La Vida es un Ser.

 

Hay perfección en todo cuando lo ves todo con la visión de LoQueEs.

 

Cuando uno ve y reconoce con lucidez la propia ignorancia, sabe y reconoce que no es nadie, sabe y reconoce no saber nada de nada de lo desconocido, y es un alivio, pero además es el comienzo de la sabiduría del Ser.

 

Jamás he tenido una vida en propiedad, ni jamás he vivido una vida, porque yo soy, al igual que tu eres, al igual que él es, al igual que todo es, vida inteligente. No hay múltiples vidas, sólo hay Una Vida, ni tampoco hay múltiples inteligencias, sólo hay Una Inteligencia, que ya nos conduce a todos, a la vez, instante a instante, para la auto realización del Ser.   

 

A cada ser humano, de manera intransferible, se le regala la misma luz inteligente de la Presencia, el mismo amor incondicional del auténtico Yo Soy, que ya es consciente de sí mismo, para hacernos conocedores a través de la propia película personal (que sólo es creación de la mente ilusoria por la cual nos tomamos), de que el único miedo que hay en el mundo aparente, el único pavor, el más grande de todos los miedos, es SER, es vivir feliz, porque el único propósito que hay en la Vida es VIVIR, es Ser lo que uno ya ES, y el único destino, la única meta y el único cielo, es regresar a la Presencia, donde todo ya nos sucede ininterrumpidamente sin prisas pero sin pausa, de manera generosa y amorosa.   

 

Nuestra única función es Ser, ser lo que uno ya ES, no tener y retener lo que sea con tal de impedir ser al Ser, con tal de gobernar a la Vida Inteligente que no nos pertenece, para nada en absoluto, porque la Vida no es propiedad de alguien. Lo que sea que aparezca en la Existencia no es mío, y no es más, ni es menos que nada. La Vida no es un algo o un alguien, es un Ser. Todo es Vida inteligente siendo vida. Todo está realizado, liberado y completo instante a instante, y todo se nos regala de manera inteligente y bellísima cuando se ve con lucidez, sin que tengamos que suplicarlo, esforzarnos, sin que tengamos que luchar duro o sufrir inútilmente para devenir algo distinto a lo que uno ya ES.

 

Todo suceso, sucede inteligentemente de manera espontánea. Todo acontecimiento ya ES de manera abierta, clara y directa en la Presencia. Todo en la existencia se mueve y cambia atómicamente para nadie, sin que tengamos que aprender a vivir, sin que tengamos que enseñar a vivir a la inteligencia única y cósmica que cada uno ya ES, porque nuestra única función, insisto en decirlo, es Ser, es VIVIR, sin tener que poseer títulos académicos colgados en una pared para impresionar o para imaginar ser alguien o algo importante, sin que tengamos que rezar a dioses inventados para que se nos aleje del mal, (el mal es profunda ignorancia). La Vida no es cosa de imitar a ídolos ni a santos, es cosa de atreverse a  ser original. Tampoco es cosa de colgar etiquetas a cualquier acontecimiento o suceso, ni es cosa de vivir atados a las historias de personajes inexistentes. No es cosa de ilusiones con tal de intentar dominar y gobernar al Ser. La Vida inteligente no es para poseer o retener sólo información que induce a presuponer que estamos capacitados para dar directrices de vida a la Vida inteligente que cada uno ya Es. No, no es cosa de un yo ilusorio que imagina tener libre albedrío o libre elección para gobernar a ese tal mundo, la vasta inmensidad del Ser. La Vida no necesita líderes mundiales que viven sólo informados e hipnotizados, los mantiene apareciendo, para aquellos valientes que se atrevan a ver la propia ignorancia, para ser originales. Todos, como personas, somos ignorantes, y aunque ignoremos cosas distintas, la ignorancia no puede ver que es ignorante. La película de la mente ilusoria o del falso yo, sólo sirve para la realización del auténtico Yo Soy.  La ignorancia nos la puede ver todo el mundo, menos uno mismo si no suplica la visión de LoQueEs para verla en el fuero interno, porque la información no es conocimiento ni lucidez, sólo sirve para la mente hipnótica que cree ser alguien importante, porque posee, retiene y personaliza los sucesos que son de nadie. La información la utiliza, muy inteligentemente, el falso yo, para sus usos o beneficios personales, sin ver que todo y todos en la Vida es la misma inteligencia. Todo y todos es un apoyo perfecto y adecuado para despertar de la hipnosis, sirve para la auto realización del Ser, para la liberación de la mente dual e ilusoria que impide que veamos al auténtico Yo Soy.

