Postales primaverales

La Vida se apiadó de mí y destrozó el ego en mil pedazos, llevándose por delante todas mis esperanzas, hasta conseguir que todos mis problemas fuesen atendidos con Arte. Todo florece cuando uno acepta profundamente la Vida tal como Es. No trato de evitar nunca nada porque cuanto más fluyo con la Vida más belleza observo, más fácil se vuelve todo.  Al final, el personaje con su historia personal, con el cual me identifiqué desaparece por completo, quedando únicamente la auténtica primavera, la maravilla eterna de LoQueEs, el Arte constante de la Vida.

 

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte o el Amor de la Vida, está aquí, siempre aquí, siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.

 

 Puedes estar absolutamente seguro de que la Verdad nadie la tiene, ni nadie la puede enseñar, poseer o retener. Se revela a sí misma, constantemente.