Ver, simplemente ver Lo Que ES.

 

Todo lo que se mueve y cambia no soy yo, todo lo que veo desde la creencia  absurda de ser un individuo metido en el cuerpo, es una ilusión, un sueño. Todo lo que veo desde la Presencia del Ser, es la propia manifestación que se sucede felizmente y sin interrupción para Nadie.

 

 A mi mente le enseñaron que debía ser completamente honesta con las relaciones humanas, así lo tomó como cierto,  así se lo creyó, y así anduve por el mundo aparente de la imagen demasiado tiempo, dentro del aparente tiempo que no existe, coloquial-mente podría decirse que andaba con el lirio en la mano, porque no veía, andaba ciega y sorda ante la evidencia de lo que ES, con lo cual comprometerse a ser completamente honesto con los demás, sin conocer la totalidad del Ser UNO o la honestidad total y absoluta de la Vida brillante, radical y lúcida a cada instante, sin la mente que reinterpreta o personaliza a su manera por  la ilusión de ser un personaje, era una manera de intentar evitar Lo Que ES o de intentar controlar la Vida lúcida que ya nos sucede felizmente y a la perfección a todos, en el siempre instante presente.  No era más que un esfuerzo inútil, aburrido e innecesario, sin sentido alguno.

 

Una relación se da entre uno y otro, ¿verdad? ¿Con quien nos relacionamos si únicamente hay la Vida, la Unidad o el Ser UNO? Llámalo como quieras. Yo no puedo relacionarme con la Vida, porque yo misma ya soy la Vida, ya estoy siendo vivida a la perfección por la Vida lúcida, ¡siempre presente! a cada momento y a cada instante, sin que tenga que inventar dioses y sin que tenga que rezar o suplicar nada. Todo ya se sucede felizmente en el siempre aquí, en el siempre ahora. Que la mente que ignora al Ser, no lo vea y no lo entienda, eso ya no es incumbencia de nadie. Nada necesita cambiar. Nada necesita ser mejor, nadie necesita ser más bueno, nada y nadie puede empeorar o puede mejorar esa danza de la Nada. Tú, al igual que yo, al igual que él, Eres el Uno, todo es absolutamente perfecto y adecuado tal como lo ves, dado que todo nos sirve para ver con lucidez que hasta el más mínimo detalle es un auto recordatorio para regresar a la Presencia. La Unidad es una joya maravillosa totalmente indescriptible, que se mantiene intacta en el corazón puro, porque cuando la ves tal como ES, únicamente te das cuenta que no debe cambiar nada, excepto conocer que tú ya Eres la Unidad. Eso es todo. Es lo más sencillo del mundo mundial. Nada debe cambiar para que yo pueda vivir plácidamente feliz, nada debe mejorar y nada debe empeorar, todo Ya Es la Unidad, el Ser Uno.

 

La idea infantil que yo tenía y mantenía de que debía descender una gracia especial para el despertar, algo más maravilloso que lo que ES, algo más a nivel humano, estaba directamente relacionada con la más profunda ignorancia y arrogancia colectiva de la humanidad que se hereda de generación en generación.  Es más fácil que lo que se cuenta aquí le resuene al corazón puro de un niño o de una persona muy humilde, que a un adulto que adora insistentemente al ego ilusorio de las falsas apariencias. Este conocimiento para recuperar la Unidad, le habla directamente al Ser, al corazón sabio, inocente y puro de cada ser humano, no le habla a la mente que intelectualiza la existencia ni al corazón humano que están divorciados entre ellos. Todo habla a la sabiduría innata del no saber, a la inteligencia máxima que ya nos sucede ininterrumpida-mente e inteligente-mente sin esfuerzo, sin trabajo duro y sin control.

 

