Reírse de uno mismo.

 

Felices son los de corazón puro, puesto que ellos verán a Dios.

-Jesús-

 

Creer o imaginar que la Presencia del Ser en una  rosa,  es menos inteligente o es menos hermosa que la Presencia del Ser en un ser humano, es rayar la locura, porque es vivir sin ver nada, sin reconocer la grandeza y la igualdad absoluta de nuestro amado Ser.

 

Reírse de uno mismo es el principio del fin de todo caos. Todo lo que empieza, también termina. Todo lo que nace, también muere. Todo lo que se mueve y cambia es de la naturaleza de un sueño, puesto que lo único que no empieza ni termina, lo único que no se mueve ni cambia, lo único que no muere ni nace, lo único que ya está realizado, ¡siempre está presente! es nuestra auténtica naturaleza original. Esa Nada es la fuente de todas las cosas, de la cual fluye el amor incondicional, una única verdad inalcanzable.

 

Reírse de uno mismo es fundamental para muchas cosas, primero y básicamente para mantener una salud óptima y razonable con tal de poder gozar de la existencia liberada, y segundo porque ya has visto de qué va ese circo necio del bien y del mal que a todos se nos mete en la cabeza o que todos tomamos como cierto, un circo loco de buenos y malos, de ricos y pobres, de justos y pecadores, de éxitos y fracasos, de gordos y flacos, de tu allí y yo aquí, de cielos e infiernos, al que le otorgamos un extraño poder que no tiene, no ha tenido, ni jamás tendrá. Cada uno, por amor a la vida, toma a ese circo necio a su manera, pero nadie posee ni retiene la verdad inalcanzable.

 

Cuando observas silenciosamente ese tal mundo de la imagen o de las apariencias que a todos se nos mete en la cabeza de distinta manera, ese tal mundo en el que aparecemos todos, sin impedirlo, te das cuenta para que sirve ese gran circo o teatro mundano, únicamente para seguir las corrientes populares de ir a la moda, para crear separación con tal de perder de vista al Ser,  la Unidad, para mantener sólo la buena imagen o reputación. Entonces es cuando dejas de imitar las payasadas o la conducta infantil y necia de esas gentes que no pasan de lo popular, de lo cómodo, preestablecido y conocido, porque ya has visto que la inmensa mayoría sólo dicen y no hacen nada para conocer la Vida tal como ES. Empiezas a reírte de ti mismo cuando finalmente descubres el auto-engaño, ya sabes que la inmensa mayoría prefieren convertirse en payasos del ego ilusorio que siempre quiere algo mejor que lo que ya ES, adoran a egos autodenominados santos, buenos o espabilados, que siempre les ha encantado echar cargas pesadas a las espaldas de los inocentes, a los corazones nobles y puros que aman la Vida por encima del bien y del mal. Son tantos y tantos los falsos maestros o son tantos y tantos los falsos poderosos que echan su imbecilidad a las espaldas de los inocentes, son tantos los que adoran al ego que se cree el centro del Universo, que ya sabes que no moverán jamás, ni con un solo dedo los prejuicios heredados, que cuanto antes lo veas, antes dejarás de vivir hipnotizado para dar de comer a cerdos irreverentes con el Ser. Un aparente mundo de locos, que lo único que pretende es hacerte enfermar para que te sientas infeliz, o para que sigas apoyando el drama eterno de la humanidad, que no es otra cosa que llamar cordura a la más profunda enfermedad o a la más profunda ignorancia del ego ilusorio, para seguir al poder con tal de que se pueda comercializar contigo a más no poder, para mantenerte ciego y sordo ante la Vida. Si crees que has nacido para dar de comer a ese tal mundo necio de las modas, que únicamente vive para la imagen falsa que la mente ilusoria crea de sí misma, te aseguro que si no te liberas de Él, sólo y con la ayuda de la Vida lúcida que se vive a través de ti, sólo con la maravilla eterna de lo que ES,  no vas a poder resucitar en Vida, porque ese tal mundo jamás te devolverá lo que te robó, lo que tu muy inocentemente le regalaste por amor, porque ese tal mundo lo creaste tu, es tu sueño hipnótico de amor para despertar a través de él, para recuperar la integridad, lo que tanto te mereces recuperar.

 

