Vivir el tiempo sin tiempo hace que uno pierda el miedo a morir y a vivir.

La Vida es la única constante que hay, no viene ni va, siempre está presente,

siempre está ahí, jamás darás un solo paso sin la Vida, ni jamás lo has dado.

 

Si lo ves, con total lucidez, no te anticipes ni te demores,

camina al lado de la Vida, fluye sin miedos, sé lo que ya Eres,

sin prisas y sin pausas, vive de un modo inteligente, íntimo y pleno,

goza de la aventura del vivir un día cada día, sin fantasías absurdas, 

sin lastres espirituales o intelectuales que te priven la alegría del vivir,

sin tiempos que te priven las oportunidades que te ofrece la novedad. 

 

Cada día es hoy, cada atardecer y cada amanecer sucede en el ahora,

cada inhalación y cada exhalación sucede en el instante presente, 

cada paso lo estás dando estando presente, ¡siempre es ahora!

cada recuerdo o cada anhelo aparece de la nada, como ahora,

toda la experiencia sucede en el siempre aquí, en el siempre ahora.

 

El momento presente tiene un poder divino que no tiene nada más,

no te dejes persuadir por los ayeres y por los mañanas, mantente ahí,

a la vera de la Vida, porque Vida, Eso que ES, es tu auténtica naturaleza,

la Presencia es tu verdadero hogar, jamás lo ha sido el cuerpo o un lugar.

 

Nada ni nadie puede moverte de tu verticalidad, del siempre ahora,

ni la muerte o cualquier enfermedad puede arrebatarte la Vida.

Todas las apariencias vienen y van, cambian, nacen, mueren,

pero la Vida que se vive a través de ti, está ahí, siempre ahí,

jamás está ausente, siempre impulsa, abraza y contempla el momento presente,

jamás puede impulsar, abrazar o contemplar lo que ya sucedió o sucederá.

 

Déjate sorprender por el momento presente, por lo nuevo,

déjate abrazar por el Silencio eterno, por la maravilla de lo que Es,

permite que el milagro de la Vida vaya revelándose a través de ti.

 

La Vida te grita más fuerte que cualquier otra cosa de este mundo:

-deja de buscar, deja de rezar, deja de implorar algo más divino que lo que ya Es,

estoy aquí, siempre aquí, jamás te he abandonado, todo soy yo.

Yo Soy lo que más anhelas encontrar, lo que más requieres para gozar,

lo que más suspiras cuando olvidas lo que yo soy en ti, el auténtico Yo Soy.

 

Ahora, este instante vivo, este momento presente, tan vital, es indefinible, 

no puedes Ser antes, ni puedes Ser después,  Eres siempre Ahora.

Si lo ves, verás que nada ni nadie puede romperte o definirte,

tu grandiosa Luz, tu Amor absoluto, no tienen límites ni fronteras,

la imagen que tienes o mantienes de ti, sólo es una imagen,

lo que Eres no se ha movido de ahí, ni jamás se moverá.

 

Vive la experiencia sin tiempos, porque el tiempo es una ilusión.

La mente siempre está a años Luz de aquí, del siempre aquí.

¡Déjate sorprender por la fascinante y sabia aventura del no saber!

Nada ni nadie puede enseñarte a ser lo que ya Eres.

 

Observa la magia, observa el misterio divino de la existencia,

observa la Vida sucediendo magistralmente, sin tiempos y sin historias,

absolutamente liberada, realizada y completa en el siempre aquí, 

no creas en nadie, borra esas palabras y olvida todas las que puedas olvidar,

simplemente ten fe ciega en la Vida que ya sucede magistralmente en ti.

 

Vivir sin tiempo hace que uno pueda vivir tal como se merece,

sin sufrir y sin hacer sufrir, lucidamente, en paz profunda y con Amor.

En el siempre aquí, en el siempre ahora, en la Presencia del Ser,

hay una dulce libertad y una alegría infinita que no se halla en otro lugar,

es tu derecho innato recuperar la visión de Eso que Es, el paraíso,

porque ESO que Es, eso indefinible, es lo que en verdad Eres,

Presencia Consciente de sí misma, la eterna Luz de la verdad.

La Luz de tu verticalidad, del siempre ahora, fulmina toda tiniebla, toda ilusión del mal

toda historia fantasiosa y todo relato personal sobre el bien o el mal.

Tu Amor Absoluto, siempre presente, ve y abraza todo lo que Es y todo lo que no es.

 

¡Vive el tiempo sin tiempo y tarde o temprano te liberarás de la esclavitud,

de una mente ilusoria que sueña, mantiene y defiende una absurda irrealidad!

 

¡Todo es aparente, excepto la Presencia!