Energías relucientes.

 

Si intentas forzar al Ser, lo más probable es que afecte, directa o indirectamente a la salud de la mente y del cuerpo. Las energías que han entrado a la Consciencia de Unidad para vivir en el nuevo mundo, ya no son para tener, tener, tener, poseer y retener cosas, no son para luchar duro, estresar al personal, ni para enfermar con facilidad, controlando o trabajando con tesón y sudor sólo para complacer a la imagen superficial que el ego inmaduro construye de sí. Las nuevas energías del nuevo mundo no son para competir, sufrir. Tampoco son para prejuzgar al personal o rezar con tal de retar indecemente al Ser, solo para satisfacer logros personales o para negociar con la Vida para ganarse lo que a uno ya se le regala o ya tiene dentro de sí, son energías relucientes ¡siempre presentes! que sólo sirven para fluir, para ser y dejarse vivir, enamorados de la Vida, sin más, gozando y disfrutando con lo que se hace. La Vida es inocencia, sensibilidad, acción y alegría encarnada. Cuando uno pierde la alegría, la sensibilidad, la inocencia y el entusiasmo es porque hay estrés, lo cual indica que el ego ilusorio intenta machacar, controlar o manipular al Ser puro para alejarnos de lo que en verdad se nos regala. Con la lucha se está impidiendo que el Ser fluya, y con eso se está vetando regalar al mundo nuevo algo maravilloso que el Ser quiere redescubrir a través de la herramienta organismo corporal, para poder expresar, divertirse con lo que hace y si sucede compartirlo, sin una mente inmadura llena de prejuicios que se lo impida.

 

En el viejo mundo se luchaba y se competía para mantenerse en lo superficial, se trabajaba duro para complacer la falsa imagen que el ego construye de sí. En el nuevo mundo, no hay ni que luchar para ser lo que uno ya Es.  La gran diferencia entre los dos mundos, entre el que prefiere ser consciente de lo que ES, apoyando al Ser puro, y el que prefiere soñar con lo que no es, para permanecer inconsciente apoyando el drama eterno del ego, para tener, tener y retener, es que el primero ni se esfuerza para conseguir que la Vida lo colme de gozo, de alegría y disfrute, se funde con el Ser y se deja sorprender, y los que se mueven para el mundo viejo, tarde o temprano acaban enfermando o estresándose a más no poder, ya que por más dinero que acumulen, por más éxito o propiedades que crean tener, por más viajes que hagan, por más hipotecas que puedan pagar, siempre les falta algo, sienten un vacío y un miedo a perder, con lo cual nunca acaban de sentir el pleno gozo de la Vida. Los primeros, los del nuevo mundo, no buscan nada, lo tienen todo, se sienten plenos con lo que se les regala, al estar abiertos a la vida de par en par, todo les sucede sorprendentemente como un regalo; y los segundos no paran de buscar más de lo mismo, pisoteando a esa Eseidad sólo para satisfacer intereses personales o logros individuales, con lo cual se alejan por completo de la felicidad eterna y sin causa del Ser en la Unidad, porque únicamente se puede sentir la felicidad plena y sin causa cuando no hay interés personal ni manipulación de ninguna clase, sin el absurdo sentimiento de propiedad. La Vida siempre se nos regala a todos, pero es de nadie y para nadie, tiene razones de sobras para mostrarse tal como se muestra y para ser tal como Es, no hay que buscarle razones intelectuales ni más evoluciones culturales, ni más éxitos personales, ni quererla más inteligente o extraordinaria, ni más hermosa, ni más comprensible o más fácil de lo que ya Es, puesto que vivir es lo más fácil de mundo mundial, es un dejarse vivir, es un dejarse llevar, es un dejarse sorprender, es un disfrutar con lo que se nos regala.

