Pequeñas metáforas portadoras de Luz.

 

No busques la Luz de la verdad inalcanzable en el exterior, porque todo se halla en tu interior.

 

Para entender a Dios, (el amor infinito de la Vida) ante todo y para todos, uno debería deshacerse del concepto dios, puesto que el simple concepto ya nos aleja de Él, ya nos aleja de la verdad inalcanzable viviente en cada cosa y en cada ser.

 

Todo lo que leemos de las enseñanzas duales, sean las que sean, y todas las imágenes que podamos retener, lo que se hereda de generación en generación del inconsciente colectivo de la humanidad, es metafórico, solo nos sirve para ir más allá del intelecto que se convierte en ego inconsciente cuando no nos dejamos vivir por la Vida.

 

Como seres humanos estamos siendo vividos por la Vida. Cada uno de nosotros, en este preciso instante, siempre en este preciso instante, está siendo vivido por la misma Vida que nos sucede a todos, a todos sin excepción, con lo cual el perdón es intrínseco en cada ser humano, sea buena o sea mala su aportación a la Consciencia de Unidad. La imagen que tenemos y retenemos de nosotros mismos, solo es una imagen, no es lo que en verdad somos. Cada uno de nosotros está siendo soñado por la Vida, que si la permitimos ser tal como Es, nos va revelando todas las metáforas portadoras de Luz, que no es otra cosa que comprensión lúcida, ya sea para uno mismo, ya sea para la aparente humanidad.

 

La verdad absoluta nadie la tiene, ni nadie la tuvo, ni nadie la tendrá, ya que en realidad nadie puede tener, poseer, retener o enseñar LoQueYaES. No hay una cosa llamada buena ni tampoco hay una cosa llamada mala, simplemente y siempre hay LoQueES. Las simples palabras y las simples imágenes del propio sistema de creencias que el intelecto conoce y retiene para personalizar la existencia, ya es lo que más nos confunde, lo que más nos divide y más nos separa de LoQueES.

 

LoQueES es indefinible, inexpresable e inalcanzable, lo abarca todo, tanto lo conocido como lo desconocido, y el amor que se desprende de EsoQueES, es absolutamente ilimitado e inconmensurable, es extraordinariamente infinito e incondicional, ¡tanto! que lo permite todo, lo consiente todo, lo tolera o lo admite todo, absolutamente todo, puesto que no divide, no separa, no excluye, no rechaza ni castiga. Eso que ES, jamás ha sido, es o será nuestro juez instructor, o nuestra mente no liberada.  Lo único, ¡lo único! que impide a la especie humana que EsoQueES se nos revele en el interior y con total facilidad, es el instinto de posesión, ese querer alcanzarlo, querer encontrarlo o retenerlo, querer conseguirlo, querer controlarlo o comprenderlo intelectualmente para intenciones personales, porque aunque sean muy buenas o muy nobles las intenciones personales, ya sea para uno mismo o ya sea para con el prójimo, la simple intención personal dual ya nos aleja por completo de que suceda la visión junto con las revelaciones que deban sucederse para la liberación. Para decirlo de alguna manera, debe suceder la visión lúcida de EsoQueES, porque es lo único que puede liberarte del instinto de posesión, del instinto de libre albedrío que cree disponer todo falso yo que ha construido la mente inmadura y posesiva. EsoQueES ya es nuestra impersonalidad de la Vida, YA ES, Ya Es, ya está operando más allá del intelecto o del corazón del falso yo que la mente ha construido de sí, mucho más allá de la imagen falsa que tenemos y mantenemos de nosotros mismos.

 

Con lo cual todo y todos ya somos una expresión única, bellísima e irrepetible de lo absoluto, de EsoQueES, llámalo Dios, Universo, la Vida, Presencia o Existencia, el concepto es lo de menos, porque como ya he dicho, EsoQueES es absolutamente inalcanzable, indefinible, con muchísima dificultad a la hora de que la mente que personaliza la existencia, pueda pillarlo. Nadie puede desde el intelecto comprender lúcidamente EsoQueES, porque siempre esta operando más allá de las palabras, las consiente todas por supuesto, pero no es a través de palabras e imágenes para intenciones personales que llegamos a las revelaciones íntimas. Se comprende mucho más por la resonancia en el Ser, o por el silencio inteligente que nos envuelve, inherente a todo y a todos, muchísimo más que por el intelecto dividido y posesivo, precisamente porque todo lo divide en dos y sólo puede utilizar conceptos o palabras para lo personal, para la falsa imagen que tenemos de nosotros mismos. Nadie puede, pudo o podrá comprender lúcidamente a lo infinito, si no hay auténtica revelación en el fuero interno, porque las palabras, ¡todas! sólo indican, todas apuntas hacía EsoQueES, pero las simples palabras, si no emergen de ESA NADA, de la fuente infinita de la cual emergen todas las cosas, ya ocultan el secreto abierto a todos, lo que más se anhela recuperar. El don de ver y comprender espontáneamente la Vida tal como ES, es el don más maravilloso al que podemos aspirar de todos los frutos que nos regala la Vida.

