Reflexión de la fábula de Jesús, que a la inmensa mayoría se le ha metido en la cabeza o en la consciencia personal:

 La mejor meditación es ser siempre uno mismo, la mejor religión es la de creer en uno mismo, la mejor oración es dejar de rezar, porque ese organismo corporal no es propiedad de nadie, lo dirige y lo controla la vida,  jamás ha sido al revés, ninguna persona está capacitada para dirigir a la vida, porque la creencia de ser persona es una ilusión, aunque una muy persistente. La mejor pregunta te sucederá cuando dejes de preguntar a los demás o al mundo, porque todas las preguntas tienen la misma respuesta: -Ahora mismo, aquí mismo está sucediendo la vida, ¡esto! es lo único que hay, lo mejor de lo mejor-  Todo en la existencia, sucede espontáneamente. Todo ES la maravilla eterna de LoQueEs. Un asunto de Luz y Amor.

 

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En la película que me conté de "El mundo y yo", descubrí lo siguiente: 

 

 

Jesús, como personaje, como cualquier otro personaje de la historia de la humanidad, es un espejismo de uno mismo,  aparece y desaparece como cualquier personaje de esa película llamada "el Mundo y mi vida".

 

Jesucristo, simboliza ser uno con la Vida, fuir espontáneamente, puro Ser, vivir de un modo íntimo y pleno la propia experiencia, sin excluir nada de lo que nos suceda en ese templo sagrado llamado intimidad, corazón o Consciencia, puesto que cuando ambas polaridades, tanto la energía femenina-sentimiento como la energía masculina-lógica, son amadas por igual, se funden en una, entonces en cuando descubrimos el milagro eterno, la eterna maravilla, la UNIDAD viviente en el organismo corporal.

 

Jesús resucitado: simboliza SER más allá del falso mundo, ¡vivir despierto! sin temor a la Vida. Es la realización máxima del YO SOY, es recuperar el Silencio eterno, vivir sin historias, fábulas o relatos en la cabeza que le aparten a uno de la Verdad, de LoQueEs.

 

 

 

Extensa reflexión

 

Debes saber que esta reflexión, como todas las que encuentres aquí, es un auto recordatorio, fruto de la auto observación en el sí mismo, todo me lo estoy recordando a mí. Es a consecuencia de bucear en el sí mismo, de observar la propia película, como podemos trascender la dualidad humana. Sucede el compartir este mensaje sabiendo que es para nadie.  Es la Nada hablando a la nada que cada uno es. Ninguna palabra tiene significado si no vamos más allá de ellas, porque si las palabras no nacen de la raíz del Ser, no aportan nada nuevo, no pasan del boca en boca;  ninguna palabra cambiará el trascurso de la Vida, ni mejorará o empeorará la maravilla eterna de LoQueEs.

 

 La fuente universal, la sabiduría infinita, está a años Luz de cualquier religión, de cualquier enseñanza, libros o universidad, nadie debería enseñarte a ser lo que ya eres; nadie debería ayudar a nadie a ser lo que uno ya es,  porque no hay nadie que tenga una vida propia o que viva una vida, sólo hay existencia. Cualquier cura, sacerdote, gurú, psicoterapeuta o maestros de esos que se autodenominan iluminados que todavía siguen con su propia película mental o con sus fantasías, son la Vida creyendo ser personas, esos son los que no aceptan su propia invitación, con lo cual nadie que no esté viviendo con Presencia absoluta, que no esté liberado de su propio sueño hipnótico, está capacitado para enseñarle nada a nadie, nadie debería hacerlo.  La iluminación o la liberación de esa mente, es todo, absolutamente todo, puesto que la UNIDAD es TODAS LAS COSAS, totalmente sagrada, perfecta y divina, ¡siempre! ¡no hay error! jamás lo hay, más allá de esa linea del bien y del mal que cada uno imagina a su manera, ¡hay perfección!, jamás has podido impedir tu instante siempre presente, ni lo vas hacer. Todo lo demás, todos nuestros relatos mentales, como el que encuentras aquí, como todos los libros y relatos del mundo, por más sagrados que te puedan parecer, son recetas y sucedáneos mágicos para nadie, es un juego magistral e inteligente al que juega la Vida, para ver que cada uno ya es el UNO. Sólo la eterna verdad siempre presente puede fulminar al falso yo, puede hacerte recuperar la integridad, tu naturaleza original, el auténtico paraíso, que es lo que por derecho natural te mereces recuperar.

 

Si lo ves, con total lucidez, la Vida te da otra oportunidad, la oportunidad de oro para salirte del propio drama o sufrimiento, porque para vivir libre en el mundo uno debe liberarse del mundo que imagina en la cabeza. Tal vez, te darás cuenta que tus auténticos maestros han sido personas que las ves venir, tal vez los que aparentemente te hayan hecho más daño, corderos disfrazados de lobos, los que van de malos, porque aunque estén a años luz de la Luz, están más cerca de la luz que aquellos lobos disfrazados de corderos, que van de buenos y santos, puesto que al rechazar su invitación siempre presente, viven en la cabeza, en la más absoluta ignorancia, están a siglos de la Luz; aunque ambas versiones son esenciales para el despertar de la consciencia humana, porque TODO es UNO, y cada uno es el UNO. La Vida está mucho más allá del bien y del mal.

  En realidad, no nos sucede nunca nada, porque lo que en verdad somos ni ha nacido ni morirá; conscientes  o inconscientes, a un nivel muy profundo, todos sabemos que somos la eterna verdad, puesto que todo está aceptado ahora mismo, siempre ahora mismo. Siempre estamos contemplando la propia manifestación, siempre estamos permitiendo que la existencia sea, tal como se está permitiendo ahora mismo, siempre ahora mismo.

 

