La manifestación de la energía solar la conocemos como astro Sol, energía que se nos ofrece abiertamente y gratuitamente a todos. El Sol no tiene sentimiento de propiedad, ni es bueno o es malo.  Su apariencia no es más ni es menos que cualquier otra apariencia del universo. Toda manifestación, tanto la que vemos en la naturaleza, como la que vemos en las ciudades, como la que nos sucede en el organismo corporal, es energía inteligente que se mueve espontáneamente sin ser propiedad de nadie. Los seres humanos somos seres de Luz, energía totalmente brillante, liberada, pacífica, acogedora y sabia, la mente no lo ve porque siempre está a años luz de donde nos sucede la Luz. Cada día, a cada instante, hay una comunión con todo, es un dar y recibir vida constante, porque la Vida se renueva, se mueve, cambia y se transforma a sí misma. 

 

En lugar de preguntar ¿que quiero de la vida? si preguntas ¿qué quieres de mí, Vida?, tal vez verás que lo que quiere ya está sucediendo. El humano es el único ser de la creación que puede hacerse consciente de que no tenemos una vida por la que se deba luchar duro para enfermar, negociar, competir o sufrir inútilmente; ya somos la vida sucediendo magistralmente en el siempre aquí. Somos Vida plena, Consciencia Presente, alegre, pura e infinita, totalmente silenciosa, pacífica, lúcida y sabia.

 

En cada ser humano habita la realidad máxima, la Luz de la Presencia y el amor absoluto del Ser que abraza toda manifestación, porque somos la verdad inexpresable. Encuentra la verdad viviente en ti, porque sólo la verdad, la maravilla eterna de lo que Es, te hará libre para siempre.