 

Así que intentaré acercarte a la Ley de los opuestos que la Unidad mantiene para establecer un orden en el mundo, entre nuestra horizontalidad (todo lo metafórico en el tiempo, el relato personal del personaje por el cual nos tomamos) y nuestra verticalidad (simplemente lo que ES, la Vida lúcida tal como cada cosa y cada uno Ya Es) El punto de encuentro de esas dos líneas que se cruzan entre ellas para formar una Cruz,  es el corazón puro y noble del Ser, no el corazón humano, sino el epicentro de nuestro Ser siempre presente, allí donde se esté.  En ese punto de encuentro, único, personal e intransferible, totalmente íntimo, se revela con lucidez la Luz eterna y nos abraza incondiconalmente el Amor infinito del Ser de cada ser humano, por decirlo de alguna manera. En ese lugar sin lugar es donde encontramos la chispa divina que se nos regala para el despertar de la Consciencia, que nos permite cruzar todo lo ilusorio en el tiempo con la Luz-Amor radical de la Presencia del Ser. Cada uno es Luz eterna, atravesando la propia oscuridad, el propio inconsciente heredado del colectivo de la humanidad.

 

Y en las metáforas que la Vida o la Unidad nos regala y mantiene vigentes, hay las Leyes Divinas de Dios, más bien de EsoQueES, porque el mismo concepto dios ya implica imaginación al poder. EsoQueES no debe imaginarse, Ya Es. Con lo cual intento acercarte a lo que Es, para que veas algo de ti, pero debes saber que seguirá siendo una hipótesis, porque no se te han revelado en la intimidad esas palabras, pero si no haces uso de ellas, si vas más allá de lo personal en el tiempo, puede que, al contrastarlo con la propia experiencia, se produzca en tu fuero interno una revelación, única, intransferible e irrepetible, como regalo íntimo o únicamente para la Consciencia que se mueve a través de ti.

 

1.    Ama a Dios por encima de todas las cosas.

Ama a EsoQueES viviente YA en ti, por encima de todo y de todos, ya que nada ni nadie, absolutamente nadie, ninguna mente humana ni ningún corazón humano, puede aportarte tanta Luz ni tanto Amor como EsoQueES viviente ya en ti.

 

2.    No tomarás el nombre de Dios en vano.

El mismo concepto Dios, precisamente ya es lo que más oculta la Presencia infinita de EsoQueES viviente YA en TI. Tomarlo en vano significa, tomarlo como un concepto, como una creencia, como un ideal para fines personales o para logros personales. EsoQueES es totalmente impersonal y atemporal, es nuestra verticalidad. Tu YA ERES ahora mismo y siempre ahora mismo EsoQueES. No hace falta que sigas buscándolo fuera de ti o en un más allá. Simplemente debes comprender que la Vida, desde siempre y para siempre es de nadie y se vive o se convive para nadie. Para nada en el mundo fuerces el ser nadie, simplemente es un ver y un comprender lúcido, ya que el personaje es tu sueño de amor en el tiempo que te sirve para llegar a la Presencia del Ser.

 

Del resto de mandamientos que la Unidad, a través de ese tal Dios inventado para la especie humana que entregó a Moisés para establecer un orden con la dualidad inmadura y posesiva al poder, en el mundo, no voy hablarte porque a lo largo de los aparentes siglos de inconsciencia y de historia de la humanidad, se ha adulterado a más no poder. La esencia misma de la verdad inalcanzable, se halla muy oculta en las enseñanzas duales, siempre más allá de las creencias, palabras e imágenes. Se ha hecho un circo necio para comercializar con la Existencia sólo para usos o fines personales, y precisamente el relato personal ya es lo que más nos aleja, por completo, de EsoQueEs. Únicamente voy a revelar los dos únicos mandamientos de la metáfora de Jesús que la Unidad dejó escrita para la especie humana. (Recuerda que todo es ilusorio, todo lo que no esté sucediendo YA, todo lo que sea tu horizontalidad en el tiempo, es metáfora, simbólico, no existe) Todo es aparente, excepto EsoQueES. Únicamente hay Existencia, lo que ES. Todo lo que no es, lo ilusorio o la imaginación al poder, es nuestro sueño de amor para trascenderlo con la ayuda de la Vida lúcida siempre presente, con lo que ES, que ya es tu verticalidad de la Vida, la Presencia del Ser, llámalo como quieras. Eres la Luz que atraviesa la propia oscuridad. Una inmensidad.

 

 El primero y más importante de los mandamientos de la metáfora de Jesús, dice así: Ama a tu Dios con todo lo que piensas, con todo lo que eres y con todo lo que vales.

