Si adoras al cuerpo estás muerto, te conviertes en un payaso del ego, en un parásito para la investigación de un mundo profundamente necio y enfermo que sólo vive de pasados y futuros inciertos. Si adoras a la Vida estás vivo para siempre. Así de claro te lo digo.

 

Hay que tener mucho valor para ver que el mundo nos está tomando el pelo.  Las gentes prefieren sufrir y hacer sufrir inútilmente con historias y relatos inexistentes, no se dan cuenta de lo que son. ES tanta la fascinación por el espectáculo que la inmensa mayoría tiene la infantil necesidad de ser visto y aplaudido dentro de un mundo que no existe, perdiéndose lo mejor  de lo mejor de la Vida. 

 

La Vida es lo que somos, el cuerpo es lo que imaginamos ser. A lo que menos deberíamos adorar es al cuerpo o a la imagen que tenemos y mantenemos de nosotros mismos, porque en el cuerpo no ha habido nunca nadie, y la imagen sólo es lo que imaginamos ser, no lo que somos. El organismo corporal lo toma la consciencia al poco de aparecer en la existencia de este paraíso terrenal que se nos regala a todos. Simplemente lo utilizamos para escuchar las señales, para hacer caso a nuestra auténtica naturaleza original, a la Vida o al Ser Supremo, llámalo como quieras, con tal de que podamos liberarnos de absurdidades aprendidas que nos esclavizan a más no poder, creencias estúpidas sobre el bien y el mal, que nos privan el gozo de una existencia plena, totalmente liberada y feliz. La Unidad no incurre en error, no lo olvides.

 

Mientras el culto y la adoración sea al cuerpo,  a la imagen que tenemos de nosotros mismos, el ego se mantendrá totalmente ciego, sordo e ignorante ante la Vida, y en lugar de ser una herramienta útil y práctica para una existencia liberada, alegre, plena y feliz, se convierte en una herramienta caótica que te hará la existencia triste, controladora, excluyente, seria, aburrida, luchadora, miedosa, ansiosa, fantasiosa e incluso desafortunada. A un nivel muy profundo, tenemos toda la experiencia aceptada, para podernos liberar del sufrimiento inútil que crea la mente, sufrimiento que impide que veas que siempre lo tenemos todo.

 

El que tiene miedo al miedo no eres tu, porque tu eres la Vida, la máxima inteligencia y constante que hay, estás siempre presente en el lugar correcto, en el siempre aquí, a la hora indicada, en el siempre ahora, con el único día de la semana , del año o de la vida, el día de hoy, siempre el día de hoy. El pavor o el miedo lo tiene el personaje por el cual te has tomado, la imagen falsa que mantienes de ti, porque la persona sueña con el tiempo pasado o con el tiempo que vendrá, cree que el relato sobre el bien y el mal que le sirve para personalizar la existencia, lo que se cuenta en la cabeza es real y esencial para una existencia plena y liberada. La simple idea de que somos alguien que puede mover la existencia, ya nos aleja absolutamente del auténtico Ser, de nuestra inmortalidad o de la naturaleza original, la Presencia.

 

Si el aperente mundo exterior que sólo vive para comercializar con la imagen lo viera, sería una balsa de aceite la convivencia, se les acabaría el chollo a los vendedores de humo y de seguros de vida, a todos los constructores de catedrales y hospitales, todo sería igual como lo vemos en la naturaleza, pero al no verlo, al mantenernos en el olvido, nos convertimos en hombres y mujeres de negocios muy importantes, egoístas y excluyentes a más no poder, negociamos con la existencia, porque incluso cuando nos rezamos, rezamos para mantener la imagen falsa que tenemos y mantenemos de nosotros mismos. El Ego que va de bueno es igual de malo que el ego de su aparente enemigo, igual de bueno o malo que el personaje que sea que vea aparecer en la consciencia, lo ve tal como lo haya proyectado al exterior. Todo es una única consciencia e inteligencia que se vive a sí misma, más allá del bien y del mal, todo es Luz y Amor, no hay separación, la separación tan sólo es aparente, la imagina el ego. La Unidad no nos sueña con pecado, simplemente toda historia que personalizamos es un sueño de amor que el ego jamás podrá trascender, lo trasciende la Vida, la maravilla eterna de lo que Es, la luz fulminante y radical de la Presencia, que a cada uno se nos regala, porque es lo que en verdad somos.

