Embárcate

 Dejar de navegar por el mar de las emociones o dejar de sufrir, sucede cuando te embarcas en la aventura fascinante del no saber lo que sucederá, en ser uno con la Vida. Esa aventura siempre presente te devuelve la lucidez, conecta con la sabiduría innata. Simplemente viviendo un día cada día como ya lo hicimos en la niñez, con consciencia presente, sin rumbo, sin tiempo y sin destino, sin querer saber cómo será el día de mañana, dejando passar el día de ayer, sin culpar a nada ni a nadie por lo que sucede, sin controles, responsabilidades o manipulaciones por ninguna circunstancia en especial, vives divinamente y en paz. 

 

 Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte o el Amor de la Vida, está aquí, siempre ahí, siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.

 

Duda de todo y de todos, menos de ti, porque tu eres Ese al que tanto has andado buscando.