Postales primaverales

 

 

Todo florece cuando uno asume su totalidad, cuando se acepta profundamente la Vida tal como Es, tal  como se nos presenta. No trato de evitar nunca nada porque cuanto más fluyo con la Vida, más belleza observo, más fácil se vuelve todo.  Al final, el personaje con su ilusoria historia personal, por el cual me tomé, desaparece quedando únicamente la auténtica primavera, la maravilla eterna de LoQueEs. El Arte de la Vida es energía moviéndose constantemente a la perfección, con un ritmo de extraordinaria belleza.