Espejismos

 Todo es un espejismo de uno mismo. Un auto recordatorio.

 

 En mi opinión, no es muy saludable adaptarse a un mundo profundamente necio y enfermo que a todos se nos infiltra en la cabeza al poco de nacer la herramienta corporal, que ha investigado de todo, y más, sólo para la herramienta o para falsa imagen, con tal de seguir comercializando con la Existencia de esa Divina y Amorosa Eseidad, pero no ha investigado nada, o prácticamente nada, para redescubrir nuestra auténtica naturaleza original. 

 

Llamar cordura a lo que me han dicho y yo muy inocentemente me creí. hace que uno pueda llegar a creer que está loco sin estarlo, si vive con auténtica sensibilidad y enamorado de la Vida. Llamar cordura al miedo, a los rezos, a las súplicas, al sufrimiento, a la lucha, al falso poder, al plagio y a la imitación, eso sí es un espejismo perverso y caótico, una locura que aparentemente, sólo aparentemente, no tiene solución si no se va más allá de la mente, pero, sea como sea, todo es la Vida.

 

Cuerdo es aquel que vive liberado en lo desconocido de la Vida, sin miedo a nadie, agradecido por todo y por tanto, el que ha asumido su totalidad de manera íntima y plena en el fuero interno, hasta llegar a la raíz del Ser, el que ha recuperado su don innato, el don de ver y conocer la Vida tal como Es, en la Unidad.

 

Loco es aquel yo ilusorio que tiene miedo a vivir liberado, el que cree tener o vivir una vida en propiedad, el que imita e idolatra porque cree estar separado de la fuente de todas las cosas, el que divide los sucesos en dos, el que no pasa de las imágenes y metáforas, de las tradiciones preestablecidas, hipócritas o falsificadas, de las religiones organizadas, de las falsos maestros y de las falsas evoluciones culturales, de lo más cómodo, conocido y popular, de lo que me han dicho y yo muy inocentemente tomé como cierto.

 

La Vida empieza cuando desaparece el miedo a Ser, porque nuestra única función es Ser.