Original o fotocopia.

 

Ningún ser de la creación se siente dividido en dos, no se siente media naranja, porque no tiene una vida en propiedad, cada ser se sabe en la Unidad, se sabe original,  es la Vida, no debe ni esforzarse en nada, existe, fluye ¡ES! Excepto el ser humano que primero tiene que imitar de las historias personales de papá y mamá y después fotocopiar de religiones, tradiciones y universidades que imaginan que en el  cuerpo hay dos luces, una para bien y otra para mal, para después hacerse consciente de que solo hay una única Luz original, si con un poco de suerte lo ve. El ser humano no hace otra cosa que imitar, heredar información de sus aparentes, sólo aparentes ancestros, copiar, fotocopiar o buscar fuera de sí, por que cree ser media naranja, para mantener una imagen falsa si no pasa de lo que le han dicho y se ha creído. Es así como nos sueña la unidad, cada ser humano sueña con poseer un extraño poder y un raro sentimiento de propiedad o una libertad que nadie ha tenido, nadie tiene y nadie tendrá. La unidad se busca a sí misma al exterior para después hacerse consciente en la intimidad de que sólo hay UNIDAD, Vida siendo vida, nadie que tenga o viva una vida. La creencia de ser algo o alguien propietario de una vida es sólo una creencia, precisamente esta simple creencia es lo que más le aleja a uno de su auténtica naturaleza original, de la visión, de  la forma natural de ver la Vida tal como Es.

 

Pudiendo ser la Vida, ¿por qué te conformas con tener una vida en propiedad? ¿sabes lo que significa sentirse propietario de una vida? No ser original, creer ser media naranja, intentarlo, intentarlo, intentarlo tu solo, sin la ayuda de la auténtica Luz siempre presente, el Ser. Sentirse propietario de una vida es seguir buscando fuera, imitando de todos, sin conseguir realmente lo que uno más anhela encontrar, religarse con la Luz eterna del Ser. Sentirse propietario de una vida es imitar para soñar una vida mejor a la que ya se nos regala, es imaginar que uno está dividido en dos, o que dentro del cuerpo hay dos luces, una buena y otra mala; eso sí es ser esclavo de uno mismo. Sentirse dividido y separado de la fuente, es el caos de toda la humanidad. El sentimiento de propiedad no hace otra cosa que generar miedo, porque te hace presuponer que tu debes luchar solo ante el mundo, al imaginar que no eres digno de la vida que ya te sucede felizmente. La imagen falsa que tienes y mantienes de ti es lo que has fotocopiado, imitado o heredado, y es  lo único que impide que veas que tu ya eres un ser completo y original tal como eres, único, irrepetible y divino en la Unidad del Ser,  ¡siempre presente!

 

Mientras busques fuera de ti, mientras necesitas todas tus amistades o todos tus supuestos ídolos o maestros que te aconsejen y te ayuden a vivir para poder funcionar dentro de un mundo dual y necio, estás impidiendo encontrarte en soledad y en la Unidad con  el Ser original. Imitando no ves que ya eres original y divino, con lo cual te conviertes en una fotocopia de una sociedad profundamente dual y enferma que no hace otra cosa que copiar y pegar, puesto  que insiste desde hace siglos en dividir, excluir y separar la verdad viviente, la originalidad de la Vida. Hay que estar ciego para no ver que ese tal mundo en el que vivimos todos está profundamente enfermo y ciego, hay que estar loco para adaptarse a la enfermedad de un mundo egocentrista dividido e ilusorio que cree ser más inteligente que la Vida que ha creado galaxias y universos.

 

Mira, la Vida no necesita embellecerse, es muy muy simple y muy ordinaria y, a la vez, es divina y maravillosa, la mires por donde la mires mientras la observes con una mirada limpia y reluciente, totalmente original, sin expectativas, la verás divina y totalmente realizada. Si en tu mirada hay un copiar y pegar, fotocopias  de una sociedad profundamente enferma, excluyente y separada de la Unidad  para no ser originales, para mantenerte con los miedos en el cuerpo del circo del bien y del mal, sólo para tener un sentimiento de propiedad, verás caos, enfermedad, sufrimiento y desorden, ese es el profundo drama sin fin de la humanidad, porque cada uno busca fuera de sí  lo que jamás se ha ido. Lo que todo buscador quiere encontrar es recuperar la unión de ambas polaridades para saberse original en la Luz siempre Presente. La Unidad no asumida hace que te sientas dividido y cada vez más dividido o más esclavo del personaje por el cual te has tomado. Darle el poder al ego ilusorio es creer ser algo o alguien que quiere adueñarse de la existencia para sentirse muy importante o muy propietario de una vida, cada vez más frustrado, más enfermo y más soñador, porque al imaginar que vives alejado de la fuente de todas las cosas, de tu auténtica naturaleza original, es lo que impide que veas con total lucidez lo que no has dejado de Ser,  Vida original, espontánea, alegre y completa.

