Vida libre

 

Esta dulce libertad que se nos regala, de como si uno decidiera, no consiste en vivir instintivamente como animales, para hacer lo que me dé la gana, consiste en amar la propia experiencia de vida predestinada a vivir, hasta realizar al Ser.

 

Para vivir una existencia íntima, plena, dichosa y liberada, hay que hacer algo bastante difícil, que es dudar de todo y de todos, incluso de uno mismo,  observar, escuchar y callar para dejar ir todo lo falso, viejo y caducado, todo lo que me contaron, que muy inocentemente me creí o tomé como cierto. 

 

No hemos nacido para que nos amen toda la vida. Somos el que ama y acoge toda la experiencia predestinada a vivir, todo lo que la Vida nos presenta. Jamás hemos sido personajes de ficción con libre elección. como nos contaron, por los cuales nos tomamos,  somos la luz de la Vida, la luz liberada, amorosa y acogedora de la Presencia, ESO siempre presente que VE y abraza toda la experiencia profundamente aceptada.