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Jesús, aparentemente, (únicamente aparece en la imaginación, porque nadie de los que estamos vivos conoció la existencia de su organismo corporal, ni tuvo oportunidad de hablar o intimar con su persona o con quienes le siguieron, lo conocieron o lo reinterpretaron. Todos los textos aparentemente sagrados que intentan reinterpretar la historia de Jesús,  siguen difundiéndose porque la Vida que está a años Luz de cualquier historia, así lo permite, para el despertar de la consciencia humana) ....sólo aparentemente, Jesús fue un maestro que hace dos mil aparentes años enseñó la verdad con la VERDAD y, por supuesto, todos podemos imaginar, sólo imaginar, que fue un revolucionario porque su palabra aparentemente revolucionó a todo un pueblo y más tarde al mundo entero. A los doce años se escapó de casa,  ya estaba interesado en los asuntos de la Vida (cómo deberíamos estarlo todos para poder recuperar la lucidez, para salirnos de la propia película mental, del sufrimiento humano, porque la mente siempre nos separa de la Presencia); cuando lo encontraron en el templo, les estaba diciendo a los doctores de la Ley, exactamente lo mismo que les diría ahora, si apareciese en cuerpo y alma y recorriese los templos de ese tal mundo dual, caótico, infantil, necio e indecente que a cada uno le ha tocado maginar a su manera, manera que no es ni buena ni mala, pero es limitada, sólo es un insignificante, ridículo y simple punto de vista ante esa inmensidad; les diría a los dirigentes religiosos: -habéis hecho  de la verdad un circo o un teatro, habéis perpetuado el drama eterno, habéis colaborado en organizaciones perversas, que han cometido asesinatos, corrupciones, violaciones, habéis perpetuado el caos, sufrimiento e infierno, continuáis fascinados por el espectáculo mental, seguís cargando  a las espaldas de los demás vuestra propia película, vuestro propio drama personal, lo que vosotros no os atrevéis a experimentar en vuestra intimidad sagrada, por eso predicáis a los demás lo que vosotros no os atrevéis a mover ni con un solo dedo.  Les diría que la verdad no está escrita en los libros, ni es cosa de enseñanzas patriarcales, caducas, inútiles, caóticas e infantiles para los tiempos que nos toca cruzar el mismo camino de la Luz que aparentemente cruzó Jesús hace dos mil años. Les diría que la verdad no es lo que se predica en los púlpitos, está muy lejos de los mitos infantiles que todavía necesita la humanidad para trascender la dualidad, les diría que en lugar de permanecer en el sueño hipnótico del ilusorio yo, ya va siendo hora de no rechazar la verdad viviente en cada organismo corporal; les diría que tan inútil es rezar, como inútil es dejar de hacerlo si así le sucede felizmente a uno, ya que la mejor oración es dejar de rezar. Les diría que es absurdo, necio, ridículo e infantil tener que imaginar que hay un Dios en el más allá, porque ESO indefinible, infalible y omnipresente, ESO a lo que ellos llaman Dios,  y que todo ser humano anda buscando fuera del sí mismo,  porque en algún momento se olvidó, siempre ha estado ahí, a la vista de todos, en cada cosa, en cada gesto, en cada paso, en cada aliento, en cada escena, en cada bostezo y en cada Ser. También les diría que ya va siendo hora que dejen de implorar que Dios les aleje el mal, debe existir el  mal para que el bien pueda triunfar o prevalecer sobre el mal,  debe existir la dualidad para ver la propia línia imaginaria que separa el bien del mal.  Si todavía tienen dudas que observen la naturaleza, a ver si ven demonios, falsos infiernos, santos, patrones, deidades, ángeles volando o espíritus con alas, catedrales y hospitales, extraterrestres o demonios con colas largas, tal como lo están perpetuando esas imágenes en aparatosas catedrales; que miren a ver si ven indecentes reyes magos consumistas con todo ese espectáculo infantil que todavía hoy en día incitan a soñar con una vida rosada a siete mil quinientos millones de aparentes individuos que prefieren soñar a vivir despiertos, cada uno a su manera. Les diría que  todos, sin excepción, exactamente tal como somos ahora mismo, ¡siempre ahora mismo! somos hijos del mismo Dios, del mismo poder superior, ya que cada uno es una expresión única, divina y sagrada del AMOR Absoluto, del Poder Universal que a todos nos sucede. Somos la misma Luz y el mismo AMOR, tal como está sucediendo ahora mismo,  siempre ahora mismo, sin que nadie pueda mover o cambiar nada de la existencia humana. Les diría que ya es hora de ver que hemos confundido la sensación de existencia con la falsa idea de ser personas que pueden mover o cambiar a la Vida, puesto que jamás de los jamases nadie ha podido ni podrá cambiar nada de ese suceder constante, inmediato y espontáneo de la Vida, ...les ha ido muy bien a algunos lobos disfrazarse de corderos para no aceptar su propia invitación, lo que llevan siglos y siglos sin aceptar, sin querer ver la evidencia, sin aceptar u observar la propia ignorancia o ceguera.  Les diría también, que ya son tiempos de madurar, de despertar a la Vida, de regresar a la Luz de la Presencia, de aceptar la maravilla eterna de LoQueEs para dejar al mundo en paz, tal como está, porque le iría mejor a ese tal mundo que se fuesen a reflexionar. Si ese Poder Superior creó al Universo que dejen el mundo en manos de ese poder superior, que se ocupen de sus propias mentiras; ya son tiempos de madurar, de evidenciar al falso ego o el ilusorio yo  que les mantiene sometidos en el propio drama eterno, atados al mundo, mundo que todavía les toca imaginar, porque son incapaces de verlo tal como es, son incapaces de ver la realidad. Les diría que dejen de manipular y controlar a la Vida, pues ya es momento de dejarla totalmente libre, de dejar de ver separación con todo, de excluir lo que no nos gusta ver o sentir en esa intimidad, ya son tiempos de ver con total lucidez, que lo que deben hacer es rendirse al Ser Supremo, para que les ayude a liberarse de la propia ilusión o ignorancia, la propia ceguera o sordera, que escuchen y vean lo que se cuentan ellos mismos cuando hablan a los demás,  la Vida nos sucede de manera personal e intransferible, que imploren la visión, por supuesto sin ayudas externas, sino la humanidad seguirá caminando ciega y sorda casi de nacimiento, seguirá en pañales, muertos de miedo o cagados por las estupideces que todavía hoy en día predican para no dejar dormir en paz, porque en lugar de descargar la propia porquería a las espaldas de los demás, o de vomitarla en los oídos de quienes les escuchan, entre ellos niños inocentes, limpios de corazón y de mente..., sería de adultos ver ¡ya! de una vez por todas, que con la Vida no se juega, más bien es al revés, que se enteren de una vez por todas porque su juego indecente nos toca jugarlo todos a la vez.  Es un juego magistral e inteligente de la Vida, por supuesto, pero cada uno tiene su propia invitación para verlo. Ese parecer ser dos y ese ver separación con todo, le sucede a cada uno hasta poder recuperar la lucidez y la integridad. La religión de todos los tiempos debe ser la de creer ciegamente en uno mismo, en la Vida que a uno le sucede. El único propósito que tiene la vida es  ¡VIVIR!, y lo único que pretende enseñarnos es a vivir felices y en paz, fluir con el instante presente, y hará lo indecible, como ya lo está haciendo, para que eso sea visto. No hay múltiples vidas, sólo hay la Vida, y en esa vida aparecen y desaparecen todas las formas de vida que hay,  todo lo que es y todo lo que no es. No hay múltiples inteligencias, sólo hay una, la que ahora mismo está observando estas palabras.  Les diría que ninguna persona humana está iluminada, liberada o capacitada para enseñar nada a nadie, pues la creencia de ser persona es falsa, es inventada, nadie está capacitado para iluminar a nadie. SÓLO HAY EXISTENCIA, VIDA SIENDO VIDA ...... El propio sueño de amor, de ver separación entre tu y yo, sólo nos sirve para trascender íntimamente, la propia dualidad.  Tal vez, Jesús, les haría cerrar el aparatoso chiringuito que mantienen abierto al público, muy caro por cierto, y  les diría que se replanteasen lo que han estado haciendo con la humanidad a lo largo de los siglos, porque ni los niños juegan con tantas barbaridades y estupideces como ellos siguen jugando, ni los niños matan la vida rezando como ellos lo siguen haciendo. Los niños no evitan nada de esa  VERDAD viviente, son puro amor incondicional, son uno con la Vida, precisamente a algunos religiosos los niños y las mujeres les da miedo, y más si son rebeldes, porque están llenos de vida y están mucho más cerca de la verdad de lo que ellos lo están. Precisamente son los niños nuestros maestros, no es al revés,  es lo que nos despiertan los niños y jóvenes lo que debería  importarnos, eso es lo que esos curas indecentes deberían observar en su intimidad, a ver si lo aceptan o lo rechazan, .....que dejen ya de hacer un circo tan indecente o tan espectacular como el que todavía siguen haciendo;  las religiones organizadas  sirven únicamente para mantener un falso poder que jamás nadie ha tenido ni jamás ¡nadie! tendrá. Les diría que los cementerios están repletos de buenos y malos ¡juntos! pues ese amor extraordinario que nos creó a todos, ama a todas sus criaturas por igual, exactamente igual, sin excepción alguna, cosa que ellos siguen sin ver. Para ese Amor absoluto, no hay buenos o malos, hay loQueEs. Les diría que ya ha llegado la hora de ver más allá de las propias narices y dejen de burlarse de los demás, que dejen de colaborar con organizaciones tan terroristas, caducas e indecentes, que lo único que pretende es aniquilar el fuego eterno de la vida, la energía femenina, ...que dejen el corazón de las gentes en paz, que se dediquen a pescar, a chatear o a implorar a la Vida que les mate el ego, en lugar de predicar sus pájaras mentales.  