 

Ser original significa perder el sentimiento de propiedad para recuperar la sabiduría innata del no saber. Ser original conlleva poder recuperar la visión para ver la Vida con total lucidez. Ser original significa dejarlo todo en manos de la Vida, exactamente igual como lo vemos en la naturaleza, nada se preocupa de nada, nada reza para ser mejor o peor, nada ayuda a vivir a nada. Ser original es fluir con la libertad absoluta del Ser siempre presente, asumiendo lo que uno siente, sin importar lo que pensarán o imaginarán de mi. Ser original es saberse nada y todo. Ser una fotocopia es un tormento, es una lucha interna sin fin, es una guerra para mantener la imagen falsa que uno mantiene de sí, para complacer al ego de la mentira que quiere sentirse satisfecho con el vicio de enfermar y sufrir, sólo porque quiere separar el bien del mal imaginario en la Unidad, todo con tal de sufrir y hacer sufrir inútilmente al vivir entre lo que se  podía haber sido y lo que seré.

 

¿Puede una linterna dar Luz, sin una batería con ambas polaridades, la negativa y la positiva? Pues todo en la vida es NoDual. No hay suficiente Luz si uno sólo se queda con lo fotocopiado, con la imitación, con lo que me han dicho y me he creído ciegamente por amor, con lo cómodo y conocido, con las enseñanzas duales oscuras, heredadas de generación en generación para excluir la ilusión del mal, que no son más que inventos de tebeo para excluir la Unidad viviente, con tal de impedir que las energías femeninas que a todos nos suceden en la consciencia, que se rechazan por pavor a no ser originales, sean vistas en la Presencia del Ser de manera íntima e intransferible. Todo auto denominado maestro iluminado que no haya asumido la Unidad viviente o que no haya trascendido su mente dual e ilusoria, no hará otra cosa que infundirte más miedos absurdos con creencias estúpidas sobre el bien y el mal, te hará creer que la Vida incurre en error, te hará presuponer que tu no eres un ser original y completo, y te hará rezar o meditar porque inundará tu consciencia con el pavor que siente al no verse a través de ti, una Consciencia única y original que se experimente a sí misma, te hará presuponer que el karma, la cruz, el camino, un más allá, el mal, el infierno, la reencarnación, los extraterrestres, los ángeles y los demonios existen. ¿Ves todo esto en la naturaleza original, en la existencia? Todas esas gilipolleces son profunda ceguera e ignorancia ante la Vida para no asumirse en la Unidad, sólo para mantenerte atado al mundo dual de la imaginación que inventa personajes santos o un más allá para que no estés nunca aquí, nunca aquí, en la Presencia del Ser. A esos maestros, supuestos maestros, les va muy bien el circo de excluir la verdad viviente para negociar con la existencia, aprendieron a echar balones fuera y a buscar adeptos para oscurecerlos. Todo es la Unidad. En realidad, el auténtico infierno es no ser original, es ir por la vida con la linia imaginaria, totalmente distinta a todas, que separa el bien del mal; la auténtica cruz es vivir de pasados inexistentes y de vidas venideras; el auténtico karma es imitar, copiar y pegar o fotocopiar de una sociedad o universidad profundamente gilipollas que sigue fotocopiando, fotocopiando y fotocopiando incongruencias duales para investigar historia inexistentes,  soñando con poder ser algo o alguien muy importante algún día, mejor que la Vida que ya es consciente de si misma.

