Si no me comprendes, déjalo, lo mejor que puedes hacer es comprenderte a ti.

 

No estoy aquí, ni allá, ni allí, ni en el más allá, estoy donde yo Soy.

 

Si no me ves, ¿por qué me imaginas?  y si me ves, ¿me ves o me imaginas?

 

 La imagen que puedas tener de mí, sólo es una imagen, no me define.

 

 Fíjate, todo aquello que se mueve y cambia en mi, es de la naturaleza de un sueño,

lo que verdaderamente yo soy permanece presente.

 

Amando la propia impermanencia puedes hallar la permanencia del Ser.

 

El Arte de la fotografía es la sabiduría de la Vida divirtiéndose a través de la Luz,

pero lo más fascinante de todo, no es el resultado,

es lo que se siente mientras te fundes con lo que Es.

 

 Vivo y muero sin vivir y sin morir en mí.

 

No hay oscuridad que la Luz no pueda iluminar.

 

No hay una línea que separe el día de la noche, ni tampoco hay nada que separe el bien del mal,

todo Es, todo se mueve y cambia magistralmente con un ritmo extraordinario, sin error ni omisión.

 

  Todo lo que no ves con absoluta claridad, es inocencia o profunda ignorancia; es ausencia de Luz.

 

Si me ves aquí en el lugar en el que ahora estás ¿estás seguro que no ves algo de ti?

 

Todo lo que es aparente, puede revelarte lo que en verdad buscas.

 

No te confundas, yo no soy estas palabras ni tampoco soy la persona que las escribe,

cuando descubras lo que en verdad yo soy, te olvidarás para siempre de la imagen

que puedas tener o mantener de mi. Yo soy lo mismo que tú Eres, ni más, ni menos.