Aiguamolls

 

Si a un niño le cuentas que el agua se llama agua, que una flor de llama flor, que un  paisaje se llama paisaje, que un cuerpo se llama papá o mamá, y no le enseñas a observar desde la inteligencia del no saber, perderá de vista y para siempre su auténtica naturaleza o luz original; se sentirá separado de la fuente de todas las cosas, y, tal vez, sufrirá inútilmente, porque dividirá los sucesos en dos. Hay que atreverse a profundizar hasta llegar a la raíz, si realmente queremos regalar a nuestros hijos, lucidez y normalidad, porque sólo la sabiduría infinita del no saber, vivir en lo desconocido del Ser, es lo único que nos devuelve el don de nacimiento, la visión de EsoQueES. 

 

Ninguna filosofía, ninguna enseñanza, ninguna religión organizada ni ninguna Universidad pueden enseñarnos a ser lo que ya Somos más allá de la mente. Nadie debería atreverse a enseñar a vivir a la Vida de nadie. Vivir solo informados no es conocimiento. El auténtico conocimiento emerge de la raíz cuando encuentras esa Nada, de la cual emerge el todo.