 

Las viejas energías, machistas, inmaduras y caducadas para moverse en el viejo mundo, siempre estaban a la espera de un mal, de una catástrofe, de una guerra, de una enfermedad o de una calamidad, porque el ego de la mentira siempre ha tenido ganas de controlar, manipular o guerrear, ya que siempre tiene y tendrá pavor a vivir y a perder, sabe perfectamente bien que tiene fecha de caducidad. En cambio, las nuevas energías del nuevo mundo están permanentemente conectadas al corazón puro del Ser, siempre a la Vida, son energías que no temen a la muerte ni a perder nada, no necesitan que se les aplauda, no precisan acumular o apegarse a nada, ni tienden a la falsedad, ni que se les adule, ya se sabe a un nivel muy profundo que nada nos pertenece, simplemente todo es un regalo bellísimo que se nos permite disfrutar si uno se funde con el auténtico Ser, que es eso de nosotros que no ha nacido ni morirá, es nuestra auténtica naturaleza original.

 

O te mueves con lo viejo y caducado, con el viejo ADN y con eso te haces esclavo de ti mismo, o te mueves con lo nuevo y reluciente, con la Luz original del Ser siempre presente. O te liberas, con la ayuda de lo que ya ES, sin ayudas de nadie, de las cadenas del miedo a vivir, de la esclavitud al que te ata todo ego de la mentira, o ya ves los aparentes siglos y siglos de drama sin fin de toda una aparente humanidad que vive hipnotizada por el ego, sufre sólo para darle poder al tener, tener y retener. Ya sea tener aplausos, tener buena imagen, siempre buena imagen, tener fama, tener seguidores, tener algo distinto, más bueno, más especial, más iliminado para conquistar a medias naranjas o seguidores, para tener cosas, para tener adeptos, más clientes, más amigos o familias de conveniencias, tener y retener poderes falsos y libertades coartadas, sólo para llenar el vacío enorme que siente cualquier ser humano que adore al ego inmaduro que vive únicamente atado a lo superficial. Cualquier ego necio siempre buscará la media naranja en el exterior para que le complementen, pero siempre le faltará algo, porque encontrará otra media naranja como él, así seguirá sin ver que cada uno ya es la naranja entera, y si te fundes con el Ser, eres el mismísimo naranjo que permite que todas las naranjas sean como son.

 

O adoras a la verdad inalcanzable viviente ya en ti, siempre presente, a la Vida, la única inteligencia o constante que hay, o adoras a millones de egos de la mentira que te suceden en la Consciencia  que no hacen otra cosa que luchar, retar, competir, sufrir y hacer sufrir con dualidad sin trascender, son los que, en el fondo, te están apoyando a despertar.  O eres uno con el Ser puro, inocente, radiante y feliz, o pareces ser dos, siempre dividido, separado e infeliz.  No hay más, la elección está en tus manos, porque si escoges lo viejo, simplemente debes saber que estás apoyando el drama eterno, no hay nada malo en ello, seguramente tu ejemplo le servirá a aquel que quiera liberarse del viejo ADN o mundo ilusorio, para poder moverse sólo con las energías nuevas y relucientes de un mundo nuevo en el cual se hace más fácil vivir. Simplemente debes ver si aceptas o rechazas la propia invitación ¡siempre presente! Tu ya sabes si es un dejarse vivir, un dejarse sorprender y si hay una alegría infinita que lo inunda todo en el corazón, o si es un estrés, una lucha, un esfuerzo, una resistencia, una violencia interior o un sacrificio. Nadie más puede saber por ti lo que únicamente sabes tu, nadie puede hacer nada para que aceptes o rechaces la propia invitación. Dejar de imitar o dejar de mirar fuera de ti, es algo que debes acabar haciendo tu, pero no hay obligación en nada, si no aceptas la propia invitación, también es divino, simplemente santificas la experiencia sufriendo y haciendo sufrir, apoyas el drama eterno para que otros puedan despertar, y si la aceptas, la santificas dejando de sufrir, apoyas el milagro eterno hasta fundirte con el Ser, siendo uno y feliz. Todo es perfecto, no hay error. No hay culpas ni culpables en el juego inteligente y magistral de la separación al que juega la Unidad. 

