La Perfección de la Vida.

 

Cuando dudé de todo y de todos, incluso de mí, cuando me decepcioné, la Vida lúcida vino a rescatarme para hacerme el inmenso favor de devolverme la visión. La visión de Eso que ES, es mi derecho de nacimiento, como cada ser humano puede recuperar, es a lo máximo que podía aspirar como ser humano, para ver, comprender y conocer la perfección de la Vida  en todo.

 

Si ahora mismo vieses la perfección de la Vida sucediendo magistralmente, tal como ES, a través de ti, si vieses tal como se manifiesta a través de todo y de todos, te darías cuenta de la inutilidad y del aburrimiento que conlleva luchar contra uno mismo con tal de seguir con la creencia absurda de ser algo o alguien que puede mejorar o cambiar lo insuperable.  

 

Todas, absolutamente todas nuestras preguntas ya tienen su respuesta consciente, clara, normal y lúcida. Ni una sola de tus preguntas deja de ser atendida por la Vida lúcida, ¡nunca!

 

Cuando la mente pregunta, la Vida instantáneamente ya responde. Cada pregunta ya contiene en ella su respuesta inequívoca, elevada al amor incondicional, es inmediata y espontánea, sin embargo, no puede ser escuchada ni atendida si no escuchas desde la quietud del corazón. Si la mente mantiene el desorden, el caos y el ruido infernal del mundo de las apariencias, que ha hecho del amor un circo necio de buenos y malos, que a todos se nos mete en la cabeza, no hay manera de sintonizar con la sabiduría innata de la verdad inalcanzable, no hay manera de conocer a tu verdadero Ser, porque no se puede llegar a la raíz, que es donde se halla, con total seguridad, la fuente de todas las cosas.

 

La Vida lúcida que ya se vive felizmente a través nuestro, nos habla por resonancia, con total exquisitez y con absoluto amor, pero únicamente puede ser escuchada y atendida en el corazón. Todas tus preguntas tienen su respuesta óptima, segura, clara y divina, podríamos decir totalmente adecuada, sobresaliente y notable, ya que esa maravillosa Nada jamás incurre en error, jamás comete injusticias, ni jamás ha sido irresponsable con nada ni con nadie, no te hará sentir culpable de nada cuando lo veas todo con los ojos del corazón, dado que es inocencia pura, lo absoluto del amor. Únicamente, únicamente  puede hablarte en la intimidad porque lo que más anhela es que recuperes la inocencia que te robó el mundo de las apariencias, al cual le regalaste un falso poder que jamás ha tenido ni tendrá. Cando tus preguntas sean formuladas desde ese lugar sin lugar, donde nadie puede inmiscuirse ni dañar la integridad, las respuestas son escuchadas.

 

Todo ser humano que vive con la hipnosis colectiva de la humanidad metida en la cabeza, sigue alzando la vista al cielo cuando siente que la vida es injusta o cuando imagina que le debe favores, cuando cree que comete errores o le debe cosas. La inmensa mayoría de seres humanos sigue pidiendo ayudas, favores y milagros a un más allá, sigue formulándose las mismas preguntas inútiles y necias de siempre, las que sirven únicamente para mantener  la imagen falsa que la mente ha creado de sí, son las preguntas que se formulan cuando hay ruido infernal e indecente que divide y separa la Vida en dos. Casi nunca se empieza por la pregunta primigenia, por la más perfecta y adecuada, la que todo ser humano adulto debería preguntarse cuando ya percibe la decepción: ¿Quién soy realmente?    

 

Tenemos la inmensa fortuna, porque la Vida es lo que en verdad somos, que se nos regale a todos una mente divina, lúcida y agradecida, que nos lleva de la información al conocimiento, pero solo cuando hay rendición, así se puede vivir plácidamente felices dentro de este paraíso. Si vamos más allá de la mente caótica que personaliza la existencia, todos podemos hallar una mente preciosa y maravillosa que si se sabe utilizar, sin adjudicarnos los méritos, nos lleva a conocer la perfección de la Vida. Si no pasamos de la imitación, de lo popular, de lo muy cómodo, conocido y preestablecido que inocentemente nos creemos, no hay manera de llegar a la raíz del Ser, a la mente lúcida, con lo cual las preguntas caóticas tendrán sus repuestas caóticas, dudosas y engañosas, porque la finalidad de nuestro amado Ser es regalarnos la mente lúcida, con tal de poder recuperar la integridad o luz original.

