La noche simplemente es ausencia de Luz. La ignorancia es ausencia de claridad. No hay más, ni tampoco hay noche que sea más oscura que la propia ignorancia. Todo es aparente excepto la Luz de la Presencia del Ser. Somos seres de Luz, la Vida, atravesando la propia oscuridad o la propia hipnosis.

 

El auténtico amor es comprensión. Sin luz original, sin comprensión lúcida, no hay auténtico amor. El amor incondicional no tiene nada que ver con el pobre concepto amor que todos heredamos en la niñez ni con el amor idílico que copiamos, plagiamos, imitamos para tomarlo como cierto.