 

Fíjate en las incongruencias de ese tal mundo necio que a todos se nos regala, pero que cada uno lo ve a su manera para trascenderlo: Reza para que se le aleje del mal, y con eso no hace otra cosa que crearlo. Si tu rezas para que se te aleje del mal, es porque imaginas que existe, es porque no ves con total lucidez que en la Presencia del Ser siempre hay LUZ, el bien. ¿Dónde está el mal ahora mismo, siempre ahora mismo? Vete observando las incongruencias de esta aparente sociedad necia. Te venden una cajetilla de tabaco y al mismo tiempo te dicen que mata. Lo que mata es el ego muerto de miedo porque no quiere ser descubierto, no la cajetilla de tabaco, ni la Vida que lo ha creado, o el Ser siempre pesente que es inmortal. Te dicen que disfrutes de la vida y al mismo tiempo te venden seguros de vida para que te tengas miedo a más no poder, como si la vida que se vive en ti fuese imbécil o no estuviese asegurada. En la Presencia, la Vida está completamente liberada, feliz y segura, no hay que comprar seguros de vida para mantenerte en manos de un mundo ciego, profundamente perverso y falso. Te dicen trabaja duro, con mucho tesón y esfuerzo, porque nadie ve que la Vida ya nos sucede magistralmente en el siempre aquí y ahora, es sin esfuerzo, sin luchas y sudores. Todos van a pedir milagros porque no ven que todos estamos asentados en el milagro constante. Se flagelan, se castigan o no se perdonan porque no quieren ser originales, porque no quieren asumir su más diminuta pequeñez al encontrarse con la grandeza del Ser.  Te venden psicólogos, confesionarios, terapeutas, farmacias de guardia, todo para que a cualquier hora del día puedas inventarte la enfermedad que más te plazca, la que prefieras, y si son raras mejor, con tal de que el personaje ilusorio pueda salirse con la suya o para sentirte víctima de la Vida, sin ver que el que te hace sentir víctima es el ego de la mentira que imagina ser propietario de una vida, todo para que creas que tu no eres original, todo para que enfermes mucho más de lo que pudieses estar, y así, como la gran mayoría te conviertas en una fotocopia o en una rata de laboratorio para la investigación. Y luego te dirán: hemos progresado en ciencia, pero no en consciencia porque siguen creyendo que no hay justicia divina. Como no la ven, porque prefieren el circo, prefieren el espectáculo exterior para imaginar que la Vida nos debe cosas y no es justa....¡si la Vida no se ha movido de la Presencia!  Te venden incluso seguros de muerte, claro al estar tan ciegos y sordos ante la maravilla eterna de lo que Es, no pueden ver que en el cuerpo jamás ha habido alguien. Sólo hay vida siendo vida, nadie que tenga una vida con una historia muy importante en propiedad, ni nadie que viva una vida en el cuerpo. O eres original o te conviertes en una fotocopia para que otros se puedan sentir medio originales o medio importantes al poder beneficiarse de tu inocencia perdida. El mundo aparente es el ego que necesita fama y aplausos y después hospitales y ayudas para sentirse muy importante, sea para bien o sea para mal, todo por no ver la maravilla eterna de lo que ES, todo para no admitir que es gilipollas todo aquel que busca fotocopias para ser más  original o más importante de lo que ya Es. La Vida se aplaude a sí misma a cada instante al ser original, es todo lo que es y todo lo que no es, y nos grita a todos, a todos sin excepción ¡ESTOY AQUí! deja de buscarme allí o allá. Jamás incurre en error porque no está donde no debe estar, lo que está hecho ni lo contempla, siempre abraza y contempla lo que sucede, siempre está donde debe estar, en la Presencia, donde uno está, donde a uno le sucede el milagro eterno de la existencia.

 

