Costumbres de pesca.

 

Todo aquello que induce a la imaginación, todo lo que se mueve y cambia, es de la naturaleza de un sueño, ES, pero, en realidad, no es. La que llamamos mundo simplemente deslumbra e hipnotiza la mente que intelectualiza todos los sucesos que ve, porque vive hipnotizada buscando un falso poder y un falso amor.