Es en lo simple que encontré lo extraordinario.

 

 

La verdad inexpresable y viviente en mí, me ha hecho ver y comprender que aquello que buscamos fuera de nosotros mismos es lo más complicado y lo que más nos somete, suele ser lo más antinatural y superficial de la vida. La Vida simplemente se experimenta a sí misma, lo hace con tal simplicidad, que la mente personal no lo ve y lo complica todo, porque en casi todo ve un problema. La mente que personaliza la existencia siempre está a años Luz de donde nos sucede la Luz.