En la imperfección está la perfección.

 

Cuando uno se da cuenta de la perfección de la Vida en todo, lo único que se atreve hacer es colgar los hábitos de inteligente, necesario, capaz, importante, maestro, alumno, espiritual o iluminado,  para dejarlo todo en manos del Ser Uno y para pedir su segunda oportunidad, al ver que el Ser UNO, el de todos, ya está en todas partes, aconteciendo a la perfección, pero sobre todo en el epicentro de cada corazón humano.

 

Si de una cosa estoy segura, puesto que cada vez más, veo que se menos cosas, al ver que todo es mentira excepto la Presencia del Ser, excepto LoQueES, al ver que no sé nada de nada de lo desconocido ni de la vasta inmensidad del Ser, es que la palabra es lo que más ha confundido al hombre, sobre todo la palabra popular para vivir en la duda o en la dualidad, la que no nace de la raíz del Ser que emerge del silencio sabio e innato, inherente a todo y a todos.  

 

Es en el silencio cuando ves la perfección de la Vida en todo. Siempre digo que el silencio es silencioso eso sí, pero para nada es mudo o aburrido, resuena perfectamente bien en el corazón cuando lo dejamos hablar, cuando lo escuchamos por los sentidos.  Cada ser, ya siente, ya intuye, ya percibe, ya escucha, ya ve, ya camina, ya vive, y no hay duda de ello…. Nada ni nadie está alejado del Silencio inteligente y sabio inherente a todo y a todos, porque es la fuente de la cual emergen todas las cosas, el auténtico Amor Incondicional del Ser UNO siempre presente.

 

El Amor es comprensión y auténtica humildad de corazón, y si uno se deja impregnar por el Silencio, sin que tengan que desaparecer los pensamientos que vienen y van de golpe, sin que tenga que desaparecer el ruido de la mente como por arte de magia, simplemente se va dejando impregnar y la mente se va volviendo lúcida, así te vas dando cuenta que en nuestras imperfecciones o en nuestras supuestas miserias humanas, en nuestras inconsciencias u oscuridad también se halla la perfección absoluta de la Vida, porque la VIDA es todo lo que es y es todo lo que no es, es todo lo conocido y es todo lo desconocido. Cada ser humano está siendo vivido por la Vida, cada persona es un sueño de amor de la Vida, una expresión única de lo infinito, todo y todos está siendo vivido por esa única inteligencia, llámala Vida, llámala Dios, llámala Ser Uno, llámala el Yo Soy,  llámala EsoQueES, llámala como quieras,  pero todo emerge espontáneamente de Esa Nada y todo está siendo impulsado por el Amor Incondicional. Nadie puede anticiparse ni demorarse a Lo Que Es, nadie puede dar un solo paso antes, ni un solo paso después a LoQueEs, nadie puede alcanzar, poseer o retener la verdad inalcanzable porque cada cosa y cada ser ya es lo inalcanzable, ya es lo que más se anhela recuperar.

 

Como dijo el Ser Uno, a través de Einstein, cuando aparentemente, solo aparentemente, apareció dentro de la rueda eterna de la Existencia, dos cosas son infinitas, la estupidez humana y la Existencia del Universo, pero de lo segundo no estoy seguro, porque nada existe realmente, excepto la Presencia del Ser, excepto la Nada de la cual fluye el Amor Incondicional de nuestro verdadero Ser. Lo que aparentemente haya existido hasta ahora, ya no existe, y lo que tenga que suceder, tampoco existe, siempre estamos viviendo en lo desconocido. También dijo a través del aparente maestro Jesús: -Encuentra la verdad porque sólo la verdad te hará libre. La verdad es LoQueES, es vivir en la Presencia del Ser, que ya es consciente de sí misma, que ya sucede sin más, sin nadie que la haga suceder. Sólo LoQueES puede liberarnos de toda ilusión del mal, de toda oscuridad mental, de toda la inconsciencia humana que es lo que la mente, muy inocentemente heredó,  se creyó o tomó como suyo. En asumiendo esa imperfección humana, sólo con la ayuda de Lo que Es, cuando puedes ver y comprender la perfección de la Vida en todo, cuando puedes ver lucidamente la inexistencia del tiempo, la inexistencia del pecado, la inexistencia de la responsabilidad del personaje por el cual nos tomamos, porque como personas que nos debatimos entre lo que fue y lo que será, entre el bien y el mal, no existimos, somos la Vida. Sólo podemos redescubrir tan fascinante misterio de la Existencia, lo que en verdad somos, a través de nuestro sueño de amor, con la LUZ siempre presente del Ser, de lo que ya ES.

 

El cuerpo  es el vehículo inteligente que utilizamos para cruzar la propia oscuridad, que si escuchamos las señales, sin ayudas externas, sin que la mente se anticipe ansiosamente a otros lugares, sin que se demore con miedos hacia lo inexistente, nos va llevando a la Presencia del Ser, a lo que en verdad somos más allá del relato personal que necesitamos para la comprensión intelectual.

 

La Vida es maravillosa si uno se aventura a re-descubrirla en el fuero interno de manera íntima e intransferible, sino, si no se pasa de lo conocido y popular, se vive apoyando un drama eterno que no tiene fin. Cada uno ya está siendo vivido a la perfección, cada uno ya es la Vida siempre presente, una amorosa y maravillosa inmensidad en la eternidad. Siempre estamos asentados en la eternidad del Ser, siempre estamos siendo vividos a la perfección en el milagro sin fin. Siempre estamos Presentes, ya conscientes en nuestra verticalidad, la única que no lo ve es la mente humana porque ha creado una identidad personal miedosa y dudosa, por la cual nos tomamos,  para vivir en la horizontalidad del tiempo o para debatirse entre lo que fue y lo que será, que no existe. 

 

La Unidad debe crear la Ley de los opuestos, la duda y el miedo, para buscarse a sí misma y reconocerse a través de la propia manifestación, a través de todo y de todos, hasta dejar de buscar porque no hay nada que uno deba comprender para ser lo que uno ya ES. Todo ya ES Existencia, TODO YA ES en la Presencia del Ser, siempre más allá del relato personal. 

 

La mente no lo puede comprender, simplemente se ve o no se ve. LoQueES resuena únicamente en el corazón. Todo es un auto recordatorio que se comparte únicamente por amistad, sabiendo que no va a cambiar nada, porque todo y todos ya somos lo mismo.

 

¡¡Gracias!!