 

No es de extrañar que haya tanta investigación, tantos y tantos hospitales o tantas residencias de ancianos guardando parásitos en el cuerpo que han soñado con ser algo o alguien muy importante, siguen soñando con un más allá al no querer hacer caso a las señales que nos mandamos en el cuerpo para trascender al ego, creemos ser el cuerpo, así es como se mantiene la ceguera, la sordera y la ignorancia en el mundo aparente, así es el drama eterno sin fin, vomitando de generación en generación, a la inocencia de los niños que aparecen para ser acogidos con el amor incondicional del Ser, la ignorancia, les regalamos ceguera e ignorancia no trascendida, la ilusión del mal y la ilusión de la muerte. Nadie es culpable de nada, nuestro auténtico Ser es puro e inocente, no se ha movido de la Presencia, es totalmente incondicional con todas sus criaturas. La Unidad no incurre en error, todo lo contrario, no quiere otra cosa para cada ser humano que su eterna felicidad y que pueda recuperar todos sus derechos innatos, la inocencia perdida, la visión y el amor. Pero es tanta la ofuscación del ego arrogante que ni de la propia ceguera puede liberarse, está condenado a trabajar duro para dividir, excluir y ser un ignorante ciego ante la Vida, por supuesto si no se rinde o si la Vida no toma el control.

 

La Unidad, a todos, a todos sin excepción, nos regala la misma invitación ¡siempre presente! para recuperar la visión, que es a lo máximo que podemos aspirar como seres humanos. Que quede muy claro que el despertar no es exclusividad de nadie, ni debe cambiar nada, ni descender nada especial para mantenernos en el sueño hipnòtico, porque todos somos la Vida, Luz radical eterna y amor incondicional, pero si se rechaza o no, ya no es asunto de nadie, sólo la Unidad sabe para qué o para quien tanto circo o tanto parásito excluyendo la verdad, entretenido con lo ilusorio en el cuerpo, la gran mayoría muerto de miedo creyendo ser algo o alguien más importante que la Vida. El amor incondicional del Ser está más allá del cuerpo y de todas nuestras creencias o fantasías. A lo que en verdad somos no le ha sucedido nunca nada, somos la Vida siempre presente que está totalmente liberada y feliz. Puedes ser feliz ahora mismo si lo ves, pero el ego puede que te lo impida porque no puede verse a sí mismo, ignora que no es nadie, imagina ser lo conceptual, sueña con ser algo o alguien muy importante porque preside el trono de la más profunda ignorancia hasta que no se rinde. Si no suplicas al Ser supremo que se vive a través de ti, una segunda oportunidad, de oro, para la liberación de la mente, para iluminar al ego ilusorio, sólo con la maravilla eterna de lo que Es, vives sin vivir, muerto de miedo o entretenido en el cuerpo creyendo ser la imagen que tienes y mantienes de ti, tal vez quienes sigan los pasos les servirá de ejemplo para el despertar, jamás sabremos el Plan Divino de la Existencia. Todo es la Unidad.

 

No deberíamos temer a la Vida, porque la Vida es lo que somos, al que deberíamos observar antes que tenerle miedos absurdos es el ego de la más profunda ignorancia que necesita seguros de vida, trabajar duro para pagarse todos los seguros, las enfermedades, los hospitales, comprar fórmulas mágicas e ideales para seguir soñando con una vida rosada, venidera o con un más allá, todo con tal de no desaparecer ni rendirse nunca. Hace risa cuando lo ves. Imaginar que podemos mover la existencia o que somos propietarios de una vida o de una historia muy importante, que sólo sirve para trascenderla, es gracioso cuando se ve con total lucidez. Cada uno que lo vea a su manera, pero observa lo que resuene más allá del ego, por favor, porque sino el ego ciego y sordo ante la maravilla de lo que Es, tomará esas palabras y se revolcará con ellas con su propio fango  para que no lo descubras nunca.

 

Y, otra cosa, no regales margaritas a egos cerdos hasta que la mente no se haya rendido al Ser, hasta que no se haya liberado o iluminado totalmente, no seas sabio, sé como eres, simple y ordinario como la vida misma, porque sino te aseguro que te lo hará pasar mal, soñara con dimensiones o mundos extraños e ilusorios que solo verás tu, quiere sacarte de la Presencia del Ser porque imagina que las pablaras heredadas, los recuerdos y las imágenes tienen poder, pero jamás las han tenido ni jamás las tendrán, en absoluto. No compres palabras necias para mantenerte en la dualidad humana no trascendida, no imites a egos que no pueden ver lo mismo que ves tu. Sólo regala palabras lúcidas cuando surjan de la raíz del Ser a los corazones nobles porque gracias a ellos tu puedes ser. Tambìén date cuenta que en el proceso de la liberación de la mente hay mucho Santo Tomás, que para creer tienen que meter el dedo en la llaga, como no puede ver no puede hacer otra cosa. Cuando la liberación de la mente se haya consumado, nada te dolerá, podrán meterte el dedo o lo que sea en la llaga tantas veces como quieran, como personaje habrás desaparecido, ya no estarás en el cuerpo o en el mundo de los mortales, te mantendrás en la Presencia, con la maravilla incondicional de lo que Es.. Déjate abrazar por el silencio eterno que está siempre ahí, siempre ahí, permite que la Vida que tu eres se vaya liberando de estupideces aprendidas sobre el bien y el mal con las que has creído ciegamente por amor, sólo para sentirte atado al mundo de la imaginación, porque te has tomado por el cuerpo o por la imagen falsa que tienes y mantienes de ti. Descubre el poder de tu sabiduría innata, la inteligencia del no saber,  encuentra la maravilla eterna de lo que Es, no cedas el poder a lo ilusorio, a nadie, porque el ego no tiene poder alguno para mover la existencia totalmente liberada y feliz.