No busques fuera de ti lo que jamás te ha abandonado, ni lo que jamás se ha perdido. Te puedo asegurar que el valor más grande que puedas tener es ir al encuentro de tu verdadero Ser siempre presente y totalmente original, puro e inocente. En soledad y en la intimidad te está esperando con los brazos abiertos, puesto que sin la ayuda de nadie te puede ayudar más que una fotocopia por más santa que imagine ser, más que cualquier otra cosa, incluso deshaciéndote de todos los libros duales que no son más que vómitos para no ser originales dentro de un mundo egoico y dual, perverso y esclavo de sí mismo; la inmensa mayoría sigue sin ver que todo, todo, todo es un autorecordatorio porque cada uno es la unidad, todo y nada; un mundo que se siente cómodo con la división, la exclusión y el caos para fabricar fotocopias y armas de guerra es de lo que debes liberarte, porque todo caos y toda guerra lo genera un ego ciego, sordo e inmaduro ante la Vida. Es lo mejor de lo mejor que harás en esta vida, ir en busca de ti mismo, asumiendo la unidad, sin ayudas externas de nadie. Cuando te sientas preparado para ir al encuentro del Ser, deja que la Vida, sólo la maravilla eterna de lo que Es, te libere de lo ilusorio, déjalo todo en sus manos, confía ciegamente en el poder de lo que Es, en el poder que te ha creado, en nada ni en nadie más, por supuesto si realmente quieres recuperar tu auténtica naturaleza original. Si prefieres ser una fotocopia, no podrás recuperar tu don innato para poder disfrutar del paraíso eterno y perdido que se nos regala, lo que no has dejado de ser.  Eres la Vida, no un personaje propietario de una vida. No hay otra fuerza mayor que pueda ayudarte, ninguna mente humana puede, nadie está capacitado para enseñarte a ser original, nadie que se mantenga en la fotocopia del drama eterno de una humanidad soñadora puede ayudarte, y mucho menos aquel que imite o fotocopie aunque sea de universidades o de un mundo necio y sordo que hace tanto teatro para excluir la verdad viviente. Un mundo que te ha hecho creer que eres media naranja o propietario de una vida al que le cedes un poder que no tiene porque es fruto de tu imitación, es un mundo ilusorio, loco y perverso. Nadie debería enseñarte a ser tu, tu ya ERES, ya Existes sin necesitar al mundo ilusorio que solo imita para no ser original, para excluir lo que Es, porque el mundo nuevo y reluciente no tiene nada que ver a como lo imaginas.  Ese tal mundo necio en el que vivimos todos, que en realidad es fruto de nuestra creación, no existe, la Unidad lo mantiene ciego y sordo ante la maravilla, para que puedas despertar y ser original. O vives con miedos absurdos metidos en el cuerpo para complacer al mundo ciego que adora la imagen, o vives sin temor por amor a la Vida lúcida que jamás te abandona, ni te ha abandonado, porque es lo que Eres.. 

 

Más vale navegar sólo en el proceso de la liberación de la mente, únicamente con la ayuda de la Vida que ya te sucede felizmente en el siempre aquí, quedándote con lo que la Vida te presenta, no ir a buscar nada más. Cuando debas cruzar el océano de tus emociones sobre el bien y el mal, hazlo con la vida, no acompañado de fotocopias por más importantes que digan ser, no necesitas a necios e ignorantes que lo único que hacen es vomitar la porquería que no quieren asumir con tal de impedir que puedas ver la maravilla eterna de la Vida, viviente en ti. Tal vez tengan miedo a que seas original dentro de un mundo de fotocopias que ignora su naturaleza original. Tal vez tengan pavor a descubrir que se nos regala todo dentro de este paraíso; tal vez tienen miedo a ser descubiertos o tal vez tengan miedo de la verdad viviente para no ver que prefieren la mentira. No importa. Sé tú, con la única fuerza, con la única Luz, con la única  inteligencia y constante que hay, que ya habita en ti, fluye con la Vida, hasta fundirte con la maravilla de lo que Es. Allá donde estás tu, allá está todo, sea lo que sea que esté presente allá está la Vida, todo lo demás no existe, son fotocopias, fotocopias y fotocopias,  imitaciones, proyecciones de la Vida que se vive a través de ti para que te reconozcas y puedas recuperar tu naturaleza original. La Unidad es todo lo conocido y todo lo desconocido, se experimenta a sí misma, no tengas miedo de lo desconocido porque es donde hallas la auténtica aventura del vivir. Cada día, es nuevo y desconocido, todo el mundo desconoce lo que sucederá dentro de cinco minutos, nadie lo ve porque siempre ha sido tan fácil vivir, ¡tan fácil!  Todo es un regalo bellísimo en la Presencia del Ser. La Vida siempre derribará a aquellos que son fotocopias o imitaciones de religiones organizadas, tradiciones, políticas o universidades duales, a imitadores de maestros o ídolos, simplemente lo hace para que veamos que ya somos originales, no hace falta imitar o fotocopiar, ni buscar soluciones mágicas en nadie, el tesoro lo tenemos dentro. La línea imaginaria del bien y del mal que cada uno pinta a su manera sólo es un juego magistral e inteligente de Luz y Amor para ir al encuentro del Ser inocente y puro que cada uno es, siempre presente, hasta descubrir nuestra auténtica naturaleza original, el gozo de estar realizado y liberado de estupideces dentro de este paraíso eterno.

 

Y finalmente decirte que no intentes comprender lo que nadie ha podido ni podrá comprender intelectualmente, la comprensión lúcida va más allá del intelecto que personaliza la existencia, se va revelando con una facicilidad que nadie te podrá impedir cuando suceda. Tampoco intentes atrapar lo infinto porque tu ya eres lo infinito, nadie puede atrapar lo que Es, simplemete ya Es, todo es original en la Presencia del Ser, cualquier cosa jamás ha sucedido antes ni va a suceder después.