Míralo todo con buen sentido del humor.

 

Nadie puede captar el movimiento espontáneo de la Vida. Cuando captas un instante, la mente quiere inmortalizarlo, pero por más que lo intente, el instante presente que fuese, dejó de existir.

 

El Ser Absoluto, el de todo y el de todos, es un creador inteligente e iluminado que tiene un gran ingenio, es un magistral artista con un exquisito buen gusto y con un gran sentido del humor, lástima que la mayoría de público, el público que llamamos personas o seres humanos, no sepan verlo, agradecerlo, comprenderlo, admirarlo ni aplaudirlo.

 

Cuando ya has visto, por todos los sentidos, la película personal que la mente humana inventa y reinventa para moverse por el mundo de la imagen, por el mundo de la propia creación, ya no queda otra que míratelo todo con buen sentido del humor, con una sonrisa de agradecimiento en el corazón. Ya puedes ver como todos los personajes que son creación de la mente, se inventarán cualquier excusa, la que sea, con tal de no rendirse, para no tener que reconocer la propia ilusión, no soy nadie ni sé nada de lo desconocido del Ser.  

 

Todo y todos es un apoyo divino, para abrir los ojos a la realidad, para ver y comprender lúcidamente que nadie es lo que dice, imagina o cree ser. Sólo hay Vida siendo Vida, vista desde Esa Presencia acogedora que es la única constante e inteligencia que hay.

 

¿Dónde está el aparente mundo ahora mismo? La mente ilusoria, se pone a imaginar y cree que está allá afuera, separada del sí mismo, pero la realidad, que siempre supera la ficción, es que ese tal mundo que sólo lo ve la mente, es su creación, no existe. El concepto mundo no puede definir lo que ya ES, ni puede explicar la vasta inteligencia del Ser. ¿Dónde está, ahora mismo, la película personal que sólo sucede en la cabeza? No existe, es la propia hipnosis o ilusión, es de la naturaleza de un sueño que sólo nos sirve para despertar la Consciencia, para hacernos conocedores y conscientes de nuestra auténtica Luz o naturaleza del amor. ¿Dónde están todos los escenarios, todos los personajes habidos o por haber, ahora mismo? No están, no existen, ni han existido, porque todo es una invención de la mente humana que crea e inventa el tiempo que no existe, una y otra vez, dado que ignora que un personaje es ilusorio y que el tiempo es una invención de la mente,  lo crea constantemente la mente que ignora lo que somos, porque la ignorancia no puede ver que es ignorante, siempre hay que ir más allá de ella.

 

Confundir esta sensación tan vital y tan maravillosa que todos sentimos en el cuerpo, de simplemente Yo Soy Vida inteligente que ya ES, que ya se vive a sí misma, que ya se sostiene por si misma, que ya es consciente de sí misma, por yo soy algo o alguien, un personaje muy importante o poco importante que puede mover el tiempo y la historia que no existen, es lo que más drama ha reproducido a la aparente humanidad, es la enfermedad más grave de todas las que hay, porque es lo que ha heredado la psique humana de generación en generación para moverse dentro de la rueda eterna de la Existencia que es de nadie. Creer que un personaje ilusorio tiene libre elección para mover la vasta inteligencia o la vasta inmensidad e impersonalidad del Ser, es la creencia más absurda y dramática de todas,  es la que más daño y enfermedades ha reproducido a la psique humana, porque es la creencia que más cuesta de liberar, ya que la propia ignorancia no puede ver ni reconocer que es ignorante, hay que ir más allá de la personalización.

