La Vida mantiene una sincronía en todo.

 

Sólo sé que no sé nada. -Sócrates- filósofo griego (470-399 a. de C.)

 

Esta frase de Sócrates apunta hacia aquello que no se puede explicar, intenta definir que la sabiduría consiste en reconocer los límites de la especie humana, ya que ningún conocimiento, por más iluminado, maestro o visionario que se autodenomine, ningún punto de vista dual predeterminado o determinado, puede hablar como si conociera el todo, la vasta inmensidad de la verdad inexpresable, cuando realmente se ignora.

 

La Vida mantiene una sincronía y una coincidencia en todo, incluso en los pensamientos de la especie humana, dado que no hay múltiples inteligencias, sólo hay una inteligencia regida por la Ley de los opuestos, aconteciendo atómicamente. Así que ninguna persona, tampoco yo como persona, es un sabio o un experto en nada, sólo la Vida lo es, y esto tan simple, se ve o no se ve.

 

La ironía o la broma cósmica de la Vida es que precisa la ingenuidad y la necedad humana, que nos hace presuponer que somos personas que deben aprender de personas para enseñar a vivir a la Vida inteligente, hasta encontrar la sabiduría de Eso que VE que, como individuos, no somos nadie ni sabemos nada de lo infinito del Ser, ya que no hay nada que uno pueda entender intelectualmente para enseñar a Ser lo que cada Uno ya ES, ni para vivir la Vida liberada que ya somos, instante a instante.

 

Nos perdemos la belleza, la gracia permanente, lo más hermoso de la existencia y la auténtica libertad, buscando errores y fallos en todas partes, cuando el error principal o el fallo más célebre y capital, es creer que la Vida comete errores y fallos para darte todo el protagonismo a un diminuto punto de vista dual, al que llamamos yo soy una persona o al que llamamos “el mundo y yo”. Ninguna persona, tampoco yo como persona, está capacitada como cree estar para dar lecciones de vida a la Vida inteligente que ya es consciente de sí misma, que ya sabe. que ya conoce perfectamente bien, como auto equilibrarse y auto ordenarse.

 

Sólo cuando uno se libera del instinto de propiedad o de la creencia de ser una persona que tiene libre elección, con la ayuda de la visión de LoQueEs o con el auxilio de la Presencia liberadora  inherente a todo y a todos, se da cuenta que no sabe nada, porque las mismas palabras populares es lo que más nos confunden, lo que más nos separan del silencio sabio, que es la fuente de todas las cosas de la cual emerge la felicidad sin causa. El Silencio es lo que nos empuja ¡a todos! a ir hacia adelante para recuperar la luz de Presencia, jamás nos empuja a ir hacia atrás para andar perdidos en el tiempo que, en realidad, no existe, con la ausencia de la mente dual que divide todos los sucesos en dos, para auto adjudicarse los méritos de todo. No hay certeza ni en las mismas palabras, ya que sólo indican, apuntan o señalan hacia Lo que Es. Lo único cierto que hay en la Vida es que nadie tiene la certeza de nada, ni nadie posee la verdad absoluta, ya que siempre estamos siendo vividos en lo desconocido del Ser, en el eterno instante presente, que es donde realmente nos sucede el milagro de la Luz. 

 

Lo más inteligente e ingenioso que se puede hacer, cuando te das cuenta de que vivir sólo informados no es conocimiento lúcido, ni sabiduría que VE, es ponerlo todo en duda, es dudar de todo y de todos, porque aquellos autodenominados expertos que sirven para vivir en una sociedad que comercializa con la Existencia para explotar la inocencia del Ser, en realidad, no son tan sabios ni tan inteligentes como dicen ser. La sabiduría es ver y comprender que una persona no es nadie ni sabe nada de lo infinito del vasto Ser, y comprender con claridad que el auténtico amor es amar al prójimo como a uno mismo, dado que el prójimo es todo aquello que la Vida presenta instante a instante, sea un papel, sea un caracol, sea el desayuno, sea la mañana o la tarde, sea el suelo que pisamos, sea el firmamento, sea cualquier herramienta corporal que tenemos al lado en el instante presente. Nadie puede explorar la Vida en la intimidad de nadie, porque  la vida se vive y se auto reconoce a sí misma a través de todo y de todos, y lo hace de forma intransferible, de manera íntima y plena cuando dejamos de buscarle errores o fallos.

 

Decir que amamos el mundo, para después no respetar nada, ni agradecer nada de lo que se nos regala instante a instante, ni amar todo Lo que ES, tal como es, tanto dentro, como fuera, sea la forma de energía que emerja del Silencio inmutable, inherente a toda la Existencia, ni es amor, ni es sensibilidad, ni es auténtica libertad, es esclavitud, sensiblería e hipocresía de la mente humana por la cual nos tomamos, que no es lo que somos. Por esta simple razón la Vida mantiene una sincronía en todo, para mantener un orden y un equilibro perfecto en el mundo y en el cosmos. Aquello que tu pienses, inventes o creas, ya está pensado y creado mucho antes de que esa mente pueda pensarlo o inventarlo. Todo lo que vibre en tu Ser, vibra en todas partes. 

 

No hay ignorantes o sabios, hay ignorancia que cree ser alguien con poder y libre elección, y hay sabiduría que VE, porque todo y todos es la misma Vida, la misma inteligencia o única constante que hay. No somos personas como la mente siempre ausente nos hace presuponer, somos Vida inteligente, la luz liberadora de la Presencia, de la cual emerge el amor que lo acoge todo.

 

No es sano amar a personas, puedes quedarte exhausto en el intento, porque ser persona sólo es una creencia ignorante, es sano amar la Vida tal como Es, tal como se presenta, día a día, hasta hallar la visión natural e innata de Eso Que Ve la sabiduría de la Vida en todo. Es un ver y un comprender por los sentidos, ya que no hay nada que se pueda comprender intelectualmente para Ser lo que UNO ya Es.

 

Ya se dijo, se dice y se dirá, desde siempre y para siempre y en todos los idiomas: Sólo sé que no sé nada. Esta es la frase que más apunta hacia la verdad inalcanzable, encuéntrala en ti mismo, conócete a ti mismo a través de todo y de todos, y serás libre para siempre, porque la libertad no es hacer lo que me dé la gana, lo que la mente cree, es dejar ir lo que se va para fluir con la Vida inteligente que uno ya Es.

 

En realidad, esta especie de broma Universal de la dualidad humana que es una ilusión, porque nos hace imaginar que el tiempo existe y que hay un tu separado de un yo, o que hay un mundo exterior separado de un mundo interior, que es una broma que nos gastamos a nosotros mismos, sólo es para acabar viendo que todo y todos es un auto recordatorio que nos hace ver y reconocer que como individuo: -sólo sé que no sé nada, ni soy nadie. Soy Presencia, la visión natural de Eso Que Es, la visión de la Vida, de Eso que VE.

 

¡Hay perfección y sincronía en todo! incluso en la imperfección y en el caos hay perfección.

 

¡¡Gracias a todo y a todos!!