 

  Suerte que la Vida es muchísimo más sabia, más divina, más santa y sagrada que sus aparatosos personajes e indecentes auto denominados papas, cardenales, obispos o curas salvadores de la humanidad. ¡Dios me libre de esas plagas, de esas pájaras mentales y de esa dualidad no trascendida! Ya lo dijo Jesús, Ay de ustedes maestros de la Ley, escribas y fariseos ¡hipócritas! porque sois semblantes a sepulcros blanqueados que por fuera lucen hermosos y por dentro están llenos de inmundicia. Además añadiría: ¿por qué os escondéis bajo las túnicas y bajo la palabra de Jesús sin haber reconocido que todo os lo estáis contado a vosotros mismos? ¿Por que necesitáis aparatosas catedrales, y esconderos bajo esos nombres auto impuestos, bajo las velas, inciensos, misales e imágenes de santos y ángeles? ¿Tenéis miedo de la verdad? ¿Acaso Jesús necesitó tanta parafernalia para vivir una vida plena o para sentir la unidad viviente en él?  Jesús, aparentemente no se separó ni un solo instante de la Vida Presente, jamás dejó de decir: soy hijo del Padre, como todos nosotros somos. ¿por qué no examináis su palabra? ¿Será que tenéis pánico que la humanidad vea vuestra desnudez, que os vea ir descalzos por la vida, sin nada, sin tesoros, sin misales o sin rosarios en la mano, sin estampas, sin esconderos bajo vuestros disfraces, personajes o caretos....? ¿será que tenéis miedo de descubrir que la FELICIDAD SIN CAUSA siempre está presente? ¿Tenéis miedo de vivir felices y dejar al mundo en paz? ¿será que os teméis a vosotros mismos? ¿por qué no confesáis vuestra ignorancia y enseñáis públicamente vuestro falso ego, vuestro propio infierno o vuestras miserias o inmundicia, puesto que son tan sagradas como vuestras virtudes si  las amáis, ....en lugar de que las gentes os confiesen sus supuestos pecados, ¿por qué no confesáis los vuestros?  ¿Acaso hay culpas o culpables como todavía imagináis? Sólo os gusta ver pecadores, confesar pecados ¿qué os estáis contando?  ¿qué les queréis contar a esas humildes gentes cuando no tenéis ni idea de la unidad viviente en cada ser?. Revelad vuestra verdad públicamente, vuestras miserias humanas, tal vez eso os haría grandes. En lugar de decir a los demás como deben comportarse, procurad tener más humildad con las gentes que, inocentemente os regalan su amor, puesto que os siguen aplaudiendo y os siguen creyendo, porque ellos se ven más inferiores, más malos, más culpables que lo que vosotros sois..... ¿no veis el gesto de amor de esas gentes que vienen a confesarse, para que podáis seguir con el chiringuito abierto?.  Tal vez la humanidad respiraría, al ver que sois total inmundicia, más que cualquiera de los que vienen a confesarse. Confundiste la palabra de Jesús, maestro del bien y del amor incondicional, que sólo habló de unidad, de ser uno con la Vida, ¡tanto! que hacéis que las gentes rechacen su amor por la vida. No podemos recuperar la integridad si no experimentamos la dualidad, si no amamos tanto lo bueno como lo malo de la propia experiencia.  ¿Dónde está vuestra integridad, vuestro amor incondicional, dónde está el bien cuando habláis de rechazar el mal? Mientras haya niños desprotegidos, llorando, muertos de miedo, violados, enfermos, maltratados, vendidos, ignorados y engañados por ese tal mundo que vosotros aparentemente gobernáis, que imagináis gobernar, no podéis decir que habéis progresado en el camino de la Luz y mucho menos del Amor,  ¡hipócritas!

 

Jesús les diría: buscáis culpas y culpables porque todavía no os habéis  liberado de vuestra dualidad, no habéis despertado a la Vida, y eso es lo que siente toda la humanidad, vuestro miedo, vuestro cague, porque todos somos UNO. Si no hacéis pública vuestra ignorancia, vuestra sordera y ceguera, vuestra miseria humana, si no ofrecéis auténtica humildad al pueblo, si no dejáis de predicar vuestra propia película, si no dejáis al mundo en paz, tal como está, sentiréis vacío, veréis sufrimiento y muerte hasta la muerte, no saldréis del drama eterno, de la rueda necia e ignorante que está a años luz de la Luz, cruzaréis vuestro propio calvario e infierno,  en cambio si os convertís en nada, ni veis que no sabéis nada de nada de la Vida, nada de nada en absoluto, si veis que no sabéis ni lo que sucederá en el próximo segundo, si os arrodilláis e imploráis la verdad, tal vez la Vida os de otra oportunidad para poder experimentar la unidad viviente hasta poder descubrir vuestra propia inmortalidad, sin mundo caótico e imaginado que vosotros mismos habéis inventado, sin sufrimiento humano; recuperaréis el paraíso eterno, lo que por derecho innato todos tenemos derecho a recuperar, cuando os rindáis. Rendid cuentas al mundo, devolved lo que habéis robado, Luz y AMOR, porque es lo más humano, sagrado y divino que podríais hacer. 

 

Siendo nada, con una mente lúcida, sin un falso ego que quiere sentirse atado al mundo, vemos con total lucidez que no hay error, ni culpas ni culpables, cada uno se busca a sí mismo. Cada uno es el UNO,  porque sólo hay Vida en oposición a tengo una vida. No hay nadie que  tenga una vida en propiedad o una vida por la que luchar.  Todo el mundo tiene derecho a salirse de su propia película del bien y del mal, porque todo el mundo es hijo del mismo Dios. Nadie es culpable de la indecencia que ese tal mundo nos mete en la cabeza e inocentemente cada uno debe imaginar, ni esos curas indecentes son culpables de sus propias inmundicias o estupideces humanas, pero si los hubiera, serían los más culpables de la humanidad.

 

La Vida es magistral, es divina,  sucede espontáneamente en cada organismo corporal sin que se pueda mover ni un solo punto ni una sola coma de la aparente historia que a cada uno le toca experimentar para su despertar, constantemente nos ofrece la invitación de estar presentes, pero para la inmensa mayoría la rechaza, prefiere seguir soñando on un vida rosada, en lugar de despertar. Es más, la Vida, siempre presente, nos está gritando más fuerte que cualquier otra cosa del mundo: -acepta tu propia invitación,  estoy ahí, no te sirve de nada el falso ego, ábrete a la Vida siempre presente o ríndete al Ser, porque tu derecho innato es ser feliz. 

 

Jesús les diría a esos personajes indecentes que ya ha llegado el momento de ver que cada uno está asentado en su propia invitación, ¡siempre presente! que rechazará o aceptará para regresar a la Presencia. En cada uno hay la unidad viviente. Está muy bien que los doctores de la Ley  la rechacen, porque gracias a sus pájaras mentales, cuando sus seguidores se decepcionan pueden hallar lo que en verdad somos;  ¡desde siempre y para siempre! Presencia Consciente de sí misma, el mismísimo paraíso, felicidad sin causa.   Les diría que nadie debe cargar con la cruz de nadie, puesto que cada personaje ya lleva su propia cruz o su propia mochila repleta de ignorancia humana; cada organismo corporal sólo puede  hacerse consciente de lsua unidad viviente en su intimidad, hasta ver que la Vida está mucho más allá de nuestras ideas preconcebidas y de todos los falsos personajes.   Jesús les diría que sólo la Vida tiene su Plan divino, y que lo que ellos predican desde hace dos mil aparentes años, es ¡es mentira! y más en la actualidad, pues ya va siendo hora que revisen la palabra de Jesús,  dado que es a través de la auténtica VERDAD que uno logra despertar.

 

Ni Jesús pudo salvar a ese tal mundo que uno imagina fuera de la consciencia, ¿cómo van a poder esos religiosos sin vergüenzas que no han trascendido su dualidad humana,  si no pasan del intento ni de su auto engaño personal, ¡no pueden sentir la paz eterna! 

