Tierra noble

 

La única certeza que hay en la Vida es que nadie tiene, retiene o posee la certeza absoluta de nada.

 

La verdad inalcanzable no la posee nadie, ¡nadie! porque es lo que en verdad ya somos, más allá del sueño hipnótico que nos hace creer que somos personas con libre elección. La verdad se revela a sí misma en el fuero interno, sólo cuando dejas de buscarla por todas partes. Cuando menos suplicas o dejas de pedir favores para usos personales y para el mundo de la imagen, más posibilidad hay de que venga al encuentro, porque jamás se fue.