 

Es tan evidente que ahora mismo, aquí mismo, ¡siempre ahora mismo!, ¡siempre aquí mismo! no hay nadie haciendo suceder el milagro de la Luz, todo ya ES. No hay nadie haciendo emerger nada  de esa Nada. Si lo ves, sólo puedes verlo con buen sentido del humor.  Aquí mismo, ahora mismo, sólo hay Vida inteligente sucediendo tal como la ves suceder, para la Vida que tu Eres, que es de nadie, porque jamás ha habido un personaje, o un conjunto de personajes, o un mundo metido dentro de ningún organismo corporal.  Aquí mismo sólo hay Presencia, hay una visión natural que ve y conoce las cosas tal como son, así mismo ve suceder ¡esto! tal como lo ve suceder, como lo único que hay de ese tal mundo que la mente imagina que está allá afuera, separada de ella.  Si la psique humana no imagina nada extraño, ¡esto! es todo y lo único que hay del mundo de la imagen; ahora mismo, no hay nada más. Si la mente no lo posee para sus intereses, para sus beneficios o para sus usos personales, ¿Qué sufrimiento hay aquí mismo? ¿Qué mal o qué bien hay aquí mismo? ¿Qué cielo o qué infierno hay aquí mismos? aquí sólo hay Vida siendo vida, vida sucediendo sin más, para nadie, nada más. Un regalo como puede ser cualquier otra regalo apareciendo.  

 

Cuando uno ha visto su propia película personal, con la ayuda de la visión del Ser, con la ayuda de EsoQueEs, y la ha visto rodar, rodar y rodar, rebobinando una y otra vez para ver lo sucedido o lo acontecido desde sus orígenes, todo dentro de la misma rueda eterna de la Existencia o experiencia, emerge la comprensión lúcida, entonces ya puedes viajar hacia adelante sin miedo a perder, porque ese sinsentido de la Vida, ese viaje sin retorno hacia lo desconocido del Ser, no le sucede a nadie. Cada uno es la Vida inteligente que está cruzando la propia oscuridad desde la luz de la Presencia.

 

Con la visión de LoQueES, emerge la auténtica sensibilidad y florece la comprensión lúcida, el auténtico amor, que no tiene nada que ver con el concepto amor intelectual, romántico o sensiblero. Entonces el cuerpo se relaja y se te regala una dulce libertad para distanciarte del personaje principal, de todos los personajes que son creación de la mente, de todos los decorados y de todos los escenarios, de toda la película llamada “el mundo y yo” porque todo es de la naturaleza de un sueño, excepto LoQueEs. No soy yo, como Presencia, que aparezco en el mundo, es todo y todos que aparecen y desaparecen en Eso que yo soy. Todo es un apoyo para despertar de la hipnosis.

 

La hipnosis nos sirve únicamente para recuperar la visión natural de esa Presencia vacua, amorosa y liberada ¡siempre presente! que ve las cosas tal como son.  La Presencia es atemporal, nunca ha venido y nunca se irá, no tiene fronteras, no tiene forma, no tiene tiempos, no tiene nombres, no tiene edades, no es el cuerpo que sólo se precisa para cruzar la propia oscuridad, ni puede ser poseída, enseñada, comprendida o retenida intelectualmente por nadie, porque es lo que ya somos, es lo que YA ES, más allá de la mente y del cuerpo.

 

Todo y todos resuena en el corazón del Ser. Recuperar la visión es recuperar el don de nacimiento, el don de ver y comprender por los sentidos, por resonancia, más allá de la mente que personaliza los sucesos que son de nadie. La Presencia es nuestra auténtica luz o naturaleza original.

 

Tómatelo todo con buen sentido del humor, sobre todo si lo ves con lucidez, porque no somos los sucesos, ni los pensamientos, ni las sensaciones, ni lo que creemos o imaginamos ser, nadie es lo que imagina, dice o cree ser. Todo personaje no existe, es un sueño de amor de la Vida. Estamos siendo vividos por la Vida inteligente, por eso cada muerte es una celebración para la Vida, se apagan todas las luces de la más profunda ignorancia y se enciende la luz eterna de la verdad inalcanzable, la Luz de la Presencia, Eso que jamás ha venido ni jamás se ha ido en un más allá, siempre ha estado presente donde uno está siendo vivido por la Vida, es lo que ya somos, siempre somos Presencia que contempla la propia manifestación.

 

En la Presencia, por más cruda que sea la realidad, siempre supera la ficción. Todo es nuevo y reluciente ¡siempre! a cada instante. Todo es un regalo que sólo se puede ver, admirar, agradecer y aplaudir.  

 

¡¡Gracias a todo y a todos!!!