 

La Paz eterna le sigue como una sombra a aquel que ha dejado al mundo en paz, al que deja de buscar y de rezar porque ha reconocido que el mundo que uno imagina allà afuera, son sus propias pájaras mentales, y que no hay nadie dentro del cuerpo.   TODOS somos la misma VIDA.  Jesús les diría que ya va siendo hora  que se liberen de los pañales, porque el mal olor ya se huele en todas partes, que acepten y se enfrenten de una vez por todas a la energía femenina -fuego-  tal vez verán y comprenderán que lo que llaman infierno o demonio es su propia ilusión o imaginación, es la castración de sus propios sentimientos, de la espontaneidad. Les diría, con toda la ira de Dios, que cada intimidad es sagrada, intocable y divina, que en lugar de robar luz a los demás y negociar en los confesionarios para vomitar sus estupideces,  se observen y vean al lobo disfrazado de cordero que llevan dentro, el pánico que tienen a observar su propia miseria humana, su divina ignorancia, que vean que simplemente nos sucede para evidenciar el dolor que le supone a uno darse cuenta del falso ego que quiere sentirse atado al mundo; tal vez así evidenciarían lo poco o nada que han aceptado o  han amado la energía femenina fuego a la que tanto temen; que permitan de una vez por todas que ambas polaridades, la energía masculina -hielo- y la energía femenina -fuego-,  se fundan en una para que el ser humano pueda recuperar su integridad.  Tal como hizo Jesús, amó sin excluir nada de su intimidad divina y sagrada. Les diría que revisen sus falsos poderes, falsos libres albedríos, sus falsos templos repletos de falsos tesoros, los que siguen guardando  con tal de impresionar a nadie, por supuesto a nadie, porque nunca hay nadie en el cuerpo, ¡únicamente hay Vida! es la única constante que hay. Jesús ya lo dijo, todos los falsos templos serán derribados, por más grande que sea el ego, la vida lo puede hacer añicos como lo está haciendo ahora mismo, lo puede hacer explorar en mil pedazos en cualquier momento.  Ni todos los tesoros del mundo, ni todo el oro del mundo le hará tan feliz a UNO como sí lo hace recuperar la lucidez, la luz eterna, el amor y la unidad viviente en el cuerpo. La Presencia, es vida ¡siempre presentes!

 

 

 Menos mal que la humanidad ya está despertando, cada vez hay más gentes que dejan de rezar, de meditar y de buscar fuera  de uno mismo porque han visto, con total lucidez,  que lo que todo ser humano busca jamás se ha movido de la Presencia. La mejor enseñanza es el Silencio , que no quiere decir silenciar la mente, precisamente es el Silencio eterno lo que ve nuestros pensamientos,  reconocerse uno mismo a través de la naturaleza, de la quietud, de esa sabiduría innata que todos tenemos, puesto que lo natural va más allá del falso ego, más allá de esa mente inocente, gilipollas y dual que las religiones organizadas siguen alimentando. El Silencio es lo que ve nuestra propias mentiras, ve todas las miserias humanas de ese mundo dual; el amor absoluto, siempre presente, nos ama a todos, tal como somos. Ya hay muchas personas que han visto que la mente humana está a años luz de la verdad, que nuestro limitado amor jamás podrá superar ese amor extraordinario.  Hay muchas personas que han permitido que la Vida les sucede sin impedir la energía femenina fuego, han dejado que ese fuego queme sus mentiras o les libere de su ilusión o falsedad.  ¿Hay algo de todas esas choradas que predican en los templos, de buenos y malos, de mejores y peores, de cielos e infiernos, de ancestros? ¿necesitan Reyes Magos, ángeles y demonios en la naturaleza o en el Universo? ¿Hay culpas y culpables ahora mismo ¡siempre ahora mismo! en algún lugar? ¿Necesita deidades o inventar dioses el Universo, un pájaro, un árbol o cualquier ser de la naturaleza, para poder experimentar la existencia en paz?  Hay un orden perfecto y continuado en la naturaleza, hay un equilibrio constante en el mundo, aunque nuestra mente no lo vea, porque todo es la Vida, y cada ser humano es uno con la Vida. Una perfección.

 

Las religiones todavía todavía necesitan implorar milagros, siguen sin ver que cada instante es un milagro, al parecer les va muy hacer soñar a sus fieles o hacerles coger esperanzar con tal de rechazar la realidad, con tal de negociar con la divinidad de las gentes;  pero se les ve el plumero, siguen con sus novenas, rezan, suplican, imploran, meditan...... ¿no ven que cada instante es un milagro.....? al parecer, inventan a un Dios porque siguen sin ver que ESO a lo que ellos llaman  Dios,  está aquí mismo, en todas las cosas, en todas partes, en todas las escenas, por eso lo buscan en el más allá, ¡que poca compasión nos hace ya tanto fanatismo y tanta vanidad, tanto falso ego, tanta masculinidad, tanto patriarcado caduco e indecente para tener un falso poder y para mantener la energía femenina aniquilada! Se hace tan evidente, cuando la visión lúcida le ha sucedido a uno, es tan evidente que las religiones organizadas del mundo han hecho de la verdad un teatro, un circo,.  Seguramente, eso es lo que les diría Jesús o Buda si apareciesen en cuerpo y alma: -dejad las túnicas, dejar de predicar chorradas, son vuestros propios miedos lo que predicáis, dejad las muertes y los nacimientos en paz, la Vida no nace ni muere, simplemente sucede espontáneamente en el cuerpo, dejad que los niños sean felices, no los atormentéis más, no los distraigáis con estupicedes absurdas de Reyes magos consumistas, ni con buenos o malos, predicad que se vayan de casa cuanto antes a buscar la verdad, tal como hizo Jesús,  dejad los infiernos, los santos y los demonios, dejad las absurdidades que suceden por vuestras imaginaciones, dejad de insuflar estupideces en los confesionarios, dejad de imaginar que poseéis la verdad sólo por haber leído libros aparentemente más sagrados que cualquier otra cosa, sólo por haber escuchado lo que el hombre os ha confesado en vuestros estúpidos confesionarios, sólo porque habéis comprado o habéis recogido un trozo de verdad. La VERDAD es nada y es todo. Dejad que esa NADA os haga nada completamente.  ¿Qué sabéis de la unidad viviente si siempre la habéis rechazado, o al menos eso lo que habéis predicado cuando decís alejaros del mal? ¿Dónde está el mal ahora mismo, siempre ahora mismo? ¿Por qué veis el mal?   ¿No sabéis que en la Presencia todo está bien?  la verdad es indefinible está siempre presente, revelándose constantemente, lejos de vuestro val. Dejad los falsos poderes y poneros a trabajar en vosotros mismos,  observar vuestra intimidad, aceptad tanto lo bueno como lo malo, consciente-mente, no inconscientemente, porque esa Consciencia Presente, es muy consciente de sí misma, hacedlo de una vez por todas, revisad vuestro templo sagrado, experimentad lo natural y ordinario de la vida, aceptad vuestro fuego interior, dejad que queme vuestras estúpidas mentidas,  tal vez descubráis que vuestro sueño de amor es poder aceptar y amar vuestro fanatismo y vanidad infantil, ....tenéis tanto miedo a perder el falso yo, la falsa imagen que tenéis de vosotros mismos, totalmente falsa, estáis tan lejos de lo absoluto, de vuestro Padre amado, mirad el miedo que tenéis de descubrir la verdad y de que se os descubra la mentira, la verdad os haría libres, libres de todo bien y de todo mal, la verdad tira por la borda todas vuestras ideas preconcebida sobre el bien y el mal, sobre cielos e infiernos, ángeles y demonios, .....pasáis por vuestro propio infierno y ni sabéis por que,  es así porque así lo queréis, vosotros mismos lo estáis recreado, no queréis despertar a la Vida, os es más fácil sufrir y hacer sufrir, esa es vuestra propia condena, que por suerte la humanidad ya ve. ¡Confesad públicamente vuestra propia ceguera y sordera!  Ya sería hora que la humanidad viera y escuchara de vuestras bocas -no sabemos nada de la Vida, os hemos mentido, no sabemos nada de nada de esa inmensidad, como todo el mundo, no inconscientemente como lo estáis haciendo, como lobos disfrazados de corderos, hacedlo conscientemente. ¿No os da vergüenza haber perpetuado tanta ceguera,  ser cómplices de las supuestas barbaridades que han perpetuado públicamente vuestras religiones organizadas y que todavía estáis perpetuando?

