Instantes que ya no son

Aquello que nos está sucediendo, si no queremos aceptarlo, es lo que más nos somete.

 

 

Es  un sacrificio tener que rezar para intentar cambiar lo que ya Es; es un martirio tener que recordar historias inexistentes, fábulas o todo tipo de tonterías que la mente inventa y necesita para soñar con una vida mejor.  Toda reinterpretación mental nos aleja de la Presencia,  son simples cuentos para no dormir, para sufrir y hacer sufrir. Es un auténtico suplicio una mente no observada, puesto que solo ve historias y sueños en el tiempo que no existe ni jamás existió. En la Presencia hay simplemente lo que ya Es, la libertad absoluta y permanente del Ser, puro Amor Incondicional.

 

anna

Si estás aquí es por algo,

simplemente observa,

porque la magia

está en la observación.

 

Duda de todo y de todos, menos de ti, porque TU ERES lo que realmente buscas.