La Visión.

 

Lo que es arriba es abajo, lo que es abajo es arriba, lo que está afuera está adentro, lo que sucede adentro  sucede afuera. Lo que supuesta-mente está allí, allá o en el más allá, el antes o el después, el pasado y el futuro, está siempre ahí, siempre ahí, siempre está en la Presencia del Ser.

 

Vivimos sometidos e hipnotizados por la falsa idea de que ¡esto! o ¡aquello! no es ESO que ES, lo que más buscamos o anhelamos.

 

Lo que sucede, no es más que el resultado de lo que en realidad quieres que suceda. Toda la experiencia, ya aceptada a un nivel muy, muy, muy profundo, te conduce a tu verdadera naturaleza original, al Ser puro, inocente, impersonal y atemporal que no has dejado de ser. Todo es para que la Consciencia pueda despertar del sueño hipnótico en el tiempo a la que está sometida.

 

Lo que menos importa son los supuestos vicios y errores, los supuestos fallos y miserias humanas o manías tal como la mente lo ve; lo más importante es ver con total claridad que todos los supuestos fallos y errores que la mente inventa y reinventa no has podido evitarlos, y todos pueden ser trascendidos y divinizados en la Presencia, gracias a la Luz original y resplandeciente siempre presente, y gracias al Amor Incondicional del Ser puro que no has dejado de ser.  

 

Lo que menos importa son los dolores emocionales y físicos que puedas tener o ver en el cuerpo; lo que más importa es comprender con claridad que gracias a esas señales que la Vida que tú eres manda en el cuerpo, son para que puedas despertar la Consciencia y puedas recuperar todos tus dones innatos.

 

Lo que menos importa es el tiempo que dura la experiencia; lo más importante es poder recuperar el regalo de la Vida, recuperar la visión, la inocencia perdida y la atemporalidad del Ser, fluir siendo Vida, nada más.

 

Lo menos importante son las aparentes disputas o enfrentamientos con los supuestos demás, con los seres con los cuales te relacionas, te proyectas o te reflejas; lo más importante es llegar a ver con absoluta claridad que todo y todos es lo mismo que tu Eres, la misma Luz y el mismo Amor. Todo es Vida siendo Vida.

 

Así que cuando crees que hay algo que no funciona o que comete fallos y errores, no es lo más importante; lo más importante es ver y comprender con claridad que nada y nadie deja de funcionar ni deja de ir hacia adelante en el mismo viaje sin retorno; todos estamos  asentados en el mismo milagro sin fin, siendo Vida, ya que con la evidencia, con lo que ES, habrás visto y comprendido lucidamente que todo y todos está gestado en el mismo instante presente de Luz y Amor, siempre en el mismo instante de eternidad. Todo emerge de la Nada y regresa a Ella.  Nada ni nadie puede ser antes ni puede ser después, todo ES en el mismo instante de eternidad siempre presente, no podemos cambiar nada a ningún nivel, ni un solo ápice de nuestras experiencias podemos mejorar o empeorar, puesto que todo es la Vida. Por lo tanto, no hay una cosa buena y otra cosa mala, no hay fallos ni errores, siempre hay lo que Es. Querer o pretender saber más que la Vida, imaginar que podemos anticiparnos o demorarnos a lo que ES, creer que podemos mover un solo segundo de esta vasta Inteligencia o Consciencia de Unidad, ya es perder la visión, ya es  perder la maravilla eterna de lo que ES, porque lo infinito, el Todo y la Nada siempre está presente, jamás está ausente.

 

No tienes ni que implorar o rezar cuando lo ves con total lucidez, porque lo absoluto en la Unidad se manifiesta como debe ser o manifestarse en el instante presente. No hay culpables, justos o pecadores, ni buenos o malos, no hay karmas, caminos o calvarios en el instante presente, simplemente hay ceguera o visión. Y tu, puedes tener la grandísima suerte de ver con total lucidez que la mente es ciega y que la Vida está despierta, ya que pase lo que pase, sea lo que sea que esté sucediendo, sucede ¡siempre en el instante presente! para nadie, dado que todo, todo, todo es Vida siendo Vida. Somos Luz en la oscuridad, la Luz de la Vida siempre presente que fulmina toda tiniebla y toda oscuridad que la mente haya creado e inventado. La Vida ya es consciente de sí misma, es nuestra luz original, la mente es inconsciente porque no tiene, no ha tenido ni tendrá luz propia, es el resultado de un Inconsciente Colectivo heredado de generación en generación.

 

La especie humana es la única especie de toda la creación que olvidó que únicamente hay UNA ÚNICA y vasta inteligencia que nos sucede y nos conduce a todos a la vez, sin que nadie esté haciendo nada para que todo suceda como ya está sucediendo. Desde siempre y para siempre únicamente hay Vida siendo Vida.

 

No hay error ni omisión. Todo es la Unidad y la unidad no comete errores con nada ni con nadie. Cada uno es la Unidad aceptando conscientemente o inconscientemente la propia experiencia. Si se acepta la propia invitación ¡siempre presente!, de manera íntima y plena, de manera personal e intransferible, uno puede dar el salto que va de la ceguera a la visión, ya que la visión es a lo máximo que podemos aspirar como seres humanos para la realización del Yo, para recuperar el auténtico paraíso, que es lo que no hemos dejado de Ser.

 

Sólo hay la visión de ¡esto!, y ¡esto! contiene el Todo y la Nada. Siempre hay la visión de EsoQueES, todo lo demás es aparente, es de la naturaleza de un sueño, puesto que todo lo que se mueve y cambia en el tiempo, simplemente ES, pero, en realidad, ¡no ES! Todo aparece de la Nada y regresa a Ella.  La verdad inalcanzable, lo que en verdad buscamos ya está presente, ya ES nuestra naturaleza y luz original. La Vida o el Ser siempre presente es lo que en verdad somos y no está separado de nada ni de nadie, la separación tan solo es aparente. La Vida es la única constante que hay, el personaje por el cual nos tomamos es nuestro sueño de amor.

 

Simplemente, simplemente ERES LA PRESENCIA que permite que la experiencia o la Existencia sea tal como ES, ni siquiera debes comprender lo que no se puede comprender, ya que no eres la experiencia en el tiempo, ni la existencia del cuerpo, ERES ESE que lo ve todo, lo sabe todo y lo intuye todo. Todo ya ES como debe ser en la Presencia atemporal e incondicional del Ser, ¡jamás has podido incurrir en error! El perdón es intrínseco a todos ya que todos somos inocentes, perdimos la inocencia por amor, y por amor incondicional a la Vida, podemos volver a recuperar lo que por derecho de nacimiento nos pertenece, pero nadie puede aceptar la invitación de nadie. En la Presencia del Ser solo hay la maravilla eterna de lo que ES, nada por lo que uno deba temer, nada por lo que uno deba sufrir o hacer sufrir. Sólo hay Vida siendo Vida, no hay nadie que tenga o viva una vida en propiedad.

 

¡¡¡Gracias!!!