 

Cuando uno camina en compañía de necios que no reconocen su necedad, tarde o temprano sentirá en sus propias carnes el mal, porque el mal no es otra cosa que profunda ignorancia, es haberle cedido todo el poder al mundo de la imagen que vive sólo informado por lo prestablecido, organizado y popular, para explotar la Existencia que es de nadie. Suerte que hay la Ley de los opuestos operando en todo el Universo, instante a instante. Cuando uno vive sin reconocer la propia ignorancia, sin ver lúcidamente no saber nada de nada de lo desconocido del Ser, hay el mal operando en todas partes, pero el mal (la propia ignorancia) jamás, ¡jamás! ha podido vencer al amor radiante y luminoso de nuestro verdadero Ser, a lo más fuerte, puro, inocente y radiante que hay. El Amor es la fuerza más poderosa de todas las fuerzas habidas y por haber en el mundo. Nada ni nadie ha podido vencer el amor, ni la muerte puede, porque la muerte es otra de las invenciones de la mente ilusoria que, desde hace siglos, ha intentado retar y negar al Ser Absoluto para alejarnos de lo más luminoso y radiante que hay, de la luz de la Presencia.

 

¿Qué es lo que muere cuando muere una herramienta corporal? ¿Un personaje ilusorio que no puede ver que es ilusorio porque está metido en una película o en un celuloide, que actúa sin ver que es un personaje, creando un montón de ignorancia para que la mente pueda negar, retar y gobernar a la Vida? ¿Puede morir la visión de la Presencia del Ser Absoluto, del auténtico Yo Soy? Nadie tiene consciencia de sí mismo en el momento de nacer la herramienta corporal, porque no somos la herramienta corporal que aparece y desaparece en la Existencia, como cualquier otra forma de vida que hay en el mundo de las formas. Estamos siendo vividos por la Vida, con la luz de la Presencia que ya es Consciente de sí misma, con la visión natural de LoQueEs, porque más allá del cuerpo, somos el Ser omnipresente y omniabarcante. No somos personas como ese tal mundo de la imagen, que a todos se nos mete en la consciencia, nos ha hecho creer, que muy inocentemente tomamos como cierto, somos Vida, puro Ser.

 

Hasta donde se me permite compartir, la Vida inteligente que es de nadie, jamás ha nacido ni jamás morirá. Todo es un asunto de amor inteligente con la Existencia que es de nadie, un sueño divino y magistral para jugar al escondite, a la separación, a la división de crear el bien separado del mal, con tal de parecer ser dos. Todo es una ilusión, la genialidad del Ser Absoluto para poder recuperar la luz original de la Unidad. Toda historia, todo relato, todo lo que se mueve y cambia es un sueño, excepto la Presencia de nuestro verdadero Ser, que es la única constante que hay.

 

Del auténtico Yo Soy, de lo que ya Eres más allá del personaje por el cual te tomas, es de lo único que puedes estar seguro, siempre está en la inmediatez, siempre es radical, siempre está donde uno está, como observador y como director para todo un público que no sabe ser feliz en la inmediatez,  ni sabe reír con normalidad, ni sabe vivir con sensibilidad, ni sabe agradecer todos los regalos y todos los dones que ya se nos regalan generosamente, instante a instante, ni sabe aplaudir tan divino e ingenioso milagro de la luz,  en el que ya estamos todos asentados. De todo lo demás, de todo lo dramático, ilusorio, preestablecido y popular, de todo lo organizado que te han contado y debas imaginar, ponlo siempre en tela de juicio, duda de todo y de todos, incluso de estas palabras, incluso de mi, menos del auténtico Yo Soy, porque todo ese fascinante espectáculo exterior es de la naturaleza de un sueño. Todo es mentira, excepto el Amor de la Presencia. El amor es nuestra auténtica fuerza, es nuestro auténtico motor, nuestra auténtica luz eterna, nuestra auténtica naturaleza original siempre presente.

 

El Amor Incondicional no es cosa de personas ilusorias que se debaten constantemente entre acciones buenas y acciones malas. El Amor lo ama todo, absolutamente todo, no divide ni excluye nada de nuestra totalidad, no tiene nada que ver con el pobre concepto amor.  Simplemente atrévete a ser real, a ser auténtico, a ser lo que ya Eres, a ser original, porque es de lo único que podrás beneficiarte para recuperarlo todo, porque la Vida inteligente nos llama a todos a regresar a la Presencia, y lo único que pretende es que perdamos el miedo a Ser felices en la eternidad. Recuerda que el tiempo no existe, lo inventa y lo crea la mente. Todo pasado no existe y todo futuro lo debes imaginar, tampoco existe.

 

Yo he dado "mi vida preconcebida" al Ser Absoluto, para que tu puedas ver lúcidamente, más allá de las palabras, porque somos la misma inteligencia y todo resuena en tu Ser. Nadie debería rezar o suplicar sin ver que se está rezando a si mismo, ni nadie debería pasar por la noche oscura, ni tampoco debería sufrir inútilmente e injustamente para Ser como uno ya ES, como lo que creado la Vida.  Encuentra la visión natural de LoQueEs, que es a lo máximo que puedes aspirar como Ser para la realización del auténtico Yo Soy. Tu derecho de nacimiento es el don de ver y comprender lúcidamente la Vida, con sensibilidad, por resonancia, para verla tal como Es.

 

¡¡Gracias a todo y a todos!!