Tu otra mitad, siempre has sido, eres y serás tú mismo.

 

Creciste con la creencia absurda de ser media naranja, amigo, creciste con la idea preconcebida y caótica de ser un personaje, creciste creyendo que el amor incondicional de tu verdadero Ser no está en ti. Te contaron que el amor y la felicidad sin causa lo hallarás con duro esfuerzo, fuera de ti, a través de una pareja, a través de un maestro, a través de otra persona, a través de un bebé, a través de los libros, trabajando duro, teniendo el éxito o el dinero asegurado siempre, haciéndote espiritual, haciéndote el más poderoso del mundo, a través de lo que sea que idealice la mente. Te informaste y así aprendiste de ese tal mundo organizado, dudoso e infantil que a todos se nos mete en la consciencia, un mundo que crea separación y división con todo. Ese tal mundo entró en tu consciencia con promesas de todo tipo, entre ellas, la promesa de que algún día lo conseguirás si imitas, si te esfuerzas, si luchas, si meditas o si rezas, y te contaron que está siempre a punto para ayudarte, para ser libre, para vivir muy feliz, eso sí, comprando de todo, incluso hipotecando todo tu ser para ser especial,  también te contaron que ese tal mundo está diseñado para que le ayudes a vivir, que sin ti no puede vivir,  así es como te hiciste amigo de un mundo necio e ilusorio que dice estar dispuesto a regalarte lo mejor de lo mejor, pero al final todo queda en promesas.  Perdiste tu luz original, la inocencia y el candor de tu verdadero Ser, para regalársela, por amor a la Vida, a ese tal mundo necio que se cuida, muy inteligentemente, de hacerte dudar de ti, de hacerte temer a la Vida al tener que imaginar metáforas, historias, paradojas, películas, tradiciones, evoluciones culturales llenas de secretos o nudos familiares en la consciencia, cosas que no son, cosas ilusorias que jamás te han sucedido, ni te suceden, ni te sucederán.

 

Tu ya eres un ser completo amigo, lo has sido siempre, no eres una persona ni media naranja, como ese tal mundo te vendió y tú lo compraste por amor. Tú Eres Ese al que más buscas. Permite que cada día sea hoy, permite que las lágrimas del dolor de la separación las seque el amor incondicional de tu verdadero Ser, dado que el amor que puede ofrecerte ese tal mundo de la imagen o cualquier personaje no es auténtico amor,  es un sucedáneo que no se corresponde a lo que más buscas, ni a lo que te mereces por derecho de nacimiento, porque te mereces el auténtico amor, la auténtica luz.  Has estando huyendo de ti, de lo que más anhelas encontrar, has andado buscando fuera de ti, por todas partes, has perdido la visión de lo que ya Eres a cada instante, y por este simple hecho puedes estar harto de tanta hipocresía, de tanta falsedad, de tanto sepulcro blanqueado o de tanta mentida. Reposa en tu Ser.

 

Encuentra el reposo íntimo e inmediato en medio del caos que haya podido crear tu mente. Incluso en medio de la incertidumbre y del miedo que haya podido inventar la ignorancia que no puede ver que es ignorante, que no puede concebir que Tu eres Ese al que más buscas, reposa en tu Ser. Puedes hallar la certeza absoluta de tu verdadero Ser, porque no eres lo que te han contado, ni lo que se ha creído la mente, tu no eres la persona por la cual te has tomado, no eres media naranja, no eres un puñado de metáforas, historias o creencias preestablecidas y absurdas sobre la vida, o sobre el bien separado del mal, tu no eres la ignorancia. Tú Eres Ese al que todo le sucede, pero ni los sucesos eres, amigo, porque todo suceso que viene y después se va, la mente lo quiere poseer, retener y personalizar para sus usos personales, pero recuérdalo bien cuando la duda te sobresalte, tu no eres los sucesos ni los pensamientos, simplemente todo resuena en tu Ser, en la única constante que hay. Pon atención a lo que está presente, pon atención en tu paso a paso, en tu momento a momento, en tu instante a instante, en tu día día, sé el amor verdadero que ama todo lo que te sucede dentro de esa intimidad, deja que ese amor renueve tu templo íntimo y sagrado, sé la luz de la Presencia que ilumina lo que ya ES, que abraza todo tu Ser, dado que no tienes qué entender la Vida inteligente de nadie. Si te sirve de algo, nadie la entiende, es un sinsentido maravilloso, un misterio divino y perfecto que nadie lo va a entender ni nadie la va a poder resolver, ¡nunca!, sólo estás destinado a ser, destinado a vivir inteligentemente sin historias y sin metáforas absurdas metidas en la cabeza. La última comprensión es comprender que no hay nada que uno deba comprender para vivir y amar la Vida tal como Es.   

