La línea que nos hace suponer que el día está separado de la noche, la Luz de la oscuridad, el bien está separado del mal, es absolutamente ilusoria. La noche simplemente es ausencia de Luz. La ignorancia es ausencia de claridad. Todo es aparente excepto la Luz de la Presencia del Ser. Somos seres de Luz atravesando la propia oscuridad. El auténtico amor es comprensión.