 

Ni el Sol tiene sentimiento de propiedad y como nadie, no sabe si dentro de un segundo el mundo se acaba o todo cambia, no se siente poderoso, ni mejor o peor que nada. Incluso la Luna tiene más humildad que esas plagas religiosas organizdas que se visten de seda y se rodean de santos para impresionar,  que insuflan sus  mentidas a esos inocentes fieles o seguidores, que en realidad les están ayudando a despertar. El Sol es visible a todos, en cambio el infierno que vosotros mismos habéis recreado y que todo el mundo debe imaginar a su manera, es precisamente la invitación perefecta para despertar a la Vida. El Sol no nos hace sentir imbéciles como si pretendéis hacerlo vosotros con vuestras indecentes mentiras.   Nada en el Universo invalida a nada ni a nadie.  El aroma de la verdad aparentemente ya se halla escrita en la parábola de Jesús,  no se separó de su amado padre, la Vida, ni un instante, experimentó en vivo y en directo ambas polaridades, la unidad viviente en él, la cruda y dura verdad, pero las religiones la habéis adulterado como mejor os ha convenido, sólo para mantener un falso ego soñador y caótico, un falso poder corrupto e inmaduro, un falso patriarcado, o simplemente para excluir de vuestra intimidad la energía femenina a la que pánico tenéis. Quien de vosotros vea sufrimiento es que todavía lo prefiere, prefiere seguir con su dualidad, prefiere mantener falsos templos igual como mantienen falsos egos. La inmensa mayoría de religiosos son lobos disfrazados de corderos, y prefieren seguir siéndolo con tal de no reconocer su propia ceguera, prefieren mantener a sus fieles seguidores, sometidos como ellos, ciegos y sordos casi de nacimiento, ciegos a la maravilla eterna de la Vida, siempre presente. 

 

 Jesús dijo: -conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. La verdad siempre está presente, está a la vista, fluye, se revela a si misma, constantemente, nadie puede poseerla, ni retenerla, ni enseñarla, ni moverla,  es espontánea, es natural, es ordinaria y libre; la mentira o el infierno siempre le sucede al que da cancha a su imaginación, es caótica porque es el olvido mismo de lo que somos.  Ladrones o vampiros de energía es lo que son los  religiosos que creen poseer la verdad, ¡hipócritas! son esos maestros  autodenominados iluminados, porque ellos se ven arriba y a ti te ven abajo, ellos creen tener verdad sin ver la misma verdad de sus fieles seguidores, prefieren dominar al mundo sin ver que para la Vida no tiene más importancia un cuerpo que una rosa, o que cualquier otra cosa, porque todo es la vida. La ignorancia humana hace más daño que una bomba nuclear, eso de tener imagina que hemos nacido para salvar a ese tal mundo, es vampirizar a toda una humanidad soñadora,  es robar Luz y Amor, pero jamás nadie lo conseguirá. Todo es la Vida y con la vida no se juega, más bien es al revès. 

 

La paz eterna nunca les llegará a aquellos que siguen excluyendo la verdad, que siguen viendo buenos y malos. Necios son todos aquellos que sin haber reconocido su necedad o su totalidad, creen estar en posesión de la verdad. Sabios son aquellos que ignoran que son sabios, los que han reconocido no ser nada porque han visto que son todas las cosas. La Vida no excluye nada ni a nadie, los falsos egos religiosos, sí.

 

 

Aparentemente Jesús, hizo milagros como los puede hacer cualquiera cuando ayuda y ama de corazón a los demás, cuando ayudamos a llevar la cruz por amor, pero no para satisfacer al falso ego que quiere mantener identidad propia, al falso yo que se ve separado de todo, que fracciona la vida en dos, para mantener una falsa identidad que jamás ha tenido ni nunca tendrá. Un buen día Jesús le dijo a su madre: -no me pidas que haga más milagros madre- fue cuando se dio cuenta que la mejor ayuda que podemos ofrecer al hombre para que se haga maduro o consciente de la Vida,  es no ayudar, pues cuando uno deja de buscar fuera del sí mismo, tiene una oportunidad de oro para que le suceda la visión lúcida, hasta hacerse consciente de su verdadero Ser. Es en la propia intimidad o en el propio templo sagrado que a uno se le revela la verdad, constantemente. Lo crucificó la ignorancia humana, la misma que nos crucifica a todos  cuando nos dejamos manipular y persuadir por el falso EGO que se siente atado al mundo, lo mismo ocurre cuando inocentemente, por amor,  le cedemos el poder a una aparente sociedad dual, infantil, indecente, vanidosa, corrupta y caótica que nosotros mismos hemos inventado, que nosotros mismos hemos recreado, sociedad que aparentemente va disfrazada de cordero sin ver al lobo que lleva dentro. Le aplaudió ese aparente mundo dual mientras hacía milagros, el mismo que lo crucificó cuando reveló la verdad. Al morir en la cruz, el personaje que la Vida había creado de Jesús, exclamó: -Padre amado, perdónales porque no saben lo que hacen. Lo mismo que diría hoy.

 

Nos crucifica ese aparente mundo dual que vive del drama eterno, del auto engaño, al haber confundido la sensación de existencia con la sensación de ser persona, al haber permitido que el ilusorio ego mantenga identidad propia, pues el falso yo, sólo aprende del boca en boca y enseña de la misma forma, porque no ve con lucidez que ese tal mundo sólo sueña con una vida rosada o de película, la inmensa mayoría sigue sin ver la propia película mental. Al no admitir la propia experiencia o la propia dualidad quienes predican recetas o sucedáneos mágicos para vivir una vida mejor o de película, prefieren quedarse dormidos y sufriendo, saqueando templos e intimidades sagradas, con tal de mantener un falso poder para vender y comprar lo que jamás ¡nadie! ha podido vender ni comprar. Los egos que mantienen un falso libre albedrío o un falso poder, prefieren sufrir y hacer sufrir, antes que admitir la propia ceguera, la propia sordera y la propia ignorancia, antes que rendirse al Ser para descubrir la unidad viviente en el sí mismo, antes que ver que las palabras que no nazcan de la raíz del Ser son ruidosas, sin significado alguno, no aportan nada nuevo ni revelan nada de nada.  La Felicidad sin causa o la paz eterna siempre está presente, es lo que en verdad somos y lo que más se anhela encontrar, y no se puede vender ni comprar, está siempre presente.  El drama eterno es no abrirse a la Vida para que nos ayude a trascender el propio sufrimiento puesto que nuestro derecho innato es ser felices. Cada uno es el UNO. Ese tal mundo es imaginado, es un sueño, es lo que cada ilusorio ego imagina, inventa y crea en su intimidad, pues cada persona idealiza un mundo o una vida rosada a su manera, siempre mejor y más buena de la que ya nos sucede, al no ver que lo mejor de lo mejor de la Vida ya ES a cada instante, al no ver que nadie tiene una vida, sino que ¡sólo hay la Vida!  Nadie es culpable de su inocencia humana, todo sucede espontáneamente en el cuerpo, todo ocurre en función de la historia que nos contaron y cada uno creyó e imagina a su manera, historia personal única, irrepetible e intransferible, que como ya he dicho, sólo nos sirve para despertar del propio sueño hipnótico, para recuperar la visión lúcida de la Vida, siempre presente. Es el mismo mundo imaginado el que nos aplaude con laureles cuando vivimos dormidos o mientras caminamos con el sueño eterno dual, con el drama hipnótico. El mismo que nos salva cuando dejamos de darle poder, puesto que ese tal mundo que uno sueña o imagina, no existe, nadie lo conoce, solo aparece y desaparece en la consciencia de cada ser humano porque es lo que nos sirve para trascender el sufrimiento o el propio infierno de la dualidad. ¡Sólo hay Unidad!