 

 Vive un día cada día sin saber, no te anticipes ni te demores y déjate sorprender por la Vida hasta que puedas llegar a la raíz del Ser, donde hallarás el auténtico verbo, la Luz viviente y el auténtico amor. Sólo la Vida sabe, es la única fuente de la cual surgen todas las cosas, la única constante y maravilla que hay, la única fuerza que puede trascender toda ilusión del mal o del bien y toda ilusión de la muerte. Cuando la mente se haya liberado o iluminado por completo sólo tu lo sabrás, nadie más. La invitación es personal e intransferible, sólo es para ti, cada cual ya tiene la suya, que la aceptará o la rechazará. Te mereces ser feliz dentro de este paraíso eterno que se nos regala a todos, no lo olvides, es tu derecho innato. Recuerda que hasta los planetas chocan y no por esto se acaba el mundo, corta alguna cabeza, libérate de egos ciegos ante la Vida, libérate de los que van de muy importantes, de muy buenos, de muy maestros, santos o de los que imaginan saber más que la Vida, cuando el Ser te haga sentir que debes cortarlas, hazlo, porque en el fondo, muy en el fondo, te estan ayudando, lo están esperando y en el silencio  te lo agradecerán. No tengas miedo de ti, no temas a la Vida porque es lo que eres. Fluye con el Ser. Siente la gracia y el milagro sucediendo a través de  ti, agradece todo lo que se te regala porque la Vida te lo da todo, mucho más de lo que hayas visto hasta hoy. No intentes comprender lo que nadie ha podido ni puede comprender intelectualmente. El despertar es descubrir que no hay nada que uno deba comprender. Nadie debería enseñarte a vivir ni a ser lo que ya eres. Permite que la existencia sea tal como Es.  Hay gentes que cuando el despertar se ha consumado, han colgado todos los hábitos del personaje importante que creyeron ser y se dedican a pescar, a chatear o hacer lo que les más les encante hacer, viven la aventura del no saber totalmente enamorados de la Vida, como el primer día, disfrutan del paraíso porque ya no estan solos, lo tienen todo, han recuperado el abrazo eterno del auténtico amante el Ser Supremo, siempre presente. 

 

Ten en cuenta que estos escritos son un regalo divino que te ofrece la Vida, no tienen poder alguno, carecen por completo de compromiso, no debes ni comprender, simplemente hay una resonancia en ellos que apunta hacia aquello que todo ser humano busca, lo que jamás se ha movido de ahí, de ti.  Algún día desaparecerán, como toda forma debe desaparecer en la Vida, haz con ellos lo que quieras, pero de ti, sólo de ti depende vivir en paz y ser feliz por amor a la Vida, o vivir muerto de miedo por amor al ego. Un abrazo profundo y sincero. Más allá de las palabras, eres lo mismo que yo soy. Presencia Consciente de sí misma. Te aseguro que es muy simple vivir cuando lo ves con total lucidez, lo dejas todo en manos del creador, ya no tienes que preocuparte por nada ni por nadie. Cederle el poder al ego es estar en el infierno, pero hay que cruzar el aparente infierno, lo ilusorio, sólo con la maravilla eterna de lo que Es, con el Ser siempre presente, para poder recuperar el paraíso perdido que se nos regala a todos, sin excepción, porque el paraíso es lo que somos, ni más, ni menos, jamás hemos dejado de ser Vida eterna. No hay que hacer tanto circo para excluir la verdad viviente, y menos cuando desaparece un cuerpo, lo que en verdad somos no muere porque jamás ha nacido, no se ha movido de ahí, ni debe pasar por ningún proceso de purificación, no existe el más allá. Todo es la Vida y todo sucede a la perfeción. ¡Gracias!

 

Con todo el amor incondicional del Ser ¡siempre presente!