Ni el Astro Sol tiene sentimiento de propiedad, y mira que podría tenerlo. ¿qué hace la especie humana con el infantil e inmaduro sentimiento de propiedad o de posesión?

 

Si en lugar de preguntar ¿qué quiero obtener de la vida? preguntásemos ¿qué quieres de mí, Vida?, tal vez el ser humano descubriría su inocencia.

 

La meta siempre es uno mismo. El peor enemigo se llama "yo mismo", el mejor amigo también. Todo, todo, absolutamente todo es un auto recordatorio para recuperar la visión de EsoQueES, el don innato para recuperar la inocencia perdida y la pureza del Ser.