Si en lugar de preguntar ¿qué quiero obtener de la vida? hubiese preguntado mucho antes ¿Qué quieres de mí, Vida?, tal vez no habría lastimado ni vulnerado la inocencia.

 

 Todo, todo, absolutamente todo es un auto recordatorio para recuperar la luz del Sol, (la luz del Ser), el don de ver y conocer la existencia tal como Es.