Este escrito sólo son palabras.

 

Que tus huellas no  impidan que veas la belleza, la perfección y el amor absoluto de tu verdadero Ser, sobre todo cuando te abras a atravesar el propio desierto personal, sin ayudas externas.

 

Con estas palabras que emergen de la Nada, que son de nadie y se dirigen a nadie, las cuales no me pertenecen, simplemente me despido de tu eternidad. Durante el aparente tiempo que estos aparentes mensajes hayan aparecido o hayan desaparecido ante tu divina Presencia, no ha sido por casualidad, únicamente así ha sucedido, no se ha pretendido otra cosa que apoyarte en el despertar de la Consciencia, sabiendo que ninguna palabra puede revelarte el secreto oculto que se mantiene intacto en tu corazón, puesto que no hay nada que tú no sepas ya, en la profundidad de tu verdadero Ser.

 

Con todo mi amor, más allá de las palabras, deseo que descubras por ti mismo, sin ayudas externas de nadie, únicamente a través de lo que ES, que hay otra posibilidad de vivir liberado, sin miedos absurdos, sin sufrir y sin morir, porque la invitación íntima, personal e intransferible para re-descubrir tan fascinante aventura de vivir en lo desconocido del Ser, plácidamente feliz, la tenemos todos al alcance de la mano, sólo podemos aceptarla o rechazarla, eso ya no depende ni de mi ni de nadie.

 

Ninguna palabra, ninguna de ellas, puede expresar lo que en verdad somos. No podemos definir nuestra auténtica naturaleza original. Es imposible. Lo que somos es totalmente indefinible, no se puede conceptualizar, no se puede enseñar, no se puede retener, no se puede poseer ni se puede verbalizar.

 

Estas palabras solo indican, sólo apuntan hacia lo que ES, para que el despertar de la Consciencia pueda ser una realidad en ti, pero no busques en ellas una receta mágica como las que puedes encontrar cuando buscas para cocinar una tarta de plátano o un plato culinario elaborado.

 

Suelo decir que cada uno es Luz y Amor, o suelo decir que cada uno está permanentemente conectado a la fuente de todas las cosas, pero si lo expreso con precisión, sólo hay la fuente, la Presencia de la Vida, Sólo hay Consciencia Presente. Todas estas palabras que se utilizan para el despertar de la Consciencia, todas son sinónimo de la Unidad, de nuestro amado Ser que compartimos todos a la vez, son palabras del Ser silencioso, atemporal, incondicional e impersonal. Nuestras palabras, las que sean, no consiguen expresar lo que en verdad somos ni lo que sentimos en la intimidad. Se usan y se han usado muchas, muchísimas palabras para intentarlo. Desde siempre se han usado palabras y conceptos  para expresar lo infinito del Ser, que hemos llamado Dios, la Fuente, Energía, Presencia, lo absoluto, la Nada, Silencio eterno, Eseidad, el vacío, la Consciencia, Existencia, el Yo Soy, pero ninguna palabra ni ningún concepto puede definir EsoQueES…. porque todos nuestros esfuerzos solo se quedan en el intento, todas nuestras palabras no pueden expresar lo que ya ES, solo son palabras, sinónimos de la Unidad.

 

De la fuente, o sea de Esa Nada, emana constantemente el amor incondicional. La Naturaleza de la Nada es quietud, y, todas las cosas, todas las formas de vida que hay, absolutamente todo, incluso las palabras o las imágenes que utilizamos, poseemos y retenemos para el intelecto, todos los pensamientos y los sentimientos, todo lo que llamamos correcto  o incorrecto, contiene la naturaleza del Amor incondicional, puesto que todo emana de la misma fuente que es totalmente impersonal y atemporal. Por eso no hay manera que, desde lo personal, podamos comprender y podamos expresar lo impersonal, nadie puede enseñar lo que es nuestra naturaleza original desde lo personal, no podemos comprender o expresar EsoQueEs, simplemente todo ya ES. Así que lo primero que deberíamos hacer, es disculparnos los unos con los otros por las palabras que utilizamos, sobre todo por las que no nacen de la raíz del Ser, porque en casi todo deberíamos utilizar la palabra “aparente” siempre deberíamos poner esta palabra delante de todas las cosas que nos contamos cuando hablamos, cuando nos expresamos, porque todo es aparente, excepto la visión de EsoQueES, excepto el instante presente, excepto la Presencia absoluta del auténtico Yo.  Todo aparece y desaparece de la Nada, excepto la quietud. Todas nuestras palabras son metafóricas, una parábola, una sugestión, un reflejo, un sueño o una pálida posibilidad de expresar lo que no se puede expresar.

