Tierra noble

 

 

Yo ya no quiero crear ni inventar un mundo ilusorio o fantasioso, lleno de metáforas, de telenoticias, lleno de cuentos, películas o fábulas enrevesadas y machistas para no dormir, lleno de imaginaciones, de ovnis o extraterrestres, de dioses inventados, de personajes e imágenes de postales, sean ídolos, santos o maestros. Prefiero agradecer el mundo real, prefiero la visión natural de las cosas, para verlas, olerlas, sentirlas y tocarlas, tal como son. Prefiero lo que Es, a lo que no es.

 

La tierra noble, la que pisas, la que hueles, la que te hace sentir, la que te hace vibrar, la que ves con la mente estando presente, en el lugar en el que uno está, es el auténtico mundo. El concepto mundo, sólo es un concepto, y un concepto no puede definir la vasta inmensidad del nuestro verdadero Ser.