La Vida no comete errores.

 

Así, tal como eres ahora mismo, eres una expresión única, irrepetible y divina de lo infinito. Así, tal como Él Es ahora, es una expresión única, irrepetible y divina de lo infinito.  Así, tal como Yo Soy ahora mismo, soy una expresión, única, irrepetible y divina de lo infinito. Cada cosa y cada ser es una expresión única, irrepetible y divina de lo infinito. En este momento, siempre en el instante presente, nada necesita ser mejor ni peor, ni más bueno ni más malo, ya que nada y nadie necesita ser quitado o agregado, ni necesita ser distinto a como lo ha creado lo infinito, ni más especial, ni más divino o más embellecido. La imagen que yo pudiese tener de ti, de mí, o de él, solo es una imagen, no tiene nada que ver con la realidad.

 

Lo infinito, es invisible a los ojos humanos, traspasa fronteras, formas e imágenes. La mente que personaliza la existencia, intenta comprender LoQueES a base de imágenes, conceptos o palabras y eso  hace que jamás lo consiga, porque se queda a años luz de donde nos sucede la Luz.

 

Nuestras mentes están diseñadas a la perfección para poder vivir una existencia plena, feliz y liberada. El problema, si es que puede llamarse problema, es que vivimos en un mundo conceptual, totalmente imaginativo y dual, que ve la vida como un problema, porque solo vive para la falsa imagen que la mente ha creado de sí misma, sin hacer nada o muy poco para reconducirla en el lugar que le corresponde, al servicio del Ser. La mente es caótica por naturaleza mientras le cedemos todo el poder, mientras nos identificamos con ella, porque solo reproduce lo que imitó, copió, estudió o se informó a través del mundo dual que excluye, separa y divide la existencia. Una mente caótica es el resultado de todo lo que muy inocentemente se creyó. Una mente útil, servicial,  práctica y liberada, jamás te hará dudar de lo infinito que se vive a través de ti, ya no es usada para la falsa imagen, es usada para la libertad del Ser, para la realización del Auténtico Yo.

 

 El mundo organizado en el que vivimos todos, de manera muy inteligente y subliminal, nos dice cómo deberíamos ser, como deberíamos comportarnos, como deberíamos mostrarnos ante los ojos de los demás, como deberíamos evitar las enfermedades o la muerte; nos vende un sinfín de recetas mágicas para combatir los miedos y multitud de seguros de vida, lo hace a lo grande y para todos los gustos. Algunas de las recetas que nos vende es para obtener las medidas exactas, otras para alcanzar un comportamiento ideal, otras para ser más famosos que la fama, otras para ser más buenos que la bondad, otras para ser distintos, otras para ser más exitosos que el  éxito real en la Vida, otras para ser más musculosos que los músculos, más fuertes que la fuerza, más inteligentes que la inteligencia infinita, nos vende un sinfín de consejos y disciplinas para conseguirlo, sin ver que no se consigue nunca lo que realmente más se anhela, si no pasamos del boca en boca, de lo que me han dicho y me creí de la imitación.  Así es como la mente se va llenando de todo tipo de imágenes, palabras y consejos para estar informada y al tanto de todo. Estar informado no es conocer. La mente se pasa la vida buscando el ideal de vida mejor, el ideal de pareja, siempre un ideal, sin ver que lo mejor de lo mejor lo tiene siempre delante de las narices. La mente va creando una memoria que se convierte en un caos si no hacemos un vaciado de información basura. Está bien tener memoria, pero debería ser una memoria selectiva, consciente, recta, brillante, ordenada, elegante y original para poder vivir la aventura en lo desconocido, el milagro eterno en el que estamos todos asentados, de lo contrario, una mente no liberada de metáforas, recetas mágicas, de lo que me han dicho y muy inocentemente me he creído, sea lo que sea que se haya tomado como cierto, sin contrarrestarlo en la intimidad para el conocimiento del Ser, es memoria desordenada, complicada, inconscientemente necia, colectiva, caótica, absurda y miedosa que solo sirve para vivir en lo cómodo, organizado, preestablecido y conocido, en el caos y en la muerte. Todo el mundo está en lo desconocido sin verlo, nadie sabe lo que sucederá dentro de cinco minutos, ¿Qué hacemos con una mente caótica y desordenada que constantemente está viajando entre lo que fue y lo que será, con lo que me dijeron y yo muy inocentemente me creí? Lo infinito está siempre presente, es lo que ya Es, es lo que ya somos, no tenemos ni que hacer esfuerzos para ser lo que ya Es. Si la mente está liberada, se convierte en la herramienta perfecta para poder gozar de la experiencia sin esfuerzos, sin miedos absurdos, sin relatos del bien y del mal metidos en el cuerpo y en la cabeza.

 

La consciencia se oscurece a sí misma, copiando, buscando e imitando de la inconsciencia colectiva del mundo dual exterior, hasta dar, o no, con la luz original que suele ser cuando la consciencia deja de buscarse en el exterior para tomar posesión de la mente inmadura que ve la vida como la imagina, a su manera, no como Es.

