Búscame con más perfecciones y pierdes de vista la perfección insuperable de la Vida. Encuéntrame en las supuestas imperfecciones, porque simplemente yo soy como Yo Soy.

 

Recuerda que la Vida no comete errores, ¡jamás los ha cometido!, simplemente quiere sorprendernos agradablemente a través de las supuestas imperfecciones, fallos y manías, porque la perfección insuperable de la Vida está en todas nuestras supuestas imperfecciones.  

 

Si en lugar de esperar más perfecciones de las que aparecen delante de las narices, todos los días, preguntásemos ¿qué quieres hoy de mí, Vida?  Tal vez, veríamos la perfección insuperable de la Vida.  Si para ti, la perfección es tener un cuerpo esbelto, con las medidas y las tallas comerciales, o si quieres ser el más brillante del planeta para tener más aplausos, muchos admiradores y adeptos que confíen en ti, sólo en ti;  o si simplemente quieres ser distinto a como te ha creado la vida, seguramente te pasarás la existencia creyendo que la Vida incurre en error, buscarás la perfección insuperable de la vida inventado ídolos, maestros, expertos en realitys shows, en telediarios, películas o novelas, y, si a pesar de todos tus intentos no lo consigues, entonces creerás que has fracasado, tal vez, imaginando que no eres lo suficiente bueno y que debes ser más espiritual, más santo o más original, entonces buscarás más de lo mismo sin saberlo, expertos en realytis shows del New Age o en religiones organizadas, maestros o curas autodenominados  iluminados, personajes soñados por la Vida que inventan cielos e infiernos, dioses organizados, santos, ángeles o demonios, y todo el realyti que precisan para deformar la esencia de la verdad inalcanzable viviente en cada ser humano. Todos te necesitan porque no necesitan otra cosa que mantenerse en el circo de la mentira, con tal de tener y retener adeptos, o con tal de sentirse maestros, muy buenos o muy malos amigos, muy inteligentes o muy ignorantes, muy buenos o muy malos personajes que necesitan sentirse aplaudidos por lo que sea, o muy santos y muy importantes dentro de este mundo ciego que sólo vive para comercializar con la existencia, únicamente para mantener la imagen falsa que uno mismo ha creado y se ha creído. Y si tampoco lo consigues buscarás médicos, farmacias, hospitales, terapeutas o psicólogos para que arreglen todas tus supuestas imperfecciones y todos tus supuestos males, todo lo que tú mismo has estropeado queriendo ser distinto y más bueno que la Vida, simplemente queriendo ser otro.

 

Si insistes en la búsqueda infantil y necia de imitar para ser distinto, más creativo, más bueno o más original, o si cedes el poder al mundo de la imagen, lo más probable es que pierdas de vista la perfección insuperable de la Vida viviente en ti, tu auténtica naturaleza original, con lo cual no verás nunca que lo que más buscas no se ha movido ni un instante de ti, puesto que se halla justamente en todas tus supuestas imperfecciones, manías, dolores, miedos, pecados y fallos.   

 

Sólo cuando uno deja de buscar al exterior, sólo cuando uno se rinde ante esta vasta inmensidad que llamo la Vida, que no se ha movido ni un instante de ahí, de la Presencia del Ser, reconociendo no saber nada de nada de tan divino milagro, es cuando hallamos la perfección de la Vida, la belleza insuperable y su extraordinaria creación. Tu auténtica naturaleza original es inmediata, gratis y accesible, no puedes hacer un solo paso sin ella, no puedes hacer un solo respiro sin ella, no puedes ser antes ni puedes ser después sin ella.   La Vida consiente que la busques en todas partes, pero te está gritando más fuerte que cualquiera de los ídolos y maestros que hayas buscado o hayas inventado hasta hoy, más fuerte que cualquiera de los libros más extraordinarios o más sagrados que hayan aparecido en tus manos, y más fuerte que el más sabio del planeta, más fuerte que cualquier otra cosa: DEJA DE BUSCARME allí, allá, más allá o en direcciones oscuras, supuesta-mente equivocadas, puesto que lo único que haces buscándome fuera de ti es confundirte más, es meterte más miedos absurdos en el cuerpo. Yo, Vida, Consciente de mí misma, siempre ¡Estoy Aquí!  No me he movido ni un solo instante del eterno Aquí. La Vida te está diciendo: Permite que yo sea tu maestro amoroso y acogedor, tu mejor amigo, el más íntimo y el más natural, tu mejor terapeuta, el más especialista y el más sabio, y permite que yo borre esa linea imaginaria del bien y del mal, hasta que desaparezca toda la porquería que has heredado y te has creído inocentemente por amor, tan sólo por no confiar en ti, permite que Yo sea tu salvación.

