La Vida siempre se pone a favor de quien se sabe nada.

 

No es el mundo que debe cambiar, porque nada ni nadie se merece que sufras ni un solo instante de tu eternidad.

annaserrat 

 

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¿Es necesario que te muestren el camino en el interior de tu propia casa?

 

En el resplandor del Yo, la oscuridad de la ilusión se disipa para siempre.

 

Un sabio no quiere que las cosas sean diferentes de lo que son; sabe que, teniendo en cuenta todos los factores, las cosas son inevitables. Es amigo de lo inevitable y, por lo tanto, no sufre. Puede conocer el dolor, pero éste no lo alterará. Si puede, hará lo necesario para restablecer el equilibrio perdido, o dejará que las cosas sigan su curso...".

 

Afirmación del que pregunta: Nadie sufrió tanto como los santos y los sabios. Respuesta de Maharaj: ¿Fueron ellos que dijeron o es usted que dice?

 

La liberación, lo es de algo. ¿Qué es usted, para liberarse de qué? Obviamente, debe liberarse de la persona por quien usted se toma, pues la idea que tiene de usted mismo es la que le mantiene sumido en la esclavitud

- Maharaj-

 

Toco el cielo con mis dedos. La distancia es una fantasía.

William Blake.

 

Cuando encuentras la paz eterna, nada ni nadie puede robártela.  No busques la paz en el exterior porque siempre viene de dentro.  Deberías saber que para entenderlo todo, para llegar a la última comprensión hasta recuperar la paz eterna del auténtico Yo, antes debes liberarte de todo y de todos, antes debes olvidar todo, porque todavía es una minoría los que ven la Vida con los propios ojos, con la propia luz, son una minoría los que aman la Vida con el propio amor. También debes saber que lo que es popular es metafórico, más bien es un sueño hipnótico que si no te liberas de él, te va llevando a la propia oscuridad, a la propia cárcel o la propia esclavitud.

 

Existen dos formas de vivir la vida, una creyendo que nada es un regalo, y la otra es sabiendo que todo es un regalo.  Así que la Vida, ¡siempre! se pondrá a favor de los que han visto y han conocido el milagro, puesto que todo es un regalo que sólo se puede agradecer.

 

El tiempo es una ilusión de la mente humana, la historia también… ¿qué hace el hombre reinventando el tiempo y la historia una y otra vez?  Burlarse de la Vida, retar a esa divina Eseidad, irreverenciar al Ser, creer o imaginar que tiene tiempo de sobras para realizarse apoyando el espectáculo necio que nos ofrece el mundo exterior, creer que todo es para mejorar la imagen falsa que se tiene de sí, recreándose en la idea absurda de que la propia historia personal es la más importante del mundo mundial, incluso creer que puede hacerse más especial o más triunfador que la Vida, pero mientas se vive con la ilusión del tiempo y se mantenga la aparente historia metida en la cabeza, el hombre va esperando un día mejor, un momento mejor, un lugar mejor, una meta mejor, un evento mejor, un cielo mejor, un regalo mejor, siempre algo mejor, y así se lo va perdiendo todo, no ve nada de nada, por eso no puede gozar ni deleitarse en lo desconocido del Ser, ni puede fundirse con el auténtico Yo Soy.

 

El mundo que hemos creado es producto de la ignorancia humana al poder, es el producto de los pensamientos inmaduros y necios, pero no pretendas que la ignorancia reconozca que es ignorante, necia e  inmadura, antes preferirá inventarse una enfermedad, cualquier problema o cualquier circunstancia dramática para que no la veas nunca, antes preferirá la guerra y el caos con tal de seguir apoyando el drama eterno de la humanidad. Cuando antes puedas reconocer que el tiempo y la historia que se relata la mente humana es una ilusión, una bendita y caótica ilusión, antes dejarás de seguir en el proceso necio de querer retar a la Vida, de querer cambiar el mundo exterior sin cambiar por dentro.  Si no veo el propio desorden interior, no puedo hacer lo primero que uno debe hacer, como mínimo verlo; si veo lo que  pienso, la Vida que se vive a través de mi puede poner orden por dentro, y el mundo de la propia creación se re-ordena, cambia y mejora. Si el auténtico YO se realiza, el mundo se realiza. Si encuentro la paz eterna, el mundo se mantiene en perfecta paz. No se puede cambiar el mundo sin cambiar la forma de pensar. Si siguiese con lo popular y preestablecido que me contaron, con lo que yo muy inocentemente tomé como cierto, crearía más drama, más de lo mismo, más ignorancia al poder, así seguiría sin pasar de lo popular y de lo preestablecido,  viviría muriendo para apoyar el drama eterno de la humanidad, sin ver que hay otra posibilidad de vivir sin morir. La mente dirigida hacia afuera se convierte en un drama, en un circo necio o en un infierno, se convierte precisamente en pensamientos ruidosos, ilusorios y desordenados, en historias, en cosas, en metáforas y espectáculos;  pero la mente dirigida hacia adentro se convierte en el auténtico Yo, en el  paraíso eterno.

 

¿Por qué el hombre que regala todo el poder a la mente necia, cree ser el genio inteligente y creador, por qué imagina ser el hacedor? Porque la mente del individuo que no ha reconocido ser nada, no puede ver ni comprender que el organismo corporal tan sólo es la herramienta de uso y disfrute de la máxima inteligencia o energía que hay, de la Vida que no está separada de nada ni de nadie. Cuando uno se sabe una herramienta de uso y disfrute de la Vida, más posibilidades tiene de que la Vida se le ponga a su favor, porque ya no debe luchar contra su peor enemigo llamado yo mismo, conocerá al auténtico Yo y se fundirá con Él.  Si se acepta la posición de ser una simple herramienta de la Vida, sin que eso signifique tener que cambiar la manera de ser, se está libre de problemas, de sufrimientos y de caos. Hay que estar muy ciego para no ver que la máxima dicha y el mejor triunfo en la Vida es no necesitar ayudas para vivir,  ni apegarse a las cosas ni a los cuerpos. Ni siquiera un Rey o el mayor rico en propiedades del aparente mundo, puede equipararse a la dicha infinita que siente aquel o aquella que no necesita nada distinto a lo que ya se le regala a cada instante, puesto que lo tiene todo, dado que todo es un regalo precioso y hermoso.

 

Sólo los cobardes que regalan todo el poder al ego necio, los que creen ser algo o alguien más importantes o más inteligentes que cualquier otra cosa del Universo, crean la idea de que la Vida les debe cosas, con lo cual la Vida se pone  en contra, sufren por miedo a morir y trabajan duro por miedo a perder. Quienes controlan y pretenden gobernar lo que es de nadie, no fluyen, no viven ni dejan vivir, no pueden gozar del milagro eterno en el que estamos todos asentados.  ¡Si no hay nada que perder! si no hay nada que mejorar o empeorar, si no hay nada que uno deba cambiar, todo ya es una ganancia, todo ya es la iluminación, todo ya es un regalo, todo es un premio, todo es una maravillosa perfección que no deberíamos perdernos para nada ni por nadie. Sólo hay que estar abierto a verlo todo tal como Es, con los ojos del amor, puesto que nada es lo que imagina y preconcibe la mente ilusoria que separa y divide la vida en dos, nada es como ha creído el falso yo que intenta retar la grandiosidad del auténtico YO.

 

Si se adopta la postura incómoda, aburrida y  necia de crear ideas ciegas de ser alguien que ejecuta la acción, hay separación con la fuerza motora e inteligente que nos acompaña,  nos conduce,  nos sucede espontáneamente y nos guía. Precisamente, no son las acciones las que esclavizan al hombre, la esclavitud siempre es el ideal o el sueño, la idea falsa de ser algo o alguien, alguien que debe imaginar; -yo soy una persona que puedo mover a la Vida, yo soy alguien o algo que tiene libre albedrío para ejecutar la acción, controlando o retando al Ser. Cuando uno se despoja de esos pensamientos inmaduros, necios, absurdos y aburridos, porque ha visto el desorden de su mente, empieza a ver que hay otra posibilidad de vivir sin sufrir,  y, si finalmente se permite que el cuerpo se relaje y los sentidos sean como son, sin obstaculizarlos para nada ni por nadie, ni por intereses personales, ni por los de nadie, lo que queda es la libertad absoluta del Ser, es cuando la Vida se pone a favor, porque únicamente hay Consciencia Presente, una maravillosa Eseidad que es nuestro auténtico hogar.  Nuestro deber es SER, no poseer, poseer y retener cosas, propiedades e información, con tal de ser otro, con tal de  ser lo que me han dicho para aparentar ser alguien mejor. La iluminación de la mente no se trata de ser más bueno, ni de ser más malo, ni de más especial, más divino o diferente a cómo me ha creado la Vida, sino ser lo que Yo Soy, sin relato estúpido en la cabeza del bien separado del mal, sin el  propio juez inmaduro e instructor que me impidiese Ser.

 

Permanecer quieto con lo que ES, hace que la sabiduría de la quietud destruya todo lo ilusorio, toda esclavitud, todo falso yo y todo pensamiento ridículo e ilusorio sobre el bien separado del mal, el mejor separado del peor, los justos separados de los injustos. La quietud es la destrucción del ego necio, del falso yo, es el fin de de la persona que juega a estar dividida, aparentando ser más inteligente, más lista o más grande que el auténtico Yo, que el auténtico genio y creador de toda la creación.  ¿Quién o qué es el auténtico YO? La Consciencia permanente, esa quietud tan vital que está siempre ahí, siempre ahí, siempre ahí, ESO tan vital es lo que confundimos por yo soy una persona que puede mover la vasta inmensidad del Ser. La visión de EsoQueES es el auténtico Yo, lo que está en el epicentro de cada cosa y de cada situación. Tu siempre eres inocente, puro e inmaculado en la Presencia del Ser. Sólo se ve o no se ve. Quien lo ve, comprende por resonancia que no hay nada que uno deba comprender, dado que la mente necia que ha creado la idea falsa de ser algo o alguien, jamás lo verá, debe rendirse hasta ponerse en su lugar,  no puede ver lo que ya ES, siempre vive a años luz de donde nos sucede magistralmente la Luz.

 

La Existencia sólo se le pone a favor a aquel que lo ha dado todo y lo hace todo por amor a la Vida.  Hay que ser nada para recuperar lo absoluto del Ser, todo.  La mejor plegaria, por supuesto, para la consciencia que ha visto la Unidad en todo, es: Vida, hazme nada, haz siempre tu voluntad, no la mía, hasta que pueda fundirme en ti. Sólo siendo nada eres libre para siempre, pierdes todo temor a la Vida, puesto que la Vida, ni  más, ni menos, es lo que en verdad somos, jamás hemos sido una creencia o la falsa persona que la mente ha creado de sí, ni el falso yo por la cual nos tomamos al poco de nacer.  Sólo hay Yo Soy.  Nadie que tenga una vida en propiedad, nadie que pueda perder nada, nadie que pueda morir.

 

No es necesario que nadie te enseñe tu propio hogar interior. El auténtico Yo lo sabe todo, lo ve todo, lo conoce todo, te conduce en todo, pero sólo lo encuentras mirando en el interior, dejando de servir a personas que crean la idea ilusoria de ser personas,  dejando de idolatrar a falsos yoes de aparentes maestros, dejando de servir a la ignorancia al poder, no queriendo cambiar ni controlar nada del fascinante y vasto espectáculo exterior, llamado "el mundo".  La separación tan solo es aparente. El poder que te creó a ti, puede cuidar perfectamente bien del mundo en el que vivimos todos. Nadie nos necesita. Si mañana muere el organismo corporal, el mundo continuará perfectamente igual, sólo debes estar dispuesto a recuperar tus dones innatos, a dejarte vivir, a dejarte ser, a dejarte conducir, a dejarte guiar y a dejarte sorprender, sin anticiparte y sin demorarte a lo que ES,  si quieres dejar de sufrir inútilmente, porque el milagro sin fin, el auténtico paraíso eterno, que se nos regala a todos, siempre, siempre, siempre está presente, no lo hallarás jamás en otra meta, ni en  otra dirección o en un supuesto más allá.  En realidad, el paraíso eterno es lo que en verdad somos.  Nosotros somos la meta, nosotros somos lo que en verdad buscamos, nosotros somos el auténtico Yo Soy.

 

Nadie debería enseñarte a vivir, ni deberías pedirle consejos a nadie y mucho menos pagar un dineral para ver que tú eres la meta,  la Vida. Ya estás siendo conducido y vivido por la Vida, sólo puedes liberarte de la falsa creencia de ser algo o alguien, y abrirte a la posibilidad que la liberación de tu mente personal e intransferible sea un hecho, puesto que nadie está capacitado como cree estar, ni nadie puede hacer nada por ti, y mucho menos lo que debes acabar haciendo tu mismo.  Solo, sin saberte solo, simplemente con la ayuda de la quietud, de lo que ES, puedes conseguirlo, porque ya estamos asentados en la gracia permanente, ya estamos viviendo en el milagro sin fin. 

 

Sólo podemos percibir la única inteligencia y constante que hay, desde la maravilla eterna de lo que ES.  No hay nada por lo que sufrir. Todo ES desde la Presencia del Ser, que ya es consciente de sí mismo.

 

¡¡Gracias!!