La decepción es el auténtico regalo

 

El necio que ha visto que es necio o que ha visto que no sabe nada, lo es muchísimo menos que aquel que cree ser un maestro visionario e iluminado, que inventa la creencia de estar capacitado para dar lecciones de vida a la vida.

 

 

La Vida es un viaje sin retorno ¡siempre! en lo desconocido, que nos empuja a todos a ir hacia adelante. Todos vivimos en lo desconocido del Ser donde nos sucede el milagro de la Luz, y no nos da miedo lo desconocido, dado que siempre vivimos en la eternidad, en lo infinito y desconocido del Ser, en el eterno instante presente, lo que sí nos da miedo es la propia negación, tener que reconocer la propia ceguera e ignorancia ante la maravilla eterna de la Vida, porque nos da miedo ser felices ¡siempre! donde nos sucede el eterno milagro de la Luz.

 

Todos somos ignorantes como personas, y aunque ignoremos cosas distintas, la Vida inteligente que cada uno ES, jamás comete un solo error. Lo único que uno puede ver y comprender es que el tiempo no existe, es un invento de la mente humana para retar y negar al Ser, para no reconocer ¡nunca! que no es nadie ni sabe nada. Al habernos tomado por la mente ilusoria que ha creado una identidad falsa de sí misma, hay que suplicarle a la Vida inteligente o al Ser Absoluto que cada uno ES, que nos devuelva el derecho de nacimiento, el don de ver y comprender al instante con la visión de LoQueES. 

 

Ninguna persona puede devenir visionaria, iluminada, liberada o despierta, (tampoco yo como persona) sería una contradicción, la iluminación ya ES, ya sucede. ¿Cómo puede un personaje o un ilusorio yo ver que es ilusorio? ¿Cómo puede la ignorancia comprender que es ignorante? por eso es ignorante porque no ve que sólo hay Vida sucediendo para nadie en el eterno instante presente,  únicamente hay ¡Ser! Vida inteligente siendo vida.