La sabiduría innata del no saber.

 

La sabiduría de la Vida es la que ve que sólo la ignorancia cree saber, que sólo la ignorancia inventa la idea de ser alguien o algo que no es. Ya estamos todos asentados donde nos sucede el milagro constante de la Luz eterna, ya somos la Presencia.

 

Hay una inteligencia inherente a todo y a todos, que sólo resuena en el corazón, se percibe por los sentidos y por sensibilidad, dado que es silenciosa y está permanentemente conectada al corazón inocente y puro de nuestro verdadero del Ser, es la fuente de todas las cosas.

 

Mi diminuto punto de vista dual, o mi minúsculo sistema de creencias, sólo me sirve para relacionarme intelectualmente con otras personas, pero sólo es información que la mente ha coleccionado o ha poseído de lo popular. La mente que personaliza la Existencia no puede conocer la vasta inmensidad del Ser Absoluto. Estar informado no es conocimiento lúcido, sólo sirve para reinterpretar o conceptualizar lo aparente y popular, lo que mi consciencia ha heredado, ha poseído o ha personalizado para sus intereses personales. El auténtico conocimiento o la auténtica concienciación del Ser Absoluto nace de la experiencia irrepetible, única e intransferible, emerge cuando la vida se revela a sí misma en el fuero interno, es lo que nadie más puede ver, conocer, sentir, percibir, observar o comprender por mí, dado que todo lo que sucede en mi intimidad, nadie más, absolutamente nadie más, puede percibirlo, ni sentirlo, ni intuirlo, ni conocerlo.     

 

El diseño del organismo corporal, es fascinante e ingenioso, yo no puedo ver mi mirada y todo el mundo me la puede ver. Mi mirada la tengo para reconocerme a través de todo y de todos en mi intimidad, que, si atiendo conscientemente o atentamente las señales que todo y todos despiertan en esta Consciencia que yo soy, puedo ver y comprender que nada ni nadie es distinto a lo que yo soy, nada está separado de la luz de la Presencia que proyecto en las cosas, en los sucesos, en los personajes, en los escenarios o en las formas.

 

La Vida se vive a sí misma a través de mí, se revela a sí misma en el fuero interno, para que la comprensión devenga cada vez más lúcida, porque sin comprensión lúcida no hay auténtico amor, y lo hace hasta que se llega a la última comprensión, a la realización del Yo Soy, que es cuando uno comprende que no hay nada que uno deba comprender para vivir, puesto que todo YA ES, todo ya sucede atómicamente y se mueve a la velocidad de la luz, todo está siendo vivido y está siendo aceptado a la perfección, en el mismo instante de eternidad, en el siempre y eterno ahora. Todo ES desde la Presencia eterna del Ser que lo consiento todo tal como Es.

 

Todo es aparente, excepto la Presencia, porque todo es, pero en realidad deja de ser. Todo es una metáfora que parece ser muy, muy real, pero es una película que personaliza la mente para el despertar de la Consciencia. Y la Consciencia no la disponemos para adormecerla más, se nos regala para despertar de la hipnosis. Vivir sin consciencia despierta es un juego inteligente totalmente hipnótico al que juega la mente humana que separa y divide los sucesos en dos, porque la mente ignora que es ignorante, con lo cual no puede ver que lo único que hay desde siempre y para siempre es Presencia Consciente de sí misma, la única constante que hay.

 

Todo lo que es imaginario, ilusorio, metafórico o preconcebido, todo lo que aparentemente fue y supuestamente será, es una metáfora, es de la naturaleza de un sueño, es la mente oscurecida que personaliza la Existencia que es de nadie. Al habernos tomado por la mente no tenemos elección a ningún nivel, la única posibilidad que hay es rendirnos al Ser para que la Vida se revele a sí misma, hasta hallar la auténtica  naturaleza del Amor, que es lo que en verdad somos más allá de lo que imaginamos ser.

 

Saber y conocer lo que no somos, es el comienzo de la sabiduría.

 

Todo y todos es un auto recordatorio, yo no tengo ni vivo una vida en propiedad, yo soy la Vida que no tiene ningún sentido ni ningún propósito para vivir, no tiene nada que enseñar ni nada que ofrecer a nadie, sólo faltaría, la Vida ya ES en cada cosa y en cada Ser. Cuanto más uno ve la propia ignorancia, más cerca se está de la sabiduría infinita e innata del no saber.

 

Nadie sabe nada de nada de lo desconocido del Ser, nadie sabe lo que sucederá dentro de un minuto, estamos siempre cruzando la propia oscuridad desde lo desconocido del Ser, que es donde estamos siendo vividos a la perfección, que es donde nos sucede el eterno milagro de la Luz. La inteligencia absoluta de la Vida está siempre operando en todo y en todos. En la supuesta imperfección está la perfección absoluta de la Vida.

 

Sólo la sabiduría innata del no saber nos conduce a una existencia apacible y liberada. Únicamente cuando la mente y el corazón se han fundido una sola luz, de manera íntima y plena, emerge el Amor.

 

La confianza absoluta con la Vida, la visión natural de ver las cosas tal como son, la aceptación profunda de lo que YA ES, de manera íntima y plena, es lo que más nos ayuda a traspasar la propia hipnosis a la que nos tiene sometidos la mente humana.

 

¡¡gracias!!