La decepción es el auténtico regalo

 

El necio que ha visto que es necio y que ha visto que no sabe nada de nada del vasto Ser, lo es muchísimo menos que aquel que cree ser un maestro inteligente, visionario o iluminado, mucha más que aquel yo ilusorio que inventa la creencia absurda de ser alguien capacitado, para darle lecciones de vida a la vida inteligente que cada uno ya ES.

 

La Vida es un viaje sin retorno ¡siempre! hacia lo desconocido, nos empuja a todos a ir hacia adelante. Todos vivimos en lo desconocido del Ser, donde nos sucede el milagro de la Luz, y no nos da miedo lo desconocido dado que siempre vivimos en la eternidad, en el infinito presente, en lo desconocido del Ser; lo que sí nos da miedo es la propia negación, tener que reconocer la propia ignorancia que nos impide Ser tal como somos, para experimentar la maravilla eterna de la Vida. Nos da miedo ser felices donde nos sucede el milagro de la Luz.

 

Todos somos ignorantes como personas, y aunque ignoremos cosas distintas, la Vida inteligente que cada uno ES, jamás comete un solo error. Lo único que uno puede ver y comprender más allá del intelecto, es que el tiempo no existe, lo crea, lo inventa y lo reinventa el falso yo, para retar y negar al Ser, para no tener que reconocer que no es nadie ni sabe nada. Al habernos tomado por la mente ilusoria que ha creado una identidad falsa de sí misma, hay que suplicarle al Ser Absoluto que cada uno ES más allá del personaje, una segunda oportunidad, que nos devuelva el derecho de nacimiento, el don de ver y comprender al instante, con la visión natural del auténtico Yo Soy. 

 

Ninguna persona puede devenir visionaria, iluminada, liberada o despierta, (tampoco yo como persona) sería una contradicción porque la mera creencia de ser algo o alguien con libre elección, un personaje que puede mover lo ilusorio e inexistente, ya nos aleja por completo de nuestra verdadera luz original. La iluminación ya ES, ya ES, ya sucede inteligentemente, instante a instante. ¿Cómo puede un personaje salirse del celuloide, para ver la propia película? ¿Cómo puede un sueño ver que es un sueño? ¿Cómo puede lo ilusorio ver que es ilusorio? ¿Cómo puede la ignorancia que no ve que es ignorante, comprender lúcidamente que es ignorante? La ignorancia es oscuridad, y la oscuridad no puede ver la falta de luz. La ignorancia no puede ver ni comprender lúcidamente que nadie es poseedor de la verdad. Sólo la Vida inteligente que está más allá de la propia ignorancia, la verdad inalcanzable, puede hacernos el inmenso favor de devolvernos la visión lúcida par ver las cosas tal como son, que no tienen nada que ver a como las reinterpreta y las inventa la mente ilusoria. Únicamente hay ¡Ser! la Presencia del auténtico Yo Soy que ya es consciente de sí misma. Es la única constante que hay y es de lo único que podemos estar seguros.