No esperes encontrar nada complicado aquí. Es en lo simple que encontré lo extraordinario.

 

La Vida es simple, jamás va a ninguna parte, ¡siempre está presente! no tiene ningún propósito, ningún sentido o significado, simplemente sucede, este es el misterio divino que la mente humana no ve ni puede comprender. Esa falta de propósito o esa falta de meta y significado es su eterna belleza. En la simplicidad encontré el auténtico tesoro, el Arte y el Amor de la Vida.

 

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte o el Amor de la Vida, está aquí, siempre aquí, siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.

 

Duda de todo y de todos, menos de la Vida que se vive en ti, porque tu eres Eso que tanto has andado buscando. Puedes estar absolutamente seguro de que la Verdad nadie la tiene y nadie la puede enseñar, poseer o retener.