Arquitectura natural

Vivir es lo más simple y natural del mundo. Toda esta absurda y complicada dualidad humana no liberada  que nos habla del bien separado del mal, del mejor separado del peor, de buenos separados de malos, que sólo sirve para la imagen, para negociar con la existencia  nos invita constantemente a ser originales porque sino vivimos un dueño hipnótico de división y exclusión.

El ilusorio yo por el cual nos tomamos, es arquitecto de sueños hipnóticos, la Vida o el auténtico Yo lo es de realidades palpables.