El despertar de la Consciencia es olvidarse de hacer tratos, es olvidarse de querer ser distinto, es olvidarse de comercializar con la existencia para obtener beneficios personales. Todos los buscadores quieren hacer tratos con la Existencia, todos quieren conseguir logros y beneficios personales. Pero mientras haya arraigada la idea infantil de ser un individuo que vive metido en el cuerpo, que vive una historia en el tiempo que no existe, con la función de hacer tratos con la Existencia, alguien que anhele una vida mejor, alguien que imagine que debe esforzarse más para alcanzar milagros, alguien que crea que debe trabajar más duro para lograr más cosas, alguien que rece para mantener una profesión o la falsa imagen al poder, alguien que medite para sus beneficios personales o alguien que rechace lo que ES porque se cree más inteligente que la Vida, alguien que viva sin ver su más pura o cruda realidad, siempre habrá la búsqueda interminable que no tiene fin, con lo cual aumentará el sufrimiento o el miedo a la Vida.  Porque cuando hay la creencia arraigada de ser un personaje que vive atrapado en un cuerpo, se va construyendo la creencia inmadura de que, en el siempre instante presente, en el siempre aquí, en el siempre ahora, en el siempre hoy, la vida puede ser distinta o como se nos presenta. Mientras haya la creencia de ser un individuo que puede mover la Existencia, persiste la ilusión. Esa es la metáfora o el chiste. La inmensa mayoría de personas vive convencida de que la Vida les debe favores, milagros o cosas, porque no ven que ya son la Vida.  La gran mayoría de personas están convencidas de que las imágenes y las palabras son verdad o que definen la realidad, con lo cual inventan la causa y el efecto, tal como lo hice yo cuando me mantenía en el sueño hipnótico de: “yo soy un personaje real, que tiene una historia real o muy importante en el cuerpo”. El despertar es simplemente la desaparición de esta aburrida idea o creencia. Simplemente yo soy lo que yo soy, simplemente yo veo lo que veo, yo conozco lo que ES.  Es tan simple como ver siempre la Vida tal como ES.

 

Madre mía cuanta estupidez tuve que aguantar por creerme y adorar la ignorancia al poder, la que había inventado y creado mi mente, cuánta agonía o cuanto esfuerzo inútil tuve que hacer para querer una vida mejor o más divina que la que ya Soy a cada instante.  Madre mía cuanto aburrimiento debemos afrontar para convertirnos en algo diferente a como somos a cada instante, porque el peor problema, el peor de todos y completamente inútil, es querer ser otra cosa.  Ese es nuestro mayor pecado, adorar al ego ilusorio que ignora y niega la evidencia, al ego de las falsas apariencias o de la falsa imagen, para querer ser distintos, más buenos o más divinos a como ya somos.  Cuanta más bondad queremos, más apariencia de maldad creamos, atraemos o inventamos. Cuanta más apariencia de belleza externa queremos, más fealdad interna atraemos, creamos o inventamos. Cuanta más salud para la falsa imagen queremos, más enfermedad debemos soportar, ver, crear o inventar.

 

No podemos iluminar, limpiar o adecentar la casa del auténtico YO, hasta que no vemos con claridad la propia oscuridad, el propio desorden y la propia indecencia o miserias humanas creadas por el ego ilusorio. Con lo cual, si buscamos ayudas externas, jamás podremos ver con absoluta claridad y sin juzgar, la propia oscuridad o la indecencia en la que vivimos al no querer ser como somos.  Todo, todo, todo es un auto recordatorio para poner luz a la propia oscuridad, a la casa del Yo. Esa es la cuestión, ya que nada exterior, ninguna persona, incluso la propia persona ilusoria por la cual uno se ha tomado, tiene ningún efecto, excepto conducirnos a la máxima decepción. Hasta que no llegues a comprender lucidamente que ya eres el Uno, que todo y todos ya está siendo vivido a la perfección, que todo y todos es una expresión de lo infinito, no verás que todo y todos es tu regalo, la propia manifestación para regresar a la Presencia. Todo está impulsado, en el mismo instante, siempre en el instante presente, por el amor incondicional del Ser Uno, por lo que en verdad somos más allá de la falsa imagen, porque todo ya ES, sin la falsa creencia de ser algo o alguien que puede mover la existencia, dado que lo único que hay es Presencia, el AMOR infinito del Ser.

 

Lo único que uno debe hacer para recuperar la Presencia, es VER, ver la Vida tal como ES, tal como se le manifiesta, tanto en el aparente mundo exterior como en el aparente mundo interior. La separación tan solo es aparente. Lo que deduzca tu mente de mi, no es lo que Yo SoY. Simplemente es VER lo que ES, para permitir  que la Existencia sea ¡siempre! tal como ES, sólo así  la mente ignorante que niega al Ser, se va rindiendo hasta ocupar su lugar.

 

Ni yo, ni tú, ni él, ni nadie, tiene una vida en propiedad. Yo, al igual que tú, al igual que él, al igual que todo y todos, soy la Vida. No hay múltiples inteligencias o múltiples Vidas, sólo hay la Vida, la Unidad, lo que en verdad somos, más allá de la falsa imagen.

 

¡No nos sucede nunca nada en la Presencia del Ser! Pero ¡esto! o ¡aquello!, lo que sea que aparezca ante la mirada de tu Consciencia, es la propia invitación para redescubrir que únicamente hay Vida inteligente siendo Vida, ya  que jamás hemos sido personajes ilusorios metidos dentro del cuerpo, somos el AMOR absoluto y la sabiduría infinita de la Vida, somos la Unidad.

 

¡¡Gracias!!