Doñana. 

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte o el Amor de la Vida, está aquí, siempre aquí, siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.

 

 Puedes estar absolutamente seguro de que la Verdad nadie la tiene, ni nadie la puede enseñar, poseer o retener. Se revela a sí misma, constantemente.