En la metáfora de Don Quijote, escrita por Miguel de Cervantes, la Vida nos viene a decir como luchamos con los propios molinos, con los propios fantasmas, miedos o monstruos internos, creados por la mente ilusoria, como luchamos ignorando al Ser ¡siempre presente! contra el peor enemigo del hombre que desde siempre y para siempre se ha llamado "yo mismo". Si no aceptamos, no vemos, no asumimos consciente-mente, ni conocemos la propia realidad, la totalidad del Ser en la Unidad, se vive como un ciego y un sordo ante la Vida. No ver ni escuchar lucidamente la maravilla eterna de lo que Es, la Vida tal como Es, eso no es vivir. La Vida empieza cuando desaparece toda ilusión y todo temor.