 

Los adjetivos,  los artículos y los pronombres posesivos que utilizamos para hablar de las cosas que nuestra mente las mantiene poseídas, es lo que más nos separa  y lo que más nos divide. El instinto de posesión es lo que más impide que veamos que solo hay la Fuente, la Unidad, Vida inteligente, realizada y liberada a cada instante, vida siendo vida en lo ordinario y cotidiano, vida sucediendo a la perfección,  sin esfuerzo, sin lucha, sin caos y sin sudor.

 

El despertar de la Consciencia aporta una percepción completamente nueva, radical y revolucionaria. No soy yo que tengo la percepción, la tiene nadie. El despertar es recuperar la visión de EsoQueES, que no pertenece a nadie ni es exclusividad de nadie, eso que quede muy claro, porque jamás ha habido algo o alguien haciendo mover a la Unidad, jamás ha habido una persona o un yo metido dentro del cuerpo. El organismo corporal tan sólo es la herramienta que utiliza la fuente, la Unidad, pero no hay nadie metido dentro. El cuerpo es Ser, como lo es cualquier otra manifestación. Todo lo que puedas estar leyendo aquí mismo, simplemente es visto tal como Es, por nadie, es visto por la Consciencia Presente, llámala como quieras, pero eso es tu auténtica naturaleza original, ESO es el auténtico Yo. Los personajes que imaginamos ser, simplemente aparecen y desaparecen dentro de la manifestación, dentro del aparente tiempo que contiene pasado, presente o futuro, pero que no existe, no son palpables ni reales los personajes y las historias, simplemente son aparentes, es la propia invitación para despertar, porque siempre estamos en la Presencia, en el eterno e inmutable instante presente, presenciando la propia manifestación, Solo existe lo absoluto y eterno del Ser Universal, manifestándose como un aparente individuo, o no, porque puede manifestarse como sea, como quiera, como más le convenga, con la forma que más le agrade o como más le apetezca. Toda la manifestación aparece y desaparece dentro de la misma eternidad.

 

Supongamos que un gato utilizara palabras, supongamos que creyese o imaginase que es un gato con una historia muy importante, creería que el concepto gato ya lo define, o creería que el concepto es lo que él es, pero en realidad el concepto es un concepto, no define lo que ES, ni lo que se manifiesta tal como ES, porque nada ni nadie es mejor ni es peor que otra apariencia para la Unidad, simplemente cada cosa o cada ser aparece como una apariencia más dentro de la vasta inmensidad del auténtico Ser. Vayas donde vayas, veas lo que veas en este aparente mundo en el que vivimos todos, es la fuente manifestándose tal como la ves,  todo lo que ves es tal como lo ves, no puede ser mejor ni puede ser peor, puesto que cuando lo ves todo ya está realizado. Todo lo que veas aparentemente inmerso en algo llamado tiempo, es la fuente que abarca todas las cosas y todas las formas de vida que ves aparecer, que parecen convertirse en conceptos, palabras o historias reales, pero solo son metafóricas.

 