La totalidad de tu SER, es una vasta inteligencia o inmensidad que no tiene límites ni fronteras, se vive a través de ti, para que veas más allá del inconsciente colectivo de la humanidad que heredaste en la niñez para personalizar la existencia, que por amor hiciste tuyo, al que le has dado un extraño poder que jamás ha tenido ni tendrá, únicamente te sirve para que la Vida lúcida, EsoQueES ya en ti, de manera íntima, personal e intransferible y sin ayuda externa, pueda liberarte y pueda revelarte tus valores internos, tus aparentes verdades hasta que pueda regalarte el mejor de los dones del árbol de la Vida viviente ya en ti, ¡la visión! el don de ver y comprender espontáneamente la Vida tal como ES en la Unidad viviente ya en Ti. Puesto que es a través de la Luz y del Amor siempre presente, de la chispa divina que se te regala, cuando permitas que la Vida fluya sin prisas pero sin pausa a través de ti, cuando vas a recuperando todos los dones innatos y ves florecer el amor infinito del Ser.

 

Y el segundo mandamiento en importancia es: “Cada uno debe amar a su prójimo, como se ama a sí mismo.” Ningún otro mandamiento es más importante que estos dos. Si yo no me amo tal como soy, tal como me ha creado la Vida, no puedo, por más que lo intente y lo intente y lo intente, amarte tal como eres. Si yo no me respeto, no puedo respetarte. Si yo no acepto profundamente mi inconsciencia o ignorancia en la totalidad del Ser, pensamientos, emociones, acciones, jamás podré aceptarte tal como Eres.  Sólo puedo amar al prójimo a través de lo que el prójimo despierta YA en mi.

 

Jesús no dice, ama al prójimo más que a ti mismo, Jesús dice: ámalo como a ti mismo, ni más, ni menos, ni mejor, ni peor. No siendo más bueno o menos malo, más especial o menos esencial. Simplemente comprometerse íntimamente y voluntariamente a amar la totalidad del Ser, todo lo que es y todo lo que no es, ya en ti;  con ese compromiso ya se está amando al prójimo como a uno mismo.

 

De estos dos mandamientos depende toda Ley de los opuestos. Si yo no amo ambas polaridades que me suceden en la consciencia, las energías positivas y las energías negativas por igual, si yo no permito que ambas polaridades maduren por igual hasta que se fundan en una sola, siempre caminaré divorciada de la Vida, de lo que en verdad Yo Soy, creeré que soy media naranja y me buscaré incesantemente porque viviré con esfuerzo y desterrada del paraíso que se me regala. Es imposible amar al prójimo cuando uno se siente dividido en dos o se siente alejado y separado de la fuente de todas las cosas. La simple idea o creencia de ser persona ya es lo que más nos aleja del Ser y del paraíso eterno que se nos regala a todos. No deberíamos ayudar a personas a ser personas, porque las inducimos a imaginar, a creer, a presuponer, a temer, a soñar, y a vivir crucificadas en el tiempo con la simple imaginación al poder, y lo único que hacemos ayudando con la dualidad al poder, inconscientemente, es distanciarnos de la verdad inalcanzable viviente YA en cada uno de nosotros.

 

¿Conoces esta frase tan popular, heredada del boca en boca: Dios aprieta pero no ahoga? Pues no, lo parece, porque si quitas el concepto dios y te quedas con LoQueEs ahora mismo, siempre ahora, sin la imaginación al poder, te darás cuenta que lo único que pretende el amor infinito de EsoQueEs, precisamente es que dejemos de buscarle fuera de uno mismo, ya que su único anhelo es ofrecer consuelo, perdón, luz y amor, se pasa la existencia bendiciendo y perdonando a todas sus criaturas, abrazando a la especie humana a más no poder, hasta reconducirla a su verdadero hogar, la Presencia.

 

Ayudar significa infundir dudas, miedos o necesidad, porque si me ayudas te necesito, seguiré dudando o temiéndome a mi, y si te ayudo para mis fines personales, deberás imaginar que no puedes vivir sin algo o alguien que te ayude a vivir, sin necesitades o sin rezar, o debo imaginar a través de tus palabras heredadas, duales y personales que dividen y separan, y así no puedo ver ni comprender lúcidamente la Vida tal como ES, con lo que nace del silencio infinito, sabio y amoroso ni con lo que emerge del Ser inocente y puro que habita YA en los dos, porque es inherente a todos. Únicamente podemos amar al prójimo como a uno mismo, cuando dejamos de ayudar a personas para mantenerse con la inmadura creencia de ser personas, cuando nos abandonamos a la CONFIANZA ABSOLUTA DE LA VIDA, a vivir la aventura del no saber en lo desconocido. Somos la Vida, no personas, siempre estamos presentes y estamos siendo vividos por la Vida lúcida, que en todo momento ya es consciente de sí misma. Aquello que yo no quiera para mí, no te lo desearé jamás ni lo haré por ti, porque cada uno es ESA NADA impersonal de la cual emerge todo y todos; una vasta inmensidad, una inteligente maravilla eterna que no se puede explicar ni definir.

 

¡¡Gracias!!