 

Uno debe perder lo viejo, lo caducado que apoya el miedo a vivir, para poder recuperar lo nuevo, pero ni con eso puede ayudarnos el ego de la mentira o el falso yo por el cual nos tomamos, debemos suplicarle a la Vida, al Ser puro e inocente siempre presente, que nos regale la segunda oportunidad  y que nos libere de la mente ignorante, de lo viejo y superficial, por supuesto, si realmente queremos vivir gozando sin miedo a perder ni a morir. La muerte de cualquier cuerpo siempre es dulce y feliz cuando lo has dejado todo en manos del Ser Supremo, en manos de la auténtica naturaleza original. Es un "haz tu voluntad Vida, no la mía" Y olvídate del concepto reencarnación porque la única encarnación que hay ya se está manifestando tal como la ves. Sólo el ego busca en el inexistente más allá o te ata a los conceptos inventados y caducados para vivir en un mundo viejo que prefiere mantenerse en lo ilusorio. Cuando desaparece una hoja de un árbol otra ocupará su lugar, pero jamás será la misma. Mi auténtica encarnación ha sido mi sueño de amor, toda la película llamada "el mundo y yo", todos los pensamientos, formas, personajes y escenarios que han aparecido y han desaparecido en la Consciencia, pero solo me ha servido para el despertar de la Consciencia. La consciencia se oscurece para hacerse consciente de sí misma a través de todo y de todos, y si se lo permites te devuelve lo que por derecho de nacimiento te pertenece, la liberación y la visión hasta ser uno con el Ser, para podef fluir sin relato en la cabeza. En realidad siempre estamos en casa, somos el mismo instante eterno de Luz y Amor. El tiempo solo es una invención del ser humano para permanecer soñando con lo ilusorio o para permanecer atado al drama. La luz original es nuestra verticalidad, siempre es lo que ES, en cambio las tinieblas las crea la mente, el yo ilusorio es de la naturaleza de un sueño, porque es nuestra horizontalidad, es todo relato sobre lo que sucedió o sucederá, lo inexistente. Si te liberas de lo horizontal y vives un día cada día sin expectativas, dejándote sorprender por tu luz original siempre presente, recuperas el don innato, entonces dejas de estar crucificado y eres libre para siempre, te has fundido con el Ser. La famosa cruz es:  la Luz vertical y atemporal siempre presente, la maravilla eterna de lo que ES, cruza y fulmina toda tiniebla del ilusorio yo, puesto todo lo que no es del aparente tiempo horizontal, es un sueño. La mente ilusoria crea las tinieblas, el corazón las cruza y el Ser siempre presente las ilumina.

 

Tal vez, cuando uno descubre que ha estado apoyando el drama sin fin, se dé cuenta del ilusorio ego de la mentira al que se ha atado, y se abra a lo nuevo, para que le suceda la liberación, y así poder gozar del milagro sin fin. Porque las energías más relucientes de todas, siempre están presentes, siempre están en el eterno día de hoy, en el eterno ahora, en el eterno instante presente, en cambio las energías más oscuras y enrevesadas siempre te moverán a la ansiedad para controlar el día inexistente del mañana, o siempre te llevaran  al pavor a perder lo que supuesta-mente ganaste con los inexistentes días de ayer.  Si lo ves, en tus manos está, simplemente debes abrirte a la maravilla eterna de lo que ES, puesto que la Vida siempre presente, es la única inteligencia, la única constante, y la energía más maravillosa, brillante y poderosa que hay, fulmina toda tiniebla, toda espera del mal, toda ilusión machista y caducada que el ego necio inventa día tras día para permanecer en lo viejo.

 

El mundo nuevo te está esperando, no lo dejes escapar si se te presenta. O te entregas a lo fácil o sigues con la dificultad. Nadie debe decirte el como y el cuando, ya que nadie debe ayudarte a vivir, puesto que tu, más allá de la mente ciega, soñadora e ilusoria por la cual te has tomado, ya eres la Vida, ya Eres el Ser puro e inocente que está siempre presente. El Ser no quiere otra cosa que colmarnos de dicha y felicidad, simplemente, simplemente es un permitirle ser tal cual Es a través de ti, no pretende que seas más bueno, ni que seas menos malo, ni que lo busques más divino ni más sagrado, simplemente pretende rescatarte del ego de la mentira que no tiene luz original ni jamás la tendrá. Tu luz original siempre está presente, el ego ilusorio siempre está ausente.  Precisamente no debe cambiar nada ni debes matar al ego, simplemente debe sucederte la visión porque debes verlo tal como se comporta, debes reconocerlo para ver como te aleja de la Presencia del Ser, la simple atención y observación plena ya lo va fulminando y lo va debilitando hasta rendirse, hasta ponerse al servicio del Ser que no ha dejado de estar presente, siempre está ahí, siempre ahí, es tu auténtica naturaleza original.