 

El aparente personaje Jesús, se retiró en el desierto de la Vida, como puede hacer cualquiera cuando el mundo nos decepciona, cuando nos rendimos para cederle el poder  y la libertad absoluta a la Vida, pues ninguna persona lo tiene, únicamente la Vida nos puede liberar de las propias estupideces mentales o de las propias ideas preconcebidas, de  todo lo bueno y de todo lo malo. Cuando la Vida toma el control de esa mente dual e inocente o ignorante, es cuando hay la posibilidad de que el ego se rinda y le ceda su trono al Ser, a la Consciencia Presente, ahí es cuando cruzamos nuestro propio desierto. Sólo cuando nos quedamos vacíos de ideas preconcebidas, de juicios y prejuicios, de estupideces mentales de buenos y malos, de cielos e infiernos y de dioses o santos inventados, es cuando recuperamos la maravilla eterna de lo que es. Hay que quedarse sin nada si queremos recuperar  la lucidez que es a lo máximo que podemos aspirar los seres humanos, para  ver que somos el paraíso aparentemente perdido. Sin nada lo tenemos todo.  Sólo la Vida puede liberarse a sí misma de las falsas ideas preconcebidas que ese tal mundo transfiere a la Consciencia, no el falso yo o la persona que imaginamos ser, puesto que ser persona sólo es un sueño.  El aparente mundo, el que imaginamos o deducimos allá afuera, no está separado de la Consciencia. Jamás hay separación con nada ni con nadie de lo que nos sucede. La aparente historia de la humanidad que a cada uno le toca experimentar, igual que a Jesús le tocó experimentar la suya en carne y huesos, es una ilusión, una bendita ilusión, una fábula que simplemente nos contamos y nos sirve para trascender el propio sufrimiento humano. Igual que hizo Jesús, con la ayuda de su amado padre divino, (la Vida siempre presente) sólo así podemos trascender lo ilusorio. Todas las tentaciones de una mente ilusoria que jamás está presente las ve y las trasciende la Vida, ninguna persona está capacitada para trascender nada.  Cristo iluminó la propia dualidad al amar la ignorancia humana, tanto lo bueno como lo malo que sucedía en su intimidad sagrada, al que él llamó templo. Sintió, experimentó y se entregó en cuerpo y alma al Ser UNO, al amado, a la Vida, hasta ver, con total lucidez, que cada uno y cada cosa es lo mismo, exactamente lo mismo que Jesús fue.  En la parábola, Jesús, al morir, perdonó la falsedad humana porque el perdón es intrínseco a todos nosotros, por igual, pero sobre todo evidenció como la inocencia colectiva humana es la Vida misma jugando a parecer ser dos, no hay responsabilidad ni culpa alguna en ningún personaje, aunque aparentemente la persona quiera mantener identidad propia, por eso le dijo al ladrón que estaba a su lado, minutos antes de morir: ¡esta misma noche estarás al lado del amado padre, igual que yo estaré!  La Vida no hace diferencias, no excluye nada, ni pone etiquetas de buenos o malos a nada ni a nadie, porque todos somos lo mismo, exactamente lo mismo, VIDA experimentándose a sí misma en cada organismo corporal.  Como aparentes personas ni de los pensamientos, ni de las emociones, ni del cuerpo, ni del ego, ni de nada, somos responsables o propietarios, ni tampoco somos culpables de esa gran inocentada o inconsciencia colectiva humana que se ha heredado de generación en generación. El drama eterno es no ver que ¡Todo es UNO! Cada uno es el UNO, cada uno es  ESE a QUIEN todo le sucede.

 

Cuando aceptamos la propia invitación ¡siempre presente! para vernos tal como somos, tanto por dentro  como por fuera, cuando nos amamos tal como somos, con todo lo bueno y con todo lo malo, podemos llegar a descubrir nuestra auténtica naturaleza, que suele ser cuando cruzamos nuestro propio desierto, cuando la Luz y el Amor del Ser va disipando la propia ilusión, entonces es cuando suele suceder la rendición del ilusorio yo, y ocurre el auténtico milagro o la gracia absoluta de la Vida, vernos y reconocernos con total lucidez, que cada uno de nosotros, más allá de la creencia de ser persona, es la realidad máxima, eso que nunca ha nacido y nunca morirá, ESO que no se puede definir, el auténtico YO SOY, la Presencia Consciente de sí misma.

 

Jesús caminó sobre las aguas, simboliza andar sobre las propias emociones, sin que esas nos alteren o nos afecten, igual que puede hacer cualquiera cuando ya ha visto que no es nada, que sólo hay Vida, cuando se ha reconocido que no somos simples cuerpos, pensamientos o emociones, sino la Presencia Consciente de sí misma que acoge todo cuanto le sucede.

 

No debe morir el cuerpo para poder resucitar en vida. La fábula de Jesús así nos lo demuestra. Su aspecto ya resucitado, cuando se presentó ante los suyos, sus discípulos, era jovial, impecable, saludable, sólo pudo enseñar a los incrédulos que no creían en la posibilidad de resucitar en vida, las heridas que le dejó ese tal mundo caótico y vanidoso que lo crucificó. Simplemente aceptando la propia invitación, la que la Vida nos regala, ¡siempre presente!, podemos amar, con la ayuda de la vida, ambas polaridades, tanto la energía negativa (hielo) como la energía femenina (fuego) hasta que ambas energías se fundan entre ellas y se conviertan en UNA. Con la Luz y el Amor del Ser ¡siempre presente! recuperamos la lucidez, la integridad, el paraíso eterno, el auténtico YO SOY.  Una vez se ha resucitado en vida, sólo los incrédulos como santo Tomas, los que rechazan su propia invitación para no trascender su sufrimiento, los que imaginan saber más que la Vida, no lo verán, porque no cambia nada, excepto la percepción. Cuando la liberación de esa mente personal y dual se ha consumado, lo que hay es unidad con todas las cosas, ya no se necesita nada ni se rechaza nada, nada es excluido de lo que aparece y desaparece en esa intimidad sagrada, porque todo ya sucede, todo ya es, todo viene, va, aparece y desaparece en la Consciencia Presente, simplemente ha desaparecido el ilusorio yo, ya no hay nadie que tenga una vida, la Vida ya sucede sola, ya se permite que la existencia sea tal como es. Después del despertar de la Consciencia, uno ve que pase lo que pase, no le sucede nada a nadie, ¡sólo hay Vida eterna! La sensación de ser persona únicamente es una sensación que desaparece por completo cuando la Vida ha tomado el control, cuando se fluye con el Ser. La felicidad sin causa le sigue a uno como una sombra cuando se ha recuperado la integridad, la Unidad viviente en el cuerpo. Entonces vemos que el tiempo es una ilusión. Cuando no hay pensamientos ni historias no hay tiempo.

 

Resucitar en vida no es exclusividad de nadie, es simple, es ver que jamás nos moveremos de la Presencia, siempre es hoy, siempre es ahora, y nada ni nadie podrá mover ese instante eterno, ya realizado, que se sostiene solo. ¡Despertar a la Vida! es vivir sin miedo, sin temores, sabiendo que siempre estamos a salvo en el instante vivo y presente, porque ¡ahora! ¡siempre ahora! ya está completo. No podemos comprender al mundo, pero Sí se puede amar tal como aparece en esa intimidad. La Vida nos grita más fuerte que cualquier otra cosa del mundo: -ESTOY AHÍ!  -Sálvate a ti mismo y el mundo se salvará junto a ti. Ama tu intimidad sagrada y el mundo sentirá tu amor. Jesús dijo: -todos los templos serán derribados. Simboliza: todos los falsos egos que saquean la verdad del Ser, serán derribados por la simple Luz  de la Verdad, de la Presencia Consciente. 

 

La corona de espinas aparece en el momento que cedemos el poder a quienes no lo tienen ni lo tendrán jamás. La cruz es el sacrificio, la lucha, el esfuerzo, el sudor y el control que hemos creído que hay que hacer para evitar al Ser, para rechazar lo que nos sucede en esa intimidad, o para manipular a ESO que nadie ha podido mover ni cambiar; y el calvario es el aparente camino que cruzamos con el corazón y, aunque siempre haya buenos samaritanos en el camino que nos ayuden a llevar la cruz o la propia mochila, nadie evitará su crucifixión  si no acepta la propia invitación ¡siempre presente! para fundirse con el Ser y así  poder recuperar el paraíso. Sentimos un vacío enorme al haber confundido esa sensación de existencia con la idea falsa de ser alguien o algo que controla o tiene libre albedrío, porque nadie es más bueno o más malo que cualquier otra cosa. Todo es la misma energía sucediendo, nada es peor o mejor que nadie, porque TODO ES LA VIDA.

