Bosque simétrico

El bosque de mi imaginación, el que crucé llamado "el mundo y yo”, supongo que como el de todo el mundo, fue bastante impenetrable hasta que no adquirí lucidez, hasta que la Vida no tomó el control de la mente ignorante; luego pude evidenciar mi tremenda ilusión. Desde entonces fue un placer adentrarse en él para descubrir la maravilla eterna del misterio divino de la creación, sucediendo en el siempre aquí, en el siempre ahora.