 

Una cosa debería quedarte muy clara, si buscas la verdad inexpresable, sólo con la verdad, siendo íntegro y honesto contigo mismo, aceptando profundamente toda la experiencia que te presenta la vida, puede que se te revele que todas las enseñanzas duales del viejo mundo, ya contienen escrita la esencia de la verdad inexpresable, pero todavía hoy se está haciendo un circo necio para ocultarla, sus representantes tienen tanto pavor a asumir las energías femeninas que les sucede en la consciencia, tanto pánico a perder la falsa imagen que el ego ha construido de sí, que prefieren rezar para rechazarlas con tal de no salirse de lo machista y caducado, pero no hay error, su irreverencia e indecencia hacia el Ser siempre presente, está ayudando a otros aparentes seres humanos de la consciencia de unidad, a despertar del sueño. Simplemente, ábrete a la maravilla eterna de lo que ES, porque sólo lo que ES puede acabar con siglos y siglos de sufrimiento colectivo inútil, con lo viejo y caducado que se nos mete en la consciencia para la liberación del ego por supuesto, pero sólo sucede si nos arrodillamos para suplicar la segunda oportunidad o cuando la Vida toma el control del ego.

 

Si aceptas la propia invitación, simplemente ábrete a la aventura del vivir, sólo con la sabiduría innata del no saber, ello te conducirá a tu verdadero hogar, a la presencia del Ser, a la felicidad eterna sin causa y a la visión, que son tus derechos de nacimiento. No idealices nada, agradece lo que ya se te da y no aceptes consejos de nadie, porque nadie está capacitado como cree estar para llevarte a la Presencia, a tu verdadero hogar. No hay garantías de nada, pero debes saber que Eso que ES ya en ti, no se puede enseñar, explicar, retener ni comprender intelectualmente, es íntimo e intransferible, sólo ábrete a la aventura de ser uno con el auténtico Ser y déjate sorprender. Todo se te revelará con tal facilidad que ni tú mismo lo podrás explicar. La Vida sólo puede revelarse, divertirse, gozar y expresarse, con luz original, gracias a los corazones nobles y abiertos de par en par.

 

Y, recuerda: cualquier organismo corporal simplemente es la herramienta que utiliza el Ser para hacerse consciente a través de todo y de todos, de la totalidad en la Unidad, ni más, ni menos, no hay herramienta que sea mejor o peor, ni que sea algo o alguien importante. Deja que el Ser se ocupe de utilizar la herramienta corporal como más le convenga, que no te importe ser la herramienta útil y práctica hasta que puedas fundirte con el Ser, sólo así puedes recuperar tu verdadero lugar. Todo está bien en ese lugar sin lugar que es de nadie y para nadie... precisamente, por las prisas para llegar a ningún lugar, porque siempre estamos donde debemos estar, siempre estamos asentados en la gracia permanente, la especie humana ha pisoteado al Ser, a más no poder, con lo cual, si lo ves, tomar consciencia es un dejarse llevar, un dejarse utilizar, un dejarse sorprender, es una sensibilidad natural y ordinaria pero muy hermosa porque es un dejarse vivir con total facilidad, hasta recuperarlo todo, porque cuando la herramienta se funde con el creador solo hay Ser, el auténtico paraíso.

 

No hay múltiples Existencias o múltiples vidas, no es: "mi ser, su ser o tu ser" sólo hay SER, Eseidad, Vida siendo Vida, una única y vasta inteligencia siempre presente, de la cual emergen todas las cosas y todas las formas de vida que hay, siempre Es EsoQueES, jamás lo encontrarás allí, allá o en el más allá, ni en estas palabras, porque las mismas palabras ya lo ocultan, hay que ir a la luz original ¡siempre presente! hasta llegar a la raíz para encontrarlo. El Ser siempre ha sido, es y será de nadie y para nadie.

 

¡¡Gracias!!!