¿Quién soy? ¿Qué soy?

 

 

Mi función no es aprender ni enseñar a vivir, tampoco es poseer, tener o retener. Mi única función es ¡Ser!

 

Ni siquiera debes comprender lo que no se puede comprender.  

Es fascinante la aventura para descubrir tan divino misterio del vivir.