Cuando la herramienta cámara y la herramienta organismo corporal, se funden con la inteligencia que las ha creado, lo que hay es Arte, Vida divirtiéndose con toda manifestación de la Luz.

 

La fotografía es un Arte, evidentemente nos cuenta historias, más que lo que cuentan mil palabras, pero si no vemos que ya somos originales, una expresión única, irrepetible y divina de lo infinito, no podemos ver ni comprender lucidamente que todo lo que nos presenta la Vida es un auto-recordatorio para ir más allá de las historias personales. Hay que ir más allá de cualquier imagen o palabra no nacida de la raíz del Ser si queremos recuperar el Arte de la Vida, nuestro don innato, el don de ver y comprender espontáneamente, más allá de la mente dual que personaliza la existencia. 

 

Puedes desplegar las carpetas laterales, si te apetece, porque ¡todo! absolutamente todo lo que encuentres aquí, está a un paso de revelarte el secreto escondido que se halla justamente dentro de ti; simplemente debes observar lo que ves con una mirada completamente limpia y renovada, sin expectativas, sin personalizar nada, sin juicios o prejuicios, sencillamente déjate sorprender por lo que te presenta la Vida, obsérvalo todo tal como lo  ves. Tu sabiduría innata lo sabe todo.