 

Somos dioses recorriendo la propia manifestación, creyendo ser personas, por eso nos buscamos, pero no nos encontramos nunca si buscamos fuera de la propia intimidad, fuera de la raíz del Ser.

 

Dos de las mejores Frases que dijo Jesús fueron:

 

-conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. (La verdad es LoQueEs, la maravilla eterna de LoQueEs, lo obvio, lo natural, lo simple, lo que ya nos sucede, no la imaginación. La verdad es Presencia consciente de sí misma. Nada puede suceder ni nada puede manifestarse fuera del siempre presente ahora.

-quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. (Como personas que creemos ser, creemos saber más que las demás, siempre vemos la paja en el ojo ajeno, prejuzgamos y juzgamos porque no vemos la biga que llevamos puesta, la propia ignorancia; es así como nos comportamos cuando somos ignorantes de la Vida, apuntamos hacia fuera porque no nos vemos tal como somos. Buscamos la Felicidad eterna fuera de nosotros mismos, fuera de esa Presencia porque no vemos que la Felicidad sin causa es lo que verdaderamente ya somos; y no sabemos cómo encontrarnos porque no nos reconocemos a través de todas las cosas. La Unidad viviente en cada ser y en cada cosa, jamás se ha movido de ahí. Siempre estamos observando y aceptando la propia manifestación, consciente o inconscientemente. A un nivel muy profundo, todo está aceptado. Nada puede definirnos porque más allá de la creencia de ser personas somos la eterna verdad. En realidad, no nos sucede nunca nada, jamás nos movemos de la Presencia.

 

¡Somos la Vida! y, a cada persona, se le regala una experiencia única, absolutamente divina, totalmente distinta a todas las demás, es su propia invitación para verse, para buscarse hasta encontrarse, que aceptará o rechazará. Así de simple. Cada uno lleva su propia cruz o mochila, cada uno cruza su propio camino o calvario, podemos ayudar a llevar la cruz de los demás, pero únicamente se puede trascender el propio sufrimiento cuando nos rendimos al Ser, cuando dejamos de buscar fuera del sí mismo, cuando evidenciamos que somos nadie y a la vez todas las cosas, es cuando nos dejamos abrazar íntimamente por la Vida. El despertar de la Consciencia humana, recuperar la visión lúcida de la Vida, que es a lo máximo que podemos aspirar, sucede o no sucede, se acepta o no se acepta la propia invitación, así de simple. No podemos hacer nada para los demás cuando la liberación de la mente se ha consumado. La Vida siempre nos dice: ¡Vive y deja vivir! Fluye siendo UNO con el Ser.  En el Silencio de esa intimidad sagrada es cuando uno ve al mundo de verdad, un mundo que se puede amar más que nunca, porque lo vemos tal como es.

 

Ninguna Universidad, ninguna religión, ninguna tradición o cultura, pueden enseñarle a uno a ser lo que ya es. La única enseñanza la podemos evidenciar en la Naturaleza, en la quietud, es lo único que nos va revelando nuestra auténtica naturaleza original, es lo único que nos conecta con la esencia del Ser, con nuestra sabiduría innata y ancestral. La auténtica espiritualidad es dejar de buscar, no cederle el poder a nadie porque nadie lo tiene, ni religiones, ni aparentes maestros iluminados, simplemente aceptar profundamente la propia invitación y vivir la experiencia de un modo íntimo y pleno, con el Amor absoluto de la Vida.

 

Sólo hay un día mágico. ¡Hoy! ¡Déjate sorprender por la magia del día de hoy, olvida los ayeres y los mañanas ¿De qué te sirven? De nada, únicamente para seguir sufriendo, para seguir sin trascender la propia inocencia o sufrimiento, para vivir sin ver la unidad viviente en ti, para seguir con la infelicidad de la mente humana que durante siglos y siglos busca fuera de sí o en el más allá lo que jamás ha perdido ni se ha movido de ahí, es ya una absurda tontería. La felicidad sin causa que todo el mundo anhela encontrar, la auténtica sanación, desde siempre y para siempre está en uno mismo, ¡siempre presente, siempre ahí!

 

Si has leído estas palabras hasta aquí, ya habrás visto que ni estas palabras, ni las de nadie, ni las de Jesús o Buda,  han podido salvar a ese tal mundo corrupto, ni van a poder mover o cambiar la VERDAD, porque la verdad máxima es indefinible, indescriptible, se revela a sí misma constantemente, desde siempre y para siempre está presente. Siempre ahí.  Las palabras del que deduce o reinterpreta están a años luz de la Luz. Toda palabra no nacida de la raíz del Ser, no nos dice absolutamente nada nuevo, no pasa del boca en boca de la humanidad, es entretenimiento mental. Las palabras sólo sirven de indicadores, sólo apuntan hacía la verdad, hacia aquello que no se puede definir ni alcanzar.

 

Si estás aquí es por algo, tal vez para trascender tu sufrimiento humano, el falso ego, y, sólo te puedo decir que:  ni tu ni nadie puede trascender su propia ilusión, sólo la Vida puede, sólo la maravilla eterna de LoQueEs, lo obvio y lo natural puede, así que olvida esas palabras y todas las que puedas de este aparente mundo indecente hasta que la Vida te libere de ese sueño hipnótico, que parece real, una realidad muy persistente, pero solo es un sueño, son las propias fantasías y fábulas las que te separan de la felicidad. Corta todas las cabezas que puedas, cuando aparezcan en esa intimidad íntima y sagrada, todas aquellas que te hayan dicho que tú no eres un ser divino, perfecto y sagrado tal como eres. Jamás has dejado de ser una expresión única y divina de la Vida, jamás ha habido error en ti, el único problema que has tenido es el de una mente inocente que se ha creído todo lo que te han dicho. Al cederle el poder y la Luz a la herramienta de pensar uno se queda sin lucidez, puesto que cuando la mente se ha liberado o pase a ocupar su lugar, el de hacer la función práctica de pensar para vivir en paz y feliz, verás que jamás has sido culpable, ni un irresponsable o un pecador. Eres indefinible, ¡siempre! La culpa no existe, sólo forma parte del juego de la propia película, del auto engaño, igual que la pena, puesto que ambas energías las precisa esa mente para satisfacer a ese tal mundo que te prefiere sufriendo que feliz. El dolor puede estar ahí, pero el sufrimiento es opcional.

 

Te puedo asegurar que cuando la mente se ha liberado por completo, sólo hay Presencia Despierta, sin sufrimiento. Lo que más anhela tu Ser es que vivas en paz y feliz, y hará lo que sea para que puedas recuperar lo que más anhelas. Es tu derecho innato recuperar el paraíso aparentemente perdido, porque siempre has sido tú y siempre ha estado ahí.

 

El día que ese organismo corporal muera, será exactamente igual de importante y especial que el día que nació, igual de esencial que el día de hoy, ¡siempre es día de hoy! El día de hoy contiene todos los días. No hay muerte sin nacimiento, pero tanto la muerte como el nacimiento tan sólo son una ilusión, porque lo que en verdad somos jamás ha nacido ni jamás morirá. Cada uno es Luz y Amor y lo que se experimenta es la propia Luz y el propio Amor.

 

¡Sé, fluye con el Ser! No cedas el poder a nadie, sólo ten fe ciega en la Vida que se vive a través de ti" y observa la magia, el milagro constante de la Vida. ¡Dios te libre de esas plagas infantiles e inútiles que se han metido en la consciencia de la humanidad!

 

La verdad nunca se les revelará a aquellos que hacen de la Vida un circo o un teatro, y la paz duradera o la felicidad sin causa nunca les llegará al ilusorio yo, a aquellos que creen ser mejores que cualquier otra cosa, que siguen viendo justos y pecadores, que siguen inventando dioses o rezando a santos para no despertar, con tal de no trascender su dualidad o el sufrimiento humano. 