 

La Vida lúcida ya responde siempre a la perfección, jamás responde injustamente ni equivocadamente, pero si se formulan las preguntas desde una mente totalmente posesiva, excluyente, separatista y dividida en dos, siempre será una mente totalmente irreverente con el Ser, con lo cual debe permanecer totalmente ciega, desordenada y caótica, porque no admite para nada  la inteligencia máxima que ya somos más allá de ella, la inteligencia que ya nos cuida y nos conduce a todos a la vez. Con una mente inmadura y posesiva es imposible ver la perfección de la Vida en todo y en todos. Haciendo caso a la mente dual es imposible llegar a la última comprensión.  Sólo podemos llegar a la última comprensión cuando uno acepta profundamente la realización del YO, cuando nos damos cuenta que ya estamos siendo vividos por la Vida a la perfección, cuando vemos que no hay nada que uno deba comprender, puesto que no ha nacido ni nacerá ningún ser humano, ningún individuo que pueda mejorar tanta belleza y tanta perfección como la que vemos cuando regresamos a la presencia del Ser. Nadie está capacitado como cree estar para dar lecciones de vida a la Vida.

 

La perfección de la Vida es lo que ya ES, es lo que ya sucede, es lo que ya somos, es lo que ya está realizado, es lo que ya sucede espontáneamente e ininterrumpidamente sin lucha, sin esfuerzo, sin rezos y sin sudor.

 

Saber lo que uno no es, nos va acercando a la visión de EsoQueES. Reconociendo no saber nada de nada de la vasta inmensidad de la Vida, viendo y conociendo que no sabemos agradecer nada de nada de lo que ya se nos regala a cada instante, viendo y conociendo que todo ya está bendecido, realizado, puesto que en el siempre aquí y en el siempre ahora, ya está todo realizado. Esa evidencia es lo que nos conduce al agradecimiento profundo y sincero, lo que nos conduce a la perfección. No hay nunca nadie haciendo nada, simplemente se ve o no se ve, pero cuando se ve, solo se puede agradecer, dado que todo y todos  ya estamos asentados en el milagro sin fin.  

 

Lo único, ¡lo único! que debes comprender, como todo ser humano que quiera ir más allá de su mente que intenta poseerte, es que la mente dividida , que se siente separada de la fuente, siempre, siempre ignora al Ser, con lo cual si realmente se anhela regresar al hogar, si realmente el anhelo es recuperar el derecho de nacimiento, si realmente se anhela regresar a la Presencia del Ser, donde la Vida fluye a la perfección, sin prisas, sin pausas y con un ritmo de extraordinaria belleza, únicamente hay que dejarse llevar, dejarse vivir, dejarse ser, dejarse sorprender, hasta  ir más allá del juez instructor metido en la cabeza que para lo único que sirve es para apoyar el drama,  infundiendo miedo a vivir. Mientras haya miedo a la Vida, no hay vida plena. No podemos vivir plácidamente felices si el miedo quiere presidir, porque jamás, jamás hemos sido ilusorios personajes miedosos con una mente llena de caos, que lo único que pretende es retar y gobernar lo que es de nadie, lo que no hemos dejado de Ser. Somos la Vida, no personas. Y aunque la mente venga a interrumpir Esa maravillosa quietud, aunque la mente siga temiendo al SER, sólo escuchando Esa Nada hablando por resonancia en el corazón, ya nos conduce a ese lugar sin lugar, en el corazón del Ser, que es la razón por la cual estamos vivos cruzando esta aventura de amor. Vivimos para recuperar lo que por derecho de nacimiento  nos pertenece.

 

Para despertar la Consciencia de la hipnosis colectiva, simplemente debemos permitirlo, debemos encontrar lo que ES, para que la existencia sea sin más, sin pedir ayudas, favores o soluciones baratas. Todo lo que ES,  únicamente nos sirve para recuperar la visión siempre presente, para vivir en la Unidad sin miedo a perder ni a morir. La misma Luz original, siempre radiante y presente, ya va fulminando todo lo que no es, toda ilusión, todo fracaso y todo mal, es así como la mente se va rindiendo hasta colocarse en su lugar, se convierte en la herramienta perfecta de uso y disfrute de la Vida que no hemos dejado de ser. No podemos alcanzar, enseñar o aprender  la verdad inalcanzable, sólo podemos fundirnos con Ella, porque todo ya ES y ya sucede a la perfección.

 

Quien enseñe a vivir a la Vida toda su vida, se lo está perdiendo todo. Quien viva la aventura aprendiendo de las apariencias, mendigando favores y ayudas a luces aparentes, jamás verá para que le sirve su luz original.

 

Aquel que mendigue más amor del que ya se nos regala a todos a cada instante, se pasará la existencia sufriendo inútilmente, porque jamás sabrá lo que es el amor incondicional del Ser, lo que la inocencia pura ES, ya que todos somos inocentes y puro amor, más allá de la mente que ignora y niega irreverentemente al Ser.

 

Son muy, muy pocos, los que verdaderamente caminan con luz original. No seas amigo de la necedad humana, busca la sabiduría innata del no saber, lo que ya habita ininterrumpida-mente dentro de ti. No adores a falsos dioses que ha inventado la humanidad para retar e irreverenciar al Ser, adora con todo tu corazón la inocencia de este instante, la pureza de lo desconocido del Ser, sólo Él te conducirá a tu verdadero hogar, a la Presencia absoluta de tu verdadero Ser.

 

¡¡Gracias!!