 

No esperes un motivo para amar, ama lo que sientes, ama lo que haces, ama lo que veas, ama cada regalo de tu día a día, lo que sea que se te ofrezca instante a instante, ama la Vida tal como Es, tal como la ves, tal como se te presente. La auténtica meditación es ser lo que ya Eres, la auténtica oración es vivir sin tener que orar, la auténtica religión es religar mente-corazón con la luz de tu Ser, la auténtica iluminación YA ES. Tu ya eres un ser completo de Luz, un ser completo de Amor. Tu Luz original es tu fuerza, tu valor, tu todo, y no está atada a lo que el mundo de la imagen o los demás piensen, opinen, digan, juzguen o crean de ti. No debes permitir que comercialicen con tu nuevo templo, si te has liberado del viejo con la ayuda de tu Ser.  Tu Luz ya es tu Luz, Tu amor ya es tú amor, ¿hay algo más maravilloso que ser tú mismo? ¿hay algo más hermoso que recuperar tu totalidad, la otra mitad que cediste a ese tal mundo de la imagen, que en realidad ni existe?  ¿Dónde está ese tal mundo que la mente ve allá afuera, ahora mismo, siempre ahora mismo? No te avergüences de ser sensible, porque diga lo que diga ese tal mundo de la imagen, lo que sea que haya explotado tu intimidad, no va a poder con la inocencia y la Luz original de tu verdadero Ser, con lo que es de nadie. La auténtica sensibilidad es tu arte, es tu fuerza, tu valor, es la auténtica riqueza de tu verdadero Ser.

 

Tu otra mitad, tu otra media naranja, siempre has sido tu mismo, amigo, que no te vengan con cuentos para no dormir de: tu aquí y yo allá. Permite que todo tu Ser sea tal como es, atiéndete y pon luz, comprensión lúcida a esa intimidad, practica el amor hacia ti, ya no tienes que agradar a nadie, porque al final verás que la Vida inteligente que es de nadie está donde tu estás, y está ¡siempre! por encima de acciones buenas y por encima de acciones malas, por encima del bien y del mal, ya no hay que ser de una determinada manera para impresionar a nadie, ni hay que inventar dioses o imitar a ídolos, a maestros, ni a santos que sólo puedes imaginarno hay que trabajar duro sin agrado, no hay que copiar la actitud de nadie, no hay  que ser distinto a cómo te ha creado la Vida, no hay que esforzarse por nada ni por nadie, no hay ni que sudar para conseguir lo que más anhelas, porque la Vida que se vive muy inteligentemente a sí misma a través de ti, ya sucede divinamente como debe suceder.

 

No eres malo amigo, no eres indigno del amor incondicional de tu verdadero Ser, no eres lo que te han dicho que eres, que por amor a la Vida, inocentemente, te lo creíste o lo tomaste como cierto, incluso la idea de ser malo o la creencia de ser indigno del amor incondicional, debe suceder en ti para que veas tu totalidad hasta ver que todo es mentira, excepto la luz de la Presencia de tu Ser, que es pura, inocente y constante. Eres Ese que ama incondicionalmente todo, todo, todo, instante a instante.

 

¡¡¡Gracias a todo!!!