¿Qué quieres de mí, Vida?

 

Cuando uno se sabe herramienta de la Vida, y no le importa por nada ni por nadie, en absoluto, en lugar de preguntar ¿Qué quiero conseguir de la Vida? pregunta: ¿Qué quieres de mí, Vida?, entonces se deja guiar, se deja intuir, se deja ser, se deja vivir, se deja llevar en su paso a paso, en su momento a momento, hasta fundirse con lo desconocido de la Vida, con la visión natural de Lo que ES.

 

Si uno ha visto la perfección de la Vida en todo, y ha comprendido lúcidamente que el mundo que vemos en el exterior es una metáfora a la que debemos enfrentarnos para reconocernos en el fuero interno, pueden aparecer dolores en el cuerpo, sensaciones y sentimientos crudos en la consciencia, pero estos dolores pueden ser, pueden moverse y cambiar, como lo hace la belleza, como lo hace el placer, sin que, por ello, se pierda de vista la inteligencia infinita de la Vida que se vive a sí misma a través de la herramienta corporal, sin que por ello se tenga que sufrir. El sufrimiento es opcional. 

 

El Arte de la Vida está en iluminar la propia oscuridad, en amar incondicionalmente lo que nadie más nos puede amar de manera íntima y plena.

 

Dentro de cada uno hay un alquimista que si creemos con todas nuestras fuerzas en él, aunque la persona por la cual nos tomamos sienta miedo o sienta pánico por las circunstancias o por los dolores que le suceden en el cuerpo, la Vida lúcida e inteligente, ¡el alquimista siempre presente! regala fuerza, lucidez, amor y coraje para seguir adelante sin tener que ir corriendo a pedir recetas o ayudas mágicas.

 

Nada ni nadie puede ser antes de ahora mismo, ni nada o nadie tiene el poder o la libertad que cree tener para ser después del instante presente, con lo cual no hay elección a ningún nivel, lo único que se puede hacer es escuchar la llamada del corazón y abrirse de lleno a la otra posibilidad, donde nos sucede el milagro de la Luz, para dejar que la Vida lúcida e inteligente se viva a sí misma, se revele a sí misma y se experimente a sí misma, sin que por ello tengamos que imaginar que somos los culpables de los sucesos o los responsables de los acontecimientos que acontecen ¡siempre en el instante presente! para nadie, porque la Vida no es una cosa de creernos propietarios de Ella, ni es cosa de ir corriendo detrás de la manada popular para obtener beneficios personales. Desde siempre y para siempre la Vida se vive a sí misma para nadie.

 

El perdón es inherente a todo Ser, a todo corazón noble, a toda inocencia humana, dado que no hay error en nada. No veas tu dolor como un error, como un castigo o como un karma, no lo veas como algo que tu hayas podido evitar o hayas hecho mal, no imagines que tú has inducido al mal a otras personas, simplemente has hecho lo mejor que has sabido hacer a cada instante. Sin embargo, hay una cosa muy importante y muy milagrosa llamada Amor, que deberías conocer, dado que tu mente, por todo lo que heredó, se informó, imitó y se creyó, lo ignora y lo niega para retar a tu verdadera naturaleza, la inocencia o pureza de tu verdadero Ser, el auténtico amor, con lo cual ten cuidado con la mente porque siempre buscará culpables o te hará sentir culpable y responsable si le cedes todo el poder, hay que suplicarle al Ser Absoluto que ya Eres más allá del cuerpo, la visión natural para verla, hasta ver las cosas tal como son, que no tienen nada que ver a como las imagina la mente. Te puedo asegurar que por cruda que sea la realidad, siempre supera la ficción, y que por dolorosa que te parezca la verdad, siempre es mejor que vivir hipnotizados, porque cuando ves la perfección de la vida en todo, con la visión natural de EsoQueEs, ya no puedes hacer daño ni a la más diminuta criatura, cómo máximo puede persistir en ti, el no ver por ti mismo, la ignorancia de la persona por la cual te tomas, ya que es creación de la mente que no puede ver que es ignorante, pero ni en eso hay error, porque dicha ignorancia es la que te previene de los ataques del mundo de la imagen, ya que no hay ni una sola persona en el mundo aparente, tampoco yo como persona, que esté despierta o iluminada, sería una contradicción que algo ilusorio, algo o alguien que no existe. esté despierto o iluminado. La iluminación ya es Lo Que Es.