 

Ahora deja que haga acto de Presencia la imaginación: Imagina que un árbol no se sintiese cómodo ni original siendo tal como lo ha creado la Vida, porque se ve bajito, con pocas ramas y produciendo pocos frutos. Imagina que se sintiese separado de la Vida, que imitase o copiase de otros árboles que aparentemente, sólo aparentemente, son más grandes, tienen más ramas y según él están mejor dotados, reproduciendo frutos más sabrosos, más saludables o más populares. ¿Qué crees que le pasaría a ese árbol? Se deprimiría, porque no haría otra cosa que esforzarse para ser distinto, para ser como aquel árbol que ha idolatrado, sólo por imaginar que está mejor dotado en perfección de Vida. O imagina a un gato, que se comparase con su camarada felino el tigre, ¿qué crees que pasaría? Se pondría enfermo sólo con pensar que con él la Vida se ha equivocado o ha incurrido en error.

 

La Vida, precisamente te ama así, tal como eres ahora mismo, en este preciso instante, no te quiere ni mejor, ni peor, ni más bueno, ni más malo, ni más santo, ni más especial, ni más inteligente o más espiritual, no te sugiere que cambies ni que pagues fortunas para que otro ser humano que vive en la dualidad o en la oscuridad humana sin trascender, te oscurezca o te desencamine más, simplemente te está invitando a deshacerte de toda la porquería heredada del bien y del mal que impide que veas que jamás has sido un error. Únicamente la Vida que se vive a través de ti, únicamente la maravilla eterna de lo que ES, siempre la Luz del instante presente, puede hacerte el inmenso favor si te abres de par en par, y si aceptas el regalo que te está ofreciendo con muchísimo amor. No debe cambiar nada de nada, simplemente abrirte a la posibilidad de que te suceda la visión lúcida, nada más, porque sólo con una nueva visión, verás lucidamente la perfección insuperable de la Vida viviente en ti y en todas las creaciones, puesto que por más horrorosas que te puedan parecer al principio, solo al principio, verás que hay en ellas la misma Luz y el mismo Amor que te mantiene eternamente vivo y eternamente feliz en el siempre aquí, más allá de la falsa imagen que tienes y mantienes de ti. Sólo la Vida inmortal que se vive a través de ti está iluminada y despierta, nadie o nada mortal deviene un iluminado, porque jamás ha habido un personaje soñado o una imagen falsa con un relato muy importante dentro de un cuerpo. Sólo hay Vida siendo Vida, nadie que tenga o viva una vida en propiedad.

 

Encuentra la perfección de la Vida en tus supuestas manías e imperfecciones, porque no hay otra maravilla circulando dentro y fuera de ti. No busques la manera, sé la manera. No busques más santidad, sé la santidad tal como ya eres ahora mismo. No busques el éxito, sé el éxito insuperable de la Vida sucediendo espontáneamente y magistralmente dentro y fuera de ti. No busques ser más, ni busques ser menos, simplemente sé, simplemente fluye sin anticiparte y sin demorarte, fluye con la Vida siempre presente, siempre sagrada, siempre iluminada que ya habita en ti, que te impulsa a dejar de buscar al exterior, simplemente para que puedas verte en tu totalidad, hasta ser totalmente original.