 

¿Dónde está el antes y el después, ahora mismo, siempre ahora mismo?

 

Para rematar a esas cabezas que algunas veces quieren reaparecer en la consciencia Presente, termino con lo siguiente:

 

Si lo ves, con lucidez, no te enfrentes a ningún cura, no digas nada a quienes quieren dar la falsa imagen de santos, porque siguen sin ver que son unos cachondos mentales, siguen sin evidenciar al mismísimo diablo mental que les hace predicar sus pájaras mentales, todas esas estupideces que siguen predicando del bien y del mal en el siempre presente ahora, es un sueño. Te dirán que ellos no tienen la culpa y tu sí, siguen sin evidenciar la Unidad viviente en ellos, en cada cosa y en cada ser, siguen rechazando el siempre presente ahora, siguen sin ver la organización por la que trabajan y predican, organización que aparentemente, sólo aparentemente,  ha vendido niños, los han violado, los han maltratado, han quemado mujeres en las hogueras de las plazas, han robado, han manipulado al mundo con su sarta de mentiras e incongruencias, han acumulado tesoros, han  dicho que los niños pelirrojos o zurdos son hijos del diablo, que las mujeres cuando piensan lo hacen porque el diablo las posee, etc.  y todavía siguen diciendo que ellos son unos santos o son unos escogidos de dios y tu eres un imbécil, un culpable o un irresponsable, o que no eres hijo del mismo Dios, ni has sido escogido para hacer otro papel o personaje dentro de la película ....algunos que aparentemente han violado niños incluso han llegado a decir que esos niños los han provocado. Son unos sinvergüenzas, eso es lo que son, van de santos y son el mismísimo demonio, ¡escoria humana!  la perdición de la humanidad es lo que sois,  lobos disfrazados de corderos que habéis ocultado la verdad para permanecer en vuestros sepulcros blanqueados; y estoy segura que el aparente maestro Jesús les diría lo mismo, porque Jesús resucitado ya vive en cada uno de nuestros corazones, aunque los perdonaría, por supuesto, por la gran misericordia divina de su corazón, al ver que todavía siguen caminando cagados en pañales, siguen sin ver el milagro eterno y constante,  porque les da miedo evidenciar que la felicidad sin causa siempre está presente, no hay ni que rezar para alcanzarla, siempre está ahí, lo único que deben evidenciar es que, como todo el mundo, son nadie.  Dentro de la película: si yo trabajo por una organización o por un jefe indecente que aparentemente es un ladrón o un vampiro de energía, mi invitación será la de ver en qué organización estoy colaborando o trabajando, ya no nos sirve decir que el ladrón es mi jefe y yo no.  Todo es una única Conciencia o energía, llámala Dios, llámala Consciencia Presente, llámala Presencia, llámala Unidad, Existencia o Vida. O jugamos todos a la verdad o las mentiras les devoraran a aquellos que no aceptan su propia invitación siempre presente para trascender la dualidad humana, para ver su propia mentira, y más que nunca a aquellos que hacen de la verdad un circo. Es la vida la que juega a parecer ser dos, no es al revés, a ver si se acepta de una vez por todas la propia invitación siempre presente, a ver si maduramos ya y nos hacemos adultos, a ver si se enteran algunos que el falso ego no puede mover ni podrá cambiar la verdad siempre presente. Jesús dijo:  escuchadlos, pero no creáis nada de los que os digan quienes quieran estar en los primeros puestos de las sinagogas, quienes necesitan seguidores, quienes necesitan que se les aplauda o se les escuche en las plazas de los pueblos.  Lo más gracioso de todo es que no ven ni saben porque la Vida les mantiene haciendo payasadas, creyéndose salvadores del mundo, creyéndose fieles seguidores de religiones organizadas que rechazan el mal de la verdad. ¿Acaso Jesús demostró tantas payasadas, necesitó lo que necesitan los papas y cardenales? ¿Necesitó guardia y escolta y tesoros escondidos, como necesita el vaticano? ¿Necesitó un coche blindado para hablar de la verdad ¡siempre presente! a las gentes, aun sabiendo que el mundo lo crucificaría?  ¿Necesitó Jesús esconderse en confesionarios? Imitadores es lo que son, pero no de la verdad, no pasan del boca en boca. A ver si se enteran que en lugar de devolver la vista a los ciegos, lo que hacen con sus ignorantes palabras es perpetuar la ceguera humana, pero por más que lo intenten, la Vida da visión lúcida a quien se rinde por completo, a aquel que ha visto que somos nadie. La Vida da lucidez a aquel que ama de corazón, tanto lo bueno como lo malo de su intimidad. Jesús resucitó de entre los muertos vivientes, cosa que no podrán hacer esas plagas, esos autodenominados salvadores del mundo, porque viven esclavos de ellos mismo, siguen muertos de miedo, todavía siguen sin entender la esencia de la palabra de Jesús, siguen sin ver que nadie moverá la existencia. Hace más daño a la humanidad creer en las sartas de mentiras de esos lobos disfrazados de corderos que no quieren admitir su necedad, esos muertos vivientes que no admiten su propia escoria humana, mucho más que una bomba nuclear. No hay tiempos mejores o peores, ni tampoco hay historiasn en la cabeza cuando hay Presencia, ni mundo imaginado, lo que hay ¡siempre! es la maravilla eterna de lo que Es, el auténtico paraíso. ¿Tal vez lo saben y lo esconden? Eso sí sería un crimen. Más vale ver que ni existen, cuando hacen acto de presencia, se esfuman como cualquier otra cosa que aparece y desaparece en la Presencia que lo acoge todo. 

 

 

La Vida es muy sabia, jamás se equivoca. Jamás hay error. 

 

Vivo enamorada y fascinada de ESO, ojalá puedas tu también redescubrir esa maravilla eterna y el milagro constante de la Vida, pero lo descubras o no, debes saber que jamás te has equivocado, eres una expresión única y perfecta de la VIDA, tal como eres. Estás siempre asentado en la gracia permanente y en la propia invitación para verlo, que aceptas o rechazas. En la presencia ves que no nos sucede nunca nada, todo es aparente, todo es un sueño divino de Luz y Amor.  Si tienes dudas, acude a tu instante de eternidad siempre presente y pregúntate ¿Dónde está el mundo ahora mismo, siempre ahora mismo? ¿quién sufre ahora mismo, siempre ahora mismo, aquí mismo? Verás que siempre es la misma respuesta. Lo que ves ahora mismo, es lo único que hay, es el mundo tal como lo ves aparecer. En realidad, nadie conoce al mundo, imagina conocerlo porque todo sucede en la propia imaginación, pero en la presencia la imaginación es vista de inmediato. Siempre hay Lo Que Es, la maravilla eterna de lo que somos, LA VIDA. Todo aparece y desaparece en una película que llamamos " mi vida", hasta ver más allá de la película, y poder regresar a la Presencia, porque sólo hay un instante de eternidad, siempre presente. Todo es sin tiempo, siempre es ahora. Nadie viviendo en ese cuerpo, nadie haciendo nada, todo sucediendo espontáneamente.

 

 

 Más allá de hacer el bien o de hacer el mal, más allá de los pensamientos, hay un lugar llamado Paraíso, un lugar divino ¡siempre presente! en el que nadie sufre y nadie muere, allí me encontrarás.

 

 

anna serrat

 

En tu película mental, tus verdaderos maestros son los corderos disfrazados de lobos, los que van de malos, al menos los ves venir,  y aunque sus mentes  estén a años luz de la luz, están muchísimo más cerca de la verdad que esos lobos disfrazados de corderos que van de santos y buenos, porque esos  están a siglos de la Luz, pero ambas versiones son esenciales para el despertar de la consciencia humana, hasta ver que sólo hay UNIDAD. Cada uno es el Uno, cada uno ya tiene su propia invitación para verlo, que aceptará o rechazará, así de simple.

Si estás aquí es por algo,

simplemente observa,

porque la magia

está en la observación.

 

Duda de todo y de todos, menos de ti, porque TU ERES lo que buscas.