El conocimiento es Amor.

 

Toda palabra no nacida de la Nada, de la raíz del Ser, es como un virus letal.

 

No te dejes impresionar por un simple beso, ni por un simple "te quiero", ni por un puñado de  emociones que son movidas por el auto engaño. El Amor es inconmensurable, lo inunda todo, y no se puede romper cuando se ha recuperado.

 

Si cada ser humano conociese la perfección de la Vida en todo, el mundo en el que aparecemos todos, sería una balsa de aceite, y. vivir en él sería una corriente de paz.

 

¿Por qué la aventura del vivir no es tan fácil y apacible desde el primer día? Si lo es, pero la mente humana no quiere que sea tan fácil, lo mantiene oculto porque perdería el reinado de la más profunda idiotez, prefiere reinventar la misma historia interminable, el mismo drama eterno en el tiempo que no existe, y las mismas pastillas o juguetes rotos para no dormir, las mismas películas de miedo o de terror.

 

La tranquilidad, la calma, la paz, la alegría infinita y el sosiego del Ser, no le interesa para nada a la mente humana, prefiere el ruido infernal que debe generar todos los días para ver problemas casi en todo, pero sobre todo donde no los hay.

 

Si a un niño pequeño le das permiso para ser feliz dentro de este mundo que solo apuesta para la falsa imagen, tarde o temprano preferirá volverse un infeliz, porque la inmensa mayoría de la gente con la que se cruza llama felicidad a romperse a cabeza, llama paz cuando acude los hospitales o a las iglesias, llama libertad a trabajar duro, llama cordura a la más profunda enfermedad y llama locura a vivir enamorado de la vida como el primer día, llama evolución a mantener los sacrificios oscurantistas de las tradiciones culturales, y llama involución a vivir libre de ideas preconcebidas sobre el bien y el mal.

 

El Ser, lo consiente todo, absolutamente todo, su amor es inconmensurable, todo está permitido en lo infinito del Ser, pero no puede darle a un niño pequeño todo el conocimiento lúcido si su mente no ha madurado. Así pasa con la mayoría de padres y de adultos, no se les puede regalar el conocimiento lúcido a quienes prefieran comportarse como un niño insensible e inmaduro, a quien busca su otra mitad fuera de él.

 

El amor no es como lo idealiza la mente humana ni el corazón humano. El pobre concepto amor está muy lejos del amor incondicional del Ser. El amor trae consigo conocimiento lúcido, y al revés. Si no hay conocimiento lúcido no hay amor, hay odio, ignorancia, auto engaño, y, el odio hacia uno mismo, es generador de: -resentimiento, culpa, rechazo, violencia, ira, rabia, miedo, celos, frustración, etc. todo tipo de emociones oscurecidas, hay de todo menos alegría infinita que es el auténtico amor.

 

Todos buscamos lo mismo, reencontrar la llave secreta que abre la puerta que nos conduce a la libertad que nos regala el Amor, pero si la buscamos fuera de nosotros, cuanto más la buscamos más la perdemos. Si yo te amo a ti, pero no me incluyo a mí en el amor, genero separación, rechazo, exclusión, odio; o al revés, si solo me amo a mi, si creo ser el centro del universo porque no veo nada más, si no veo la unidad en todas las formas de vida que hay, no hay amor, hay ignorancia, división, odio o profunda ceguera ante los ojos del amor.

 

No podemos decir que sabemos amar hasta que no lo perdemos todo, tanto lo conocido como lo popular, tradicional y preestablecido, hasta que no nos aventuramos a LoQueES para asumir la Unidad. Nadie debería atreverse a decir a un niño que lo ama, si genera odio en su interior,  si hay separación, división y exclusión. Son demasiados siglos de auto engaño, son demasiados los inocentes que no pueden regresar a la Presencia del Ser, por lo muchos y muchos que creen que con el pobre concepto amor ya lo tenemos todo arreglado. Nuestra mente debe empezar a arrodillarse ante el Ser, si queremos recuperar la segunda oportunidad, si anhelamos el don de nacimiento y el abrazo eterno e infinito del Amor.

 

Si yo no me incluyo a mí, en la más profunda aceptación y compasión, ¿quién lo hará? si este mundo es un mundo diseñado sólo para la falsa imagen que la mente ha creado de sí, para lo ilusorio, para lo que no es real. La realidad siempre supera la ficción.

 

 Este escrito sólo invita al lector a la reflexión, nada más, no le está enseñando nada nuevo, todos sabemos que hay algo más grande y más hermoso que el pobre concepto amor, todos, en el fondo, ya sabemos que el único mandamiento que debería existir en el mundo que transcurre en el aparente siglo veintiuno, es: primero ármate de valor para amarte a ti mismo, sólo con la ayuda de lo que Es, ámate como el que más, ama toda tu totalidad, conoce a tu verdadero Ser, no tengas miedo de llegar a la raíz, así es como tienes otra posibilidad de no contagiar con el virus de lo popular; y después, fresco y renovado, sal a amar el mundo en el que vivimos todos, comparte este conocimiento, así el mundo te lo agradecerá, sino es más de lo mismo, si se sigue haciendo al revés, aumentamos la rueda eterna de sufrimiento crónico e inútil, son ya muchos siglos y siglos de virus portadores de profunda idiotez, ceguera y enfermedad.

 

Somos los generadores de todo lo que nos sucede, pero no somos los sucesos, nuestra Luz lo traspasa todo. Nadie puede mover la Existencia, pero si podemos conocerla a la perfección si aceptamos la propia invitación. Sólo cuando reconocemos profundamente no saber nada de nada de la vasta inmensidad del Ser, se está a dos pasos de la alegría infinita encarnada en el corazón.

 

Con todo el amor, más allá de las palabras, va por todos, pero sobre todo para aquel que se sabe nadie. 

 

¡¡Gracias!!