Profunda claridad.

 

Duda de todo. Encuentra tu propia luz.

Nadie nos salva excepto nosotros mismos. Nadie puede y nadie debería. Nosotros mismos debemos andar el camino.

-Buda-

 

Ni los días nublados pueden impedir que el horizonte del Ser, se mantenga con tanta corrección y con tanta delicadeza.

 

Así como una sólida roca se queda impasible cuando las olas golpean fuertemente contra ella, así mismo te quedas cuando has recuperado la luz original y te has fundido con la sabiduría infinita de tu verdadero Ser.

 

El hombre más rico del planeta no es el que tiene más dinero o más propiedades, es aquel que voluntariamente lo ha cedido todo para vivir la Vida sin miedo alguno.  La auténtica fortuna es recuperar el don innato, el don de ver y conocer la Vida tal como ES.

 

Aquel que ha recorrido el mundo entero sin luz original, cree que conoce el mundo por como lo ve y por como lo escucha, pero en realidad no ha conocido nada. Si no hay luz propia o profunda claridad, lo que hay es un espejismo. El mundo real no tiene nada que ver con el mundo conceptual, con el mundo de la imagen o con el mundo de los sueños.

 

La muerte de cualquier personaje siempre es una celebración para la Vida, se apagan todas las luces y todas las sombras de la más profunda enfermedad o de la más profunda ignorancia y se enciende la luz original, eterna y constante de la Vida, la que nos libera del drama eterno y nos conduce al milagro sin fin.

 

Hay que estar muy ciego para no ver que todo es un regalo. Y hay que estar muy sordo para no escuchar las señales que desde lo impersonal nos mandamos en el cuerpo.

 

Cuando uno asume voluntariamente la vasta inmensidad de su verdadero Ser, no depende de otros, no necesita que le digan como hay que vivir o lo que debe hacer. Desde siempre y para siempre es la mente del hombre el peor enemigo, y no hay ni un solo hombre que haya visto y conocido el día que todavía no ha llegado, ni tampoco hay un solo hombre que puede asegurarte como se desarrollará el día de hoy. Además, todo lo ya experimentado no existe, como tampoco existe el día de ayer ni la aparente historia o experiencia personal que hayas podido vivir hasta ahora. Aquel que tú consideres como tu peor enemigo, no puede dañarte tanto como tu propia mente, puesto que nada ni nadie tiene la capacidad que cree tener para hacerte feliz o infeliz, ni para enseñarte a vivir o para hacerte daño. Nadie debería atreverse a decirte ni a enseñarte como debe vivirse la Vida a través de ti.

 

Te puedo asegurar, más allá de las palabras porque estas palabras son pura información para ti, que los que persiguen la gloria, una vida virtuosa y más santa a la que se les regala, son más malvados que aquellos que aman la Vida tal como Es, tal como se les manifiesta, tal como se les presenta a cada instante. Y también te puedo asegurar, más allá de las palabras, que aquellos que sólo pueden ofrecerte información, soluciones mágicas, ayudas superficiales o palabras vanas sin luz original, palabras populares que se aprenden del boca en boca no nacidas de la raíz del Ser, que es donde puedes hallar el auténtico conocimiento y la profunda claridad, no quieren ayudarte, al contrario, lo que pretenden es que no los veas tal como se comportan, la inmensa mayoría es tan pobre, que sólo necesita seguidores, adeptos y pacientes para sentirse importantes o para que aplaudan su ego engreído que los esclaviza a más no poder.  No hay ni un solo ser humano en el mundo que disponga del conocimiento que se te regala cuando dejas de buscar información y ayudas en el exterior, cuando asumes voluntariamente y con consciencia plena la totalidad de tu verdadero Ser. Nadie te podrá ofrecer luz original (conocimiento profundo y claro) como la que te puede ofrecer la Vida que se vive a través de ti, si aceptas la propia invitación ¡siempre presente! para ser tal como ya eres. La Vida no te ha soñado, ni te ha creado con error, precisamente ahí está lo que podríamos llamar el gran drama eterno de la humanidad, porque creer o imaginar que alguien más nos puede hacer feliz o infeliz, es una locura que aparentemente ya no tiene solución.  El drama eterno de la humanidad es creer o imaginar que hemos nacido para salvar el mundo en el que vivimos todos, o que hemos nacido enseñados para mover la vasta inmensidad del Ser.

 

Cuando te des cuenta de lo perfecto que es todo, de la inmensidad de regalos que se nos regalan en un solo día, lo único que podrás hacer es agradecerlo todo y reírte de ti, (reír con el Ser) por tanta maravilla sucediendo a la perfección.  No hay ni que hacer esfuerzos para vivir con felicidad sin causa permanente.

 

Sólo se comparten estas palabras por amor a la Vida, porque así sucede, pero ni eso es necesario hacer, la Unidad no comete errores, jamás los ha cometido y jamás los va a cometer. Simplemente debes saber que cada uno ya es la Unidad. Cada uno se está buscando a sí mismo, cada uno está experimentando la Vida como mejor sabe, como mejor puede y como mejor comprende, y cada uno acepta o rechaza la propia invitación siempre presente para retomar la inocencia perdida y la seguridad absoluta de que sólo hay Ser. Los que no aceptan la propia invitación para asumir la Vida tal como ES, el sueño hipnótico personal les sirve para apoyar el drama eterno de la humanidad, y los que aceptan la propia invitación para asumir la vasta inmensidad de su verdadero Ser, la Vida les regala la segunda oportunidad de oro para vivir en el milagro sin fin.  Cuanto antes se vea que nadie tiene las capacidades que cree tener y que nadie necesita las ayudas externas que cree necesitar, antes verás y comprenderás que vivir sin miedo alguno es un lujo que solo se les concede a aquellos que han reconocido profundamente no saber nada de nada de la vasta inmensidad de su verdadero Ser, a aquellos que lo han dejado todo y todos en manos de la única inteligencia y constante que hay. O cuando antes veas que la Vida no tiene ningún otro sentido o propósito que no sea VIVIR y que las palabras que utilizamos solo nos sirven de indicadores para recuperar el don innato, la visión de EsoQueES, antes te darás cuenta de que todo es un regalo precioso cuando vives sin miedos en la Presencia del Ser. No hay múltiples inteligencias, sólo hay una única y vasta inteligencia que ya nos sucede a todos a la perfección.  

 

¡¡Gracias!!!