Lo que es arriba es abajo. Lo que es abajo es arriba.  Lo que es afuera es adentro. Lo que es adentro es afuera. No hay separación, ni división ni fronteras con nada ni con nadie. La separación la crea la mente, todo es la Unidad,  y cada uno es la Unidad.

 

 

La alquimia está en el ver, en el sentir, en observar sin juzgar. No hay Error. Cada uno es el Ser  buscándose a sí mismo. Todo es un auto recordatorio para reconocer lucidamente, más allá de la mente que personaliza la existencia, que ya estamos siendo vividos a la perfección. Cada uno tiene profundamente aceptada toda la Experiencia, sea consciente, o no, de ello.

 

Cuando se asume la Unidad, ya no tienes que aceptar la invitación personal ni la llamada de nadie. Muchos son los llamados pero son muy pocos los que se atreven a aceptar la llamada de su corazón para asumir profundamente la totalidad, hasta ver y comprender que cada uno es la máxima Luz.