Espera sin esperar nada a cambio.

 

El despertar a la Vida lúcida sucede o no sucede. Es como una especie de espera sin esperar nada a cambio. En algunos casos es como un parto. A los primeros meses de embarazo, aparece incertidumbre sin pesadez, pero en los últimos meses hay pesadez y ganas de conocer la cara del angelito que se está gestando. En el momento de dar a luz, después de nueve meses de espera sin saber realmente cómo será el aspecto del bebé, de golpe, en un momento, un cuerpecito aparece de la Nada, como un milagro, a la Luz de la Presencia. A partir de este momento todos los dolores del parto desaparecen, todas las angustias y las incertidumbres de si  va a salir todo bien, se esfuman, todos los miedos por cómo será y a quien se parecerá, todo eso desparece, simplemente se ha dado luz al milagro de la Existencia, en la forma de un parto. Todo lo exterior tan solo es metafórico. Así es como puede suceder el despertar a la Vida lúcida. Si nos anticipamos, nos angustiamos, si buscamos fuera de uno mismo lo que ya está dentro de uno mismo, nos alejamos de la posibilidad de que el despertar a la Vida pueda suceder de golpe y sin más.  No hay que anticiparse ni hacer nada, ni ser distinto a como uno ya es, para el despertar, no hay que rezar ni suplicar nada, ni para que nadie cambie, simplemente es un abrirse a la posibilidad de que la visión lúcida suceda, sin más, eso sí es realmente dar a Luz. Nada más.

 

En el abandono total de esperar sin esperar nada a cambio, uno no se anticipa ni se demora nunca a lo que ES, y, en el simple hecho de aceptar los sucesos de la Vida tal como son, ya nos da claridad para ver que todo es la Vida y que no hay separación con nada. Nadie tiene una vida en propiedad. Nada debe mejorar, nada debe empeorar, nada o nadie debe cambiar. En el no cambio está el secreto abierto a una vida lúcida y despertada, en la que los sucesos del mundo suceden sin más, sin que se tengan que poseer ni para bien ni para mal. El despertar es lo que todo ser humano anda buscando.

 

Yo no puedo ser feliz si imagino que soy lo que no soy, si me esfuerzo en ser otra cosa, o si deduzco que lo que busco no se encuentra ya dentro de mí. Tampoco puedo sentir paz si me adjudico los méritos de los sucesos que suceden en el mundo, porque tanto para bien como para mal, los sucesos emergen de la Nada y son metafóricos para nadie. A cada instante la Vida ya está realizada, completa y liberada, está siendo vivida a la perfección como ahora mismo lo está. Lo que ahora ES ya está realizado, ya está sucediendo, ya ES, y nadie está haciendo nada para que ¡esto! sea visto como lo ves.

 

Cuanto más se lucha contra uno mismo para saber como será el instante posterior a este, o para evitar el recuerdo del instante anterior a ¡éste! hay sufrimiento, y es inútil sufrir y hacer sufrir por los sucesos que son de nadie, puesto que sólo hay Vida siendo Vida, sin nadie que deba sentirse culpable por ser como ES, ni por como suceden las cosas.

 

Como individuos creemos que somos propietarios de los pensamientos, y ni del aire que respira el cuerpo somos propietarios, como pretendemos ser propietarios de una colección de pensamientos, la mayoría sin sentido que vienen de la Nada y después se van, simplemente suceden para nadie. No somos lo que pensamos, somos la Vida.

 

No hay que forzar para no ser nadie o para que desaparezca el sentimiento de posesión o de propiedad, porque en el esfuerzo mismo para devenir otra cosa, se está apoyando el drama eterno y sin fin. Como personas estamos siendo vividos a la perfección por la Vida lúcida, y no hay forma de interrumpir tan divino milagro. ¡Estamos siempre asentados en el milagro sin fin!

 

Al que le sucede el despertar, simplemente sabrá que ha despertado nadie, sólo queda pura Vida, la inocencia absoluta del Ser, puro amor. Se deja el mundo en paz, en manos del poder que lo creó, y esa paz Universal inunda el planeta en el que vivimos todos.

 

Así que te invito a que no te angusties por nada ni por nadie, deja en manos de la Vida lúcida todas aquellas cosas que no alcanzas atender tú con facilidad, y, simplemente, espera sin esperar nada de nada a cambio, nada de nadie, permite que lo que ES te sorprenda, déjate vivir. Por nada en el mundo trates de ser nadie, simplemente lo sabrás cuando la liberación de la mente se haya consumado. Hay un antes y han un después al despertar, sólo tu lo sabrás, no hay ni que luchar para atender el día de mañana que jamás llegará, además nadie sabe cómo se desarrollarán los sucesos que estén por llegar, no hace falta el día de ayer para la paz mundial, porque siempre es hoy, siempre, siempre.

 

Sólo hay Ser, vida inteligente siendo vida, nada más.  Vida siendo flor, vida siendo pared, vida siendo ordenador, vida siendo techado, vida siendo calle, vida siendo zapatos, vida siendo luna, vida siendo un cuerpo humano, vida, ....vida siendo gato, vida siendo lo que sea que se le manifieste a uno allá donde pone su atención plena, natural y presente. Cada uno es el SER recorriendo la propia manifestación. Cada cosa contiene la Nada y el Todo.

 

¡¡Gracias!!