Vida libre

 

Para vivir una existencia íntima, plena y liberada, hay que hacer algo bastante difícil, que es dudar de todo y de todos, incluso de uno mismo, es olvidarse de todo lo ilusorio del falso yo. No hemos nacido para que nos amen, ni para suplicar el amor. Somos Ese que ama y acoge toda la propia experiencia predestinada a vivir. Jamás hemos sido personajes como hemos creído ser,  somos Vida inteligente, Presencia amorosa y acogedora que abraza toda la experiencia de vida, profundamente aceptada.