La Presencia

 

 

La consciencia Presente es atemporal, completamente liberada, espaciosa y amorosa, es lo que ve y conoce todo lo que  sucede, puede ver los pensamientos, las sensaciones, todos los sucesos externos o internos, puede ver incluso lo inexistente, o sea, ve y conoce todo lo que no es y todo lo que ya ES. La Presencia, que no tiene nombre, ni forma, ni estado, ni nada que ver con el ahora del tiempo marcado para la comprensión intelectual, es incondicional, es nuestra verdadera luz o naturaleza original, es Eso que ES, que acoge, permite y ama todas las cosas, todas las formas de vida o energía, toda la experiencia, tanto lo conocido como lo desconocido, porque siempre está ahí, mucho más allá de la limitación del tiempo y de la película personal.

 

Hay una inteligencia infinita que mueve el cosmos, las estrellas, el universo, hace girar el planeta, hace mover el océano, cualquier cuerpo y todo lo que tiene vida, y dicha inteligencia es la que está observando ¡esto! como la propia manifestación, tal como la ves suceder, tal como se mueve y cambia, tal como aparece. Esta inteligencia no puedes comprenderla intelectualmente ni poseerla, no puedes encontrarla en un más allá, en otro momento, ni fuera de donde tú estés, está más cerca de ti que el mismísimo respirar porque es LoQueEs, tampoco puedes buscarla en un lugar concreto, ni enseñarla o retenerla, es inalcanzable, porque ya está permanentemente presente, conociendo y observando los sucesos, así como acontecen espontáneamente y como son permitidos, ve que son concebidos, vistos, intuidos y pensados. La Presencia ve que no somos los sucesos, ni los pensamientos, ni las sensaciones, simplemente ve acontecer lo que acontece y lo acoge incondicionalmente.

 

La Presencia es Eso de ti, que observa como se mueven los pensamientos. Es una visión que saber, que conoce, que ve como percibes, como sientes o escuchas las sensaciones, ve el cuerpo moverse, ve la película que llamo “mi vida”, ve la existencia, ve todo lo que se relata del bien o del mal el personaje por el cual me tomé.

 

Si todo, absolutamente todo, es visto y vivido por la misma inteligencia, yo no puedo ser lo que mi mente cree ser, ni puedo ser lo que imagina el personaje por el cual me tomé, ni lo que idealizo, porque incluso la creencia o la mera idea de que yo soy alguien que puede mover el tiempo que no existe, o esta vasta inteligencia, la misma creencia ya es vista como una mera creencia, ya es vista como una idea preconcebida separada de EsoQueYaEs. Esta visión permanente y natural ve como se mueven y cambian todas las formas, ve todo lo que se mueve dentro de ese inmenso espacio íntimo y sólido, siempre presente, vacío y liberado que Yo Soy, por supuesto ve la mente que personaliza y reinterpreta, porque está más allá de la mente, de la falsa imagen que tengo creada de mí y más allá del cuerpo.

 

El auténtico conocimiento lúcido no puede suceder gracias a la persona que es creación de la mente ilusoria por la cual uno se toma, porque el mero ideal de ser una persona, la mera creencia de que yo soy un personaje metido en un cuerpo, con una historia muy importante en el tiempo que no existe,  ya me aleja por completo del conocimiento lúcido que emerge de Esa Nada, de la Consciencia Presente que es conocedora de sí misma en todo momento, a cada instante. Si estás aquí leyendo, de pie o sentado, no es gracias al personaje, ni es gracias a un ilusorio yo que vive en el tiempo pasado, presente o futuro, tampoco es gracias a un puñado de pensamientos que vienen desordenados y se van, no es gracias a un relato intelectual que mantengas de ti, de mi, de él o de quien sea, es gracias a esa inteligencia cósmica, a la Presencia, que es ESO inmenso que tú Eres, más allá del relato de la mente, más allá de un diminuto punto de vista dual que sólo sirve para la comprensión intelectual. 

 

Si esta inteligencia amorosa, vacía e infinita la recibes novedosa y liberada cada mañana, en tu paso a paso, en tu instante a instante, como lo haría un niño, con inocencia, gratitud y sensibilidad, verás con lucidez que lo que llamas “mi existencia o mi vida” o "el mundo y yo" va cambiando y va mejorando para pasar de lo limitado, ruidoso, caótico y preconcebido de la mente humana que personaliza la existencia, a lo ilimitado, atemporal, milagroso e impersonal del Ser. Con inocencia pasas del drama eterno de la humanidad que crea fronteras, división, rechazo, negación y separación con todo, a la visión natural de EsoQueEs, así es como pasas a ver las cosas tal como son, porque vas de una mente ilusoria, limitada e ignorante a una mente ilimitada y lúcida que apoya el milagro eterno de la Presencia, donde la gracia permanece, porque en la Presencia ya no hay nada que uno deba comprender, todo ya está siendo vivido a la perfección en la eternidad o milagro de la Luz. Todo es visto desde esa Presencia liberada que es donde la Consciencia no tiene nada que perder ni nada que ganar, porque ya está liberada, vacía y completa ¡siempre!.

 

En la Presencia, seas consciente o no, de ello, no hay nada ni nadie que impida ser a tu inocente y verdadero Ser.  La Presencia ya es consciente de sí misma, lo permite todo, lo consiente absolutamente todo, no excluye nada ni a nadie, porque en lo eterno, atemporal e impersonal del Ser, todo ES SER, sin tiempo, sin un yo ilusorio, con lo cual, todo, todo, todo, es fruto del Amor Incondicional de tu verdadero Ser. 

 

¡¡¡Gracias!!!