 

La sagrada familia es sagrada sólo si la ves lucidamente más allá de todo relato personal, y mucho más allá de toda personalidad. Todos somos la misma Luz eterna y el mismo Amor Incondicional, pero sólo en lo que heredamos de la familia, que son nuestras raíces, se halla el auténtico tesoro, el auténtico regalo o el auténtico amor, el esplendor para la metamorfosis o para la alquimia interior, hasta fundirte con la Vida ¡siempre presente! que no has dejado de ser. Mis auténticos maestros o gurús, los aparentemente más iluminados del supuesto planeta que yo personalicé en la cabeza, más allá de las palabras, han sido mi hijo y mi padre, que ni ellos mismos lo saben a un nivel personal. Todo está mucho más allá de nuestro sueño de amor que nos mantiene hipnotizados hasta despertar de él.

 

Para encontrar al Padre de la Verdad inexpresable y eterna viviente en ti, hay que dejar de creer en las ideologías preestablecidas que heredaste en la niñez del padre de la mentira que excluye y separa, hay que dejar de idolatrar a todo pobre padre de la dualidad u oscuridad humana sin trascender, a todo aquel que no asume la unidad viviente por miedo y pavor que se recrea en la imaginación, únicamente así se puede amar sin condiciones, más allá de las palabras, a todo padre, a toda madre, a todo hijo, a toda familia y a todo ser humano, porque lo que creemos ser jamás ha existido ni existirá, simplemente es un relato.

 

Ninguna familia, estructurada, des-estructurada o reestructurada, de conveniencias o de inconveniencias, superficial o auténtica, estable o inestable, honesta o deshonesta, religiosa o atea, heterosexual u homosexual, sea la familia que sea no es un error, todo lo contrario. Todo está mucho más allá del genero o del personaje ilusorio por el cual nos tomamos, mucho más allá del relato que cada uno heredó, se cuenta y se inventa a su manera porque es lo que el personaje imagina ser. La Vida que tu eres, jamás ha incurrido en error, ni contigo, ni con nadie.

 

Todos los instantes de tu vida, absolutamente todos, son un auto recordatorio para verte a ti, hasta reconocer la Luz resplandeciente que habita en ti, hasta fundirte con el Amor Puro e Incondicional que no has dejado de Ser. Todo lo que supuestamente te estoy recordando, muy en el fondo ya lo sabes, porque eres lo mismo que yo soy, la misma Vida. Todo es un auto recordatorio, pero para mí ya es un  simple entretenimiento para la mente, puesto que cuando se ha visto con total lucidez que la Vida jamás, jamás incurre en error, porque jamás, jamás se ha movido de la Presencia del Ser, ya no hay nada por lo que uno deba preocuparse, ni debe cavilar, luchar o sufrir. Todo sucede magistralmente y espontáneamente en el siempre aquí, en el siempre hoy, en el eterno siempre ahora. La felicidad sin causa no se ha movido de la Presencia del Ser, estás a un paso de recuperar lo que tanto anhelas, simplemente si lo ves todo con total lucidez y con los ojos del auténtico amor. El error o el pecado más grave del ser humano, si es que podemos llamar así a la inocencia perdida, es no creer ciegamente en la Vida que ya se vive felizmente a través de él. La inconsciencia es cederle el poder al falso personaje que camina ciego y sordo ante la Vida.

 

Como que el tiempo no existe y todo es relativo en la Presencia del Ser, en lugar de ver tres generaciones cuando veo a los tres personajes, supuesta-mente el padre o el abuelo, la madre o la hija, el nieto o el hijo,  apareciendo juntos en una imagen o en una pantalla, cuando lo veo con visión lúcida, sólo veo la perfección de la vida y el amor incondicional del Ser siempre presente, nada y nadie. No somos una imagen, una herramienta llamada cuerpo,  ni padres, madres o hijos de cuerpos, no somos un puñado de pensamientos que vienen y van y que personalizamos tan a la ligera. Somos Vida eterna, siempre presente. Nada y todo. Ningún concepto o palabra puede definirnos. Somos totalmente indefinibles, únicos e irrepetibles.

 

Aceptando profundamente nuestras imperfecciones y limitaciones, hallamos la grandeza absoluta del Ser y la perfección insuperable de la Vida.

 

Con todo el amor incondicional del Ser siempre presente, un agradecimiento profundo y eterno a quienes llamo mi padre y mi hijo, más allá de las palabras.

 

¡¡Gracias!!