 

Cuando llegas al punto de saber perdonar a todo ese tal mundo que es creación de la mente que personaliza la Existencia, si es que así te sucede en el fuero interno, porque ha emergido en ti la comprensión lúcida, hay que incluirse en dicha compasión, hay que incluirse en el perdón eterno. Si eres capaz de saber perdonar a todo el mundo creación de la mente, menos a ti mismo. ¿de qué te sirve el perdón? Es a través de ti que la Vida quiere expresarse, es a través de ti que quiere florecer, es a través de ti que quiere expandirse, es a través de ti que quiere amar, y si no hay auténtica compasión ni auténtico perdón hacia uno mismo, no puede florecer la belleza ni el auténtico amor,  lo que la Vida Es a través de ti.

 

¿Tú sabes el gasto inútil de energía que se está haciendo en el aparente mundo, por no perdonarse uno mismo, por no aceptar su totalidad, por no asumirse tal como uno ES, por no amarse tal como lo ha creado la Vida? ¿Tu sabes como se está comercializando con la Existencia que es de nadie, para usos y beneficios personales, sólo  para darle todo el poder a la ignorancia, con tal de no asumirse, con tal de no admitir la propia realidad?

 

La audacia de la mente ignorante es tan grande, hay tanta soberbia y tanta arrogancia en la mente que cree ser alguien, que no puede ver la perfección de la Vida en todo, por eso hay que suplicar la observación plena, porque la peor ignorancia de todas es la que se autodenomina iluminada o maestra, es la que no va a consentir que veas lo sencillo que es vivir y lo fácil que puede convertirse todo si uno se rinde al Ser para admitir: -no soy nadie, me inclino con total humildad y admito: -no sé nada de nada de lo infinito y desconocido, -haz de mi lo que quieras, Vida-  La Vida lo hará igualmente, siempre lo hace, pero hay que saber que, si uno hace la reverencia que debe hacerse ante el Ser Absoluto, y con humildad reconoce en su fuero interno: -no soy nadie, me perdono a mi mismo por no haber visto con lucidez, por no haber comprendido que no tengo elección a ningún nivel, ni tengo el libre albedrío que ha creído tener la persona por la cual me tomé, entonces la Vida empieza a florecer y todo empieza a retomar el aroma de la simplicidad dentro de la verdad inalcanzable.  Al habernos tomado por la mente que crea una identidad falsa de sí misma, no podemos hacer nada más, absolutamente nada más, sólo aceptar la propia experiencia y la llamada del corazón para suplicar el derecho de nacimiento, el don de ver, intuir, percibir y comprender por los sentidos o por sensibilidad, el don de ver y admirar el misterio maravilloso de la Existencia, el milagro de la Luz. Porque solo hay dos maneras de vivir: apoyando el drama eterno de la separación, o apoyando el milagro sin fin en el que ya estamos todos viviendo.

 

De ahí la famosa frase de Jesús, en la metáfora: -perdónales Padre porque no saben lo que hacen- La Vida que se vive a través de mí, añade:  -perdónales, porque la inmensa mayoría sigue a la manada que corre a toda prisa para servir el fascinante espectáculo popular, ignorando que todo es un auto recordatorio, ignorando que no aparecemos en el mundo, es el mundo lo que aparece y desparece en nosotros. Todo, todo, absolutamente todo, hasta el más mínimo detalle, es un auto recordatorio, un apoyo para el despertar de la Consciencia, porque cada uno es el Ser Uno. Cuando uno se da cuenta de la Unidad y de la perfección en todo, entonces deja de inmiscuirse en los asuntos del mundo de la imagen, ya sólo se le permite compartir este conocimiento que es inherente a todos, que únicamente puede entenderse por resonancia en el Ser, porque todos somos buscadores de lo mismo, de la misma eternidad. 

 

El perdón es inherente a todos, a todos por igual, porque nadie es culpable de su sueño de amor, ni nadie es responsable de la propia hipnosis, simplemente se ve y se sabe, o no se ve y se ignora, pero sea como sea, lo cierto es que a lo que en verdad somos, no le sucede ¡nunca! nada. Somos Presencia que ya es Consciente de sí misma, la Vida misma, la Unidad, no somos la herramienta corporal, ni la persona o película personal por la cual nos tomamos, que es creación de la mente que ignora, niega o reta al Ser. La mente que ignora al Ser es nuestro sueño hipnótico, es lo que está a años luz de donde nos sucede el milagro de la Luz. Todo y todos es un asunto de amor con la Existencia.

 

¡¡Gracias a todo y a todos!!