Temporal

 Por encima de todas las cosas, por encima de todos los temporales, por encima de toda hipocresía humana o sepulcro blanqueado, por encima de todo caos y de toda hipnosis y enloquecidas maneras de vivir, somos inocentes, somos seres de Luz completos. Nuestra auténtica naturaleza es pura, inocente e inmaculada, es ESO de nosotros que, desde siempre y para siempre, es puro amor incondicional.

 

El perdón es inherente a todos, a todos por igual, sin excepción.