Al observar la naturaleza tal como ES, sin el sueño hipnótico, te das cuenta que todos los demás seres de la creación viven sin agendas, sin relojes, sin cumpleaños, sin nombres, sin recetarios para todo, sin compromisos sociales, sin obligaciones o ataduras familiares, sin telediarios, sin hospitales, sin médicos, sin estanterías repletos de libros, sin religiones, sin políticas y sin organizaciones o banderas, porque no deben cruzar el aparente tiempo con la aparente historia que no existe metida en la cabeza, ni deben vivir con el relato del bien y del mal, para esclarecer la Ley de los opuestos en la Unidad, ni deben vivir con una aparente historia personal. Se ha personalizado tanto la Existencia, se ha humanizado tanto la Vida que no vemos que ningún ser de la creación, excepto el ser humano, debe poner palabras a lo que ES, no debe conceptualizar las cosas o las sensaciones y resonancias;  ningún otro ser, ni el aparente astro Sol,  debe conceptualizar la existencia para nada ni por nadie, por eso todo se mantiene en un orden y en un equilibro perfecto en el Universo, todo es adecuado siempre, mires la naturaleza por donde la mires, independientemente del aparente caos que nuestra mente pueda ver, todo está en orden y todo se mueve con un ritmo de extraordinaria belleza y a la perfección.  El caos sólo es conceptual, solo se reproduce en la mente, porque se intelectualiza y se personaliza lo impersonal de la existencia para usos personales. La mente quiere poseer, poseer, poseer y retener todo tipo información para estar al día, sin embargo lo que hace con tanto poseer la misma información, es que se oscurezca a más no poder el secreto abierto a todos, el que queda siempre oculto dentro de nuestros corazones.

 

Parte de la hipnosis de la mente humana es creer o imaginar que sabemos lo que somos. Precisamente el juego inteligente al que juega la Unidad, es descubrir lo que no somos, para alcanzar la luz original, lo que nos conduce del drama eterno conceptual e imaginativo a la maravilla eterna de lo que ES, al milagro sin fin, al auténtico paraíso.

 

Incluida la ilusión de que aquí haya alguien que mueve los hilos de ¡esto!, incluida la creencia absurda de ser una persona que vive separada de la fuente y de todo, incluida la ilusión de que no lo comprendas al haberte identificado con la mente que personaliza la existencia para sus beneficios personales, en el fondo, muy en el fondo, tu ya sabes por resonancia, que somos mucho más que un simple relato metido en la cabeza, todos sabemos que somos la Vida, energía inteligente y eterna que no se puede describir, mejorar, empeorar, ni verbalizar. Solo nos mantiene hipnotizados la mente personal que separa y divide la Vida en dos, porque personaliza lo impersonal, por eso nunca olvides que sólo es nuestra mente la que provoca el drama eterno de la humanidad, no olvides que el peor enemigo se llama "yo mismo". El drama incluye lo que podríamos llamar gente no despierta, gente que imagina que su relato personal es el más importante e inteligente del mundo mundial, aunque cuando la consciencia ha despertado, ves que eso tampoco es cierto, porque no hay gente despierta ni tampoco hay gente no despierta, no hay  gente, no hay personas dentro del cuerpo ni hay individuos separados, dado que ningún organismo corporal es algo o alguien. Todo es la Unidad, y para la Unidad, no existe un organismo corporal que sea mejor o que sea peor que otro. Cada organismo corporal es una herramienta imprescindible que utilizamos para recuperar la Unidad, para el despertar de la Consciencia humana. La representación no acaba nunca, porque el mundo conceptual de la imagen es el drama eterno de la humanidad en la Unidad, es el drama del UNO convirtiéndose en dos. Es lo singular convirtiéndose en plural, lo impersonal convirtiéndose en personal. Es algo así: me convertiré en dos para oscurecer la mente humana, así me sentiré separado de lo que en verdad yo soy, me buscaré a través de la propia manifestación, a través de todo y de todos, hasta encontrarme, o no. Ahí está el misterio, ahí está la magia inteligente de la Vida, puesto que la Unidad sólo puede redescubrirse a través de la condición  humana. Me sentiré separado de la fuente, crearé la idea de ser una persona que vive separada o dividida en dos para poder cruzar el el tiempo que no existe, hasta redescubrir lo que en verdad Yo Soy en lo atemporal e impersonal.

 

El drama eterno siempre es el mismo, creemos que el mundo conceptual que utilizamos para la falsa imagen, el mundo de la propia creación, no nos mantiene hipnotizados, pero no hay otro drama mayor, que hacerle caso a la mente necia que ignora al Ser impersonalñ, que personaliza la existencia para sus beneficios personales, porque a lo largo de los aparentes siglos, solo cambian los nombres, los escenarios, los decorados y los actores, pero el drama continua en la eternidad  y para la eternidad, es NO ver que no hay una inteligencia separada de nada ni de nadie.