Hay una única cosa que nunca pasará de moda y nunca morirá, el Amor, el auténtico, el de todos, el amor sabio que permanece intacto en la raíz de tu corazón, el que ya está ahí, permanentemente presente, que no tiene forma, ni nombre, ni es limitado, el Amor que no tiene nada que ver con el falso amor necio y romántico que la humanidad ha inventado para hacer de la Vida un circo, una cosa indecente de buenos y malos. Ese amor no hace distinciones con ninguna de sus criaturas, no cuelga etiquetas de ninguna clase, y menos de alumnos o maestros,  justos y pecadores,  buenos o malos, cielos o infiernos, porque todo y todos es impulsado por el Amor. Cuando recuperas la visión de lo que ES, también recuperas el Amor que jamás te hará sentir un irresponsable o un culpable, dado que es totalmente incondicional con todas sus criaturas. Al ser incondicional e impersonal, es neutral, es inocente, es puro, lo consiente todo, lo ama, lo acoge y lo abraza todo, a cada instante además, y  nadie está capacitado como imagina estar para cambiarlo, mejorarlo, impedirlo, aprenderlo o enseñarlo, ni para poseerlo ni retenerlo. Su naturaleza es inmediata, no se necesitan fórmulas para alcanzarlo, puesto que ya está presente amando y contemplando toda la manifestación. Cuando lo recuperas, lo sabes porque es indudable su inmensidad, lo inunda todo, ya no harás otra cosa que quedarte a su lado, no harás nada para no permanecer en su amparo, sólo podrás agradecerle todos los regalos. Cuando te fundes con el Amor Incondicional, ya puedes reírte de ti, del chiste que nos gastamos todos los seres humanos mientras lo buscamos. Precisamente,cuando menos lo buscamos, cuanto menos imploramos o rezamos para los beneficios personales, más presente está, más cerca se está de Él. Porque jamás hemos sido payasos del ego necio que hace un circo sensiblero y romántico de buenos y malos, de muertes y nacimientos, de enfermedades y de caos, somos pura inocencia, puro amor, pura VIDA, pura alegría encarnada en el corazón. Sólo hay que estar dispuestos a verlo todo desde los ojos del auténtico amor, desde la visión de EsoQueEs.

 

 Si un árbol que lleva unos aparentes seiscientos años dentro de la rueda de la existencia, tuviese que inventar que no es SER, o tuviese que imaginar que un concepto o una imagen ya lo define, tal vez hubiese querido retar al ser para ser distinto, y, a lo mejor, inventaría la creencia absurda de que apareció en la existencia para salvar a otros árboles; te aseguro que no lo verías, ya habría desaparecido tempranamente, porque se habría perdido lo esencial, su eterna belleza, su auténtico amor. Un árbol asume, sin tener que asumir forzosamente nada, todas las inclemencias de la Vida, pero al no tener un mundo imaginativo, necio y dual en la cabeza, un mundo de buenos y malos momentos, un mundo de éxitos o fracasos, permanece inminente en su presencia, sin miedo a nada ni a nadie. Hay gente tan necia que cree que es mejor su presencia que la de un árbol, que la de una gallina, que la de una montaña que lleva ya aparentes siglos en la existencia. Hay que ser muy necio para no ver que todo ES, sin tiempo y sin la historia interminable en la cabeza,  dado que todo es bendecido y amado por igual, dentro de la rueda eterna de Existencia. No hay una cosa peor y otra cosa mejor para el Amor. Todo y todos es amado por igual, a cada instante, a cada instante.

 

Feliz serás ese día que recuperes la inocencia perdida, porque ese día sabrás reírte de ti. En tu divina inocencia, hallarás el amor puro, impersonal e incondicional de ESO que la humanidad sigue buscando fuera de sí, en un más allá. Jamás has sido un personaje metido en un cuerpo que sólo puede amar con condiciones tal como cuenta el iluso ego, Eres la Vida, Eres Eso que ES, Eso que está amando todo de ti, todo de la propia  manifestación.

 

Cada ser humano se está gastando una broma cósmica, de proporciones exageradas, porque ¿me puedes decir que has podido impedir o evitar hasta el día de hoy? ¿crees que lo vas a impedir a partir de ahora? Jajaja. Sí, ríete, porque si lo observas en profundidad, verás que no has podido impedir ni evitar nada, ni lo vas a hacer, y como tu, nadie, la Vida ya se vive felizmente a través de ti, a través de todos, siempre a la perfección. Lo que todo ser humano busca fuera de sí, es el Amor absoluto que no se ha movido ni un solo instante de la Presencia del Ser. Todo lo que has andado buscando en el exterior, es de la naturaleza de un sueño para recuperar tu auténtica esencia, el auténtico Amor. Con lo cual, nadie te va a impedir y nadie te lo impidió que seas exactamente Amor. Todo es un juego magistral de luz y amor para regresar a la Presencia, para recuperar la inocencia perdida, el Amor de nuestro verdadero Ser. Si juegas a la separación y a dividirlo todo en dos,  simplemente es porque tu mente creó una identidad falsa, un personaje por el cual te tomaste, te lo tomaste todo muy en serio, pero cuando lo ves todo con total claridad, puedes reírte a más no poder, porque ni la imagen falsa que tienes de ti, por la cual te tomaste, podrá impedir que el Amor Incondicional de tu verdadero Ser, fluya, nadie podrá impedir que te arrope a cada instante cuando lo encuentras. Porque, como ser humano, no has nacido para sufrir, has aparecido dentro de la Existencia para amar toda la aventura tal como ES, tal como la ves, tal como la vives, tal como se te manifiesta, tal como fluye a través del cuerpo, tal como la ves desde la Presencia. Deja todo lo ilusorio, deja de buscar fuera de ti o simplemente libérate de todos los prejuicios y conceptos que te separan de la fuente de todas las cosas, hazlo ahora mismo, y ¿me puedes decir lo que queda ahora mismo? SER, puro SER, pura Presencia, Eso es tu auténtico amor incondicional. No tienes que agradar al mundo necio de las formas, los conceptos y las imágenes, tu mera Presencia ya es  LUZ, ya es AMOR.

 

¡¡Gracias!!