Madrid.  Una mirada diferente

Al observar la vida con la forma natural, sin tradiciones, religiones, culturas o políticas  metidas en la cabeza, sea Madrid, sea París, sea Roma o Moscú,  la ciudad que sea, que esta consciencia vea aparecer en vivo y en directo, no se ve nada inadecuado ni tampoco inapropiado. Todo es el arte de la Vida moviéndose y cambiando con un ritmo de extraordinaria belleza, sin fronteras. La Vida ya está realizada y liberada a cada instante, se mueve y cambia espontáneamente. Todo  sucede a la perfección, para nadie. Yo no tengo ni vivo una vida en propiedad, yo soy la Vida.