Minimalismo efímero.

Es efímera la Vida cuando se da protagonismo al personaje por el cual nos tomamos, al tiempo, a la cultura, a la religión y a la política, a la imagen que uno mantiene de sí mismo, que no se corresponde en absoluto con la realidad, con lo que Es.  

Cuando la mente ocupa su lugar y se convierte en una herramienta útil y práctica de la Vida, no puedes hacer otra cosa que maravillarte del divino misterio sucediendo magistralmente, sin prisas y sin pausa, en la Presencia del Ser.