 

Simplemente hay una energía que podemos definir como “yo existo” o “yo soy”, es lo que sentimos a cada instante, cambia el nombre de "yo", por Presencia, y eso es lo que tú Eres, quietud, la energía de EsoQueES, Presencia que ya es Consciente de sí misma.  La mente personal, la de cualquier persona,  siempre está a años luz de lo que en verdad somos, por eso no intentes que la mente lo comprenda, porque no puede, ni ha podido ni podrá. Nadie tiene las capacidades que cree tener, ni tenemos elección a ningún nivel para cambiar o mejorar nada de la Unidad.  Es completamente impersonal y estática la Presencia de nuestro verdadero Ser, siempre está contemplando todo lo que se manifiesta. Es absolutamente natural e inmediata la Presencia, ha caminado siempre a nuestro lado durante toda la experiencia, nos ha visto hacer de todo. Es precisamente el centro de la visión de EsoQueES, de todo lo que ES, donde podemos hallar la Presencia absoluta de nuestro verdadero Ser, porque es lo que no hemos dejado de Ser.  No pongas palabras ni conceptos a este instante, y ahí estás tú, ahí está lo que ves desde lo impersonal del Ser, desde lo que en verdad eres más allá de la mente conceptual, dividida en dos. No hay ni aparente mundo ni aparente sufrimiento humano en lo que ES, simplemente hay lo que ves.

 

Por eso digo que es un regalo bellísimo poder recuperar la visión, todo se normaliza, el cuerpo se relaja, la experiencia se vuelve divertida e inteligente, la vida sucede sin prisas y sin pausa, y ya no hay ningún yo personal que deba convertirse en un aparente triunfador, porque el auténtico triunfo en la Vida es recuperar el don innato, la visión de EsoQueES y la quietud, la fuente de donde emana el amor y la luz original, la sabiduría innata, para ver y conocer la perfección de la Existencia. Todo ES desde la Presencia del Ser, que es donde está el auténtico hogar. 

 

Por nada ni por nadie en el mundo pretendas ser nadie, simplemente ábrete a la posibilidad de que te suceda la visión de EsoQueES, porque con la visión de Eso que ES, verás toda la perfección y la belleza absoluta de la Vida y te deleitarás con el Ser, hasta fundirte con Él.

 

Sólo te diré que mis auténticos maestros para recuperar mis dones innatos, han sido tres gatos, la naturaleza, toda la naturaleza, la creatividad, una cámara de fotos, una libreta y un bolígrafo, una moto y la sensibilidad en la intimidad absoluta del propio hogar interior o del propio Yo. Y mis auténticos gurús para ver la belleza a través de lo que llamamos rigor, para el despertar de la consciencia, ha sido la aparente casa natal que hasta hace poco esa consciencia no la visto como Ser, y los aparentes personajes que tomé como familia. Actualmente ninguna atadura familiar, nada ni nadie me esclaviza o me aprisiona,  nada ni nadie impide que yo sea lo que yo soy. No debe cambiar nada de nada en absoluto, el aparente mundo de mi creación, la propia película personal, se ha desvanecido y el mundo en el que vivimos todos no debe cambiar para nada en absoluto ni para nadie, puesto que todo es la Unidad. Sola, sin ayudas externas, únicamente con la maravilla eterna de lo que ES, y con la ayuda extraordinaria de mi compañera de viaje, la mente se ha puesto en su lugar,  no he tenido que pasar por la aburrida y absurda noche oscura del alma, tal como cuentan algunos falsos autodenominados maestros iluminados, al contrario. La Vida no es cosa de buenos, ni de malos, ni es cosa de maestros o de alumnos, ni es cosa de cielos o infiernos, no es cosa de ángeles o demonios,  y tampoco es cosa de rezos o meditaciones para alcanzar más bondad o logros personales para ir a un cielo o un más allá. La auténtica meditación es saberse nada. La Vida ya es un deleite ¡siempre!, ya es una joya, ya es un regalo continuo y precioso que solo se puede agradecer. Sólo hay Paraíso eterno en la Presencia del Ser,  la maravilla constante de lo que ES. ¡¡Todo ya ES!!

 

¡¡Gracias!! ¡Feliz aventura!