 

La imagen que yo pueda tener o retener de ti, solo es una imagen, no es lo que en verdad tú Eres. La imagen que tu puedas tener o retener de mí, solo es una imagen, no se corresponde con lo infinito que ahora yo soy.

 

Cuando la mente se convierte en una herramienta útil y práctica para el auténtico YO, simplemente se vive en lo desconocido, en lo que ya Es. No hace falta ni buscar, todo ya Es, sin esfuerzo, lucha, imitación o sudor. El mejor éxito en la Vida es dejar de buscar éxitos para triunfar en el aparente mundo dual, totalmente imaginativo y caótico, hasta dar con este punto íntimo, original, mágico y sagrado que a todos se nos regala, hasta dar con la visión del Ser, para vivir en lo que ES. A partir de ahí, ya pueden venir tempestades, guerras, enfermedades, tormentas, lo que sea, todo se toma con profunda paz, respeto y serenidad. La Vida no es para unos cuantos o para unos privilegiados, es para todo aquel que se abra a lo desconocido, a lo que ES, porque todo lo demás, lo cómodo y conocido para negociar con la imagen falsa que la mente ha creado de sí, por la cual nos tomamos, es un caos tanto para el exterior como para el interior. En realidad, no hay separación ni distancia entre lo exterior y lo interior. Somos una totalidad que no tiene fin, ni nombre, ni definición, traspasa fronteras, tradiciones, culturas, razas, políticas y religiones. La aventura está en redescubrirlo por uno mismo, sin ayudas externas de nadie.

 

Cuando uno se sube en lo alto de una montaña y observa la inmensidad que en sus ojos aparece, solo puede ver lo tonto ha sido creyéndose a la mente, y que gilipollas se ha comportado creyendo ser algo o alguien que puede ayudar, mejorar o mover a esta vasta inmensidad, imaginando que debe luchar, trabajar duro, rezar o esforzarse para la falsa imagen.  

 

Cuando uno ha reconocido su más profunda ceguera ante la Vida, al haberse identificado con la mente ilusoria que solo vive para la imagen, después aparece lo que debe aparecer, la visión del Ser, entonces es cuando ves y comprendes que la Vida lúcida no comete errores, ni se equivoca nunca en su guion.

 

Dentro del maravilloso caos, hay un orden, una rectitud, una coherencia de luces, formas y colores, personajes, paisajes y escenarios que nada ni nadie pudo, puede o podrá mejorar ni empeorar. No le busques ningún sentido o propósito a la Vida porque no lo encontrarás, el auténtico propósito es VIVIR SIN MIEDOS, el auténtico sentido es SER.

 

No soy yo que haré reformas, mejoras, bondades o evoluciones culturales en el mundo en el que vivimos todos, es el caos del mundo apareciendo en mí, lo que ha hecho que encontrase el milagro eterno y sin fin de la Vida evolucionada, liberada y lúcida que se vive a través de mí, hasta la realización del auténtico Yo. Todo y todos han apoyado el despertar de la Consciencia. Cuando la consciencia ha despertado ya todo es un regalo precioso en la Presencia del Ser. En realidad, el mundo exterior en el que vivimos todos ni me necesita, jamás me ha necesitado, está perfectamente realizado y liberado a cada instante, sin mi, sin ti y sin él. A cada segundo la Vida se renueva a si misma.  Lo infinito no nos está esperando en ninguna parte, ni en un lugar concreto de la manifestación o en un más allá, ni para que devengamos más buenos, más evolucionados o más santos, simplemente nos empuja a madurar para despertar del sueño hipnótico, porque lo infinito no está ni más cerca, ni más lejos del lugar en el que ya se está.  Existir significa existir, no podemos existir antes ni después del siempre ahora. Simplemente somos Presencia que a cada instante se hace consciente de sí misma, expandiéndose para la realización del Yo, permitiendo que la existencia sea tal como ES, sin error, ni omisión. ¡¡Una maravilla!!  Nadie debería ayudarte a vivir,  tu ya Eres lo infinito. En este instante nadie puede definir lo que ahora ERES, ni tu mismo puedes, porque la Vida que se vive a través de ti, es totalmente inmediata, natural e indefinible, no tiene nada que ver con la falsa imagen que la mente ha construido de sí, por la cual te has tomado. No eres una persona, eres Vida siendo Vida.

 

Un solo pensamiento de como debería ser ¡esto! si mejor o peor, si más o menos bueno para tus intereses personales, ya te está restando energía, fuerza, vitalidad, amor, luz y libertad, porque ¡esto! no tiene nada que ver contigo, conmigo o con él, simplemente es Vida emergiendo a la Luz.Todo es de nadie y para nadie. 

 

Yo no puedo ser antes ni puedo ser después, tu no puedes ser antes ni puedes ser después, simplemente somos Vida sucediendo en lo infinito, no somos personas como creímos ser, ni algo o alguien que debe luchar en el mundo, compitiendo para una imagen falsa en el tiempo que no existe. El juego de imaginar que somos personas es magistral e inteligente, indudablemente es un juego sabio y maravilloso de Luz y Amor. Despertar es vivir sin pizca de miedos, somos Vida inteligente e impersonal, moviéndose a la perfección, somos lo infinito, la